Un Burgos que «se siente taurino» homenajea a Rafael Pedrosa
El alcalde ensalza al torero burgales y pide «que los que amamos la fiesta podamos la reivindicar»

Imagen de la escultura.-ISRAEL L. MURILLO
I. CRESPO Burgos
El torero Rafael Pedrosa ya tiene su estatua en Burgos. Su tierra. Su ciudad. Y junto a la plaza de toros en la que toreó por última vez en 1969 un festival a beneficio de Las Hermanitas de los Pobres. En el mismo festejo pero dos años antes había toreado por vez primera en la nueva plaza de toros de Burgos en lo que fueron dos reapareciones puntuales para cumplir con su carácter benefactor y su amor a Burgos. Pedrosa había dejado de torear en público en la localidad francesa de Frejus en 1965.
Ese amor a Burgos se ha visto correspondido ahora con la inauguración ayer de un Monumento en su memoria. A punto de cumplirse los tres años de su adiós, Burgos quiso recordar al torero más importante que ha dado esta tierra. Al pionero. A todo un referente para todos los profesionales que han venido después y que se derriten en elogios para el de Villatoro.
La familia del Maestro -con su viuda y sus hijos- presidió ayer el acto de inauguración en los jardines contiguos al Coliseum. Orgullo, alegría, satisfacción y agradecimiento fueron las palabras que salieron de sus familiares hacia todos quiénes de un modo u otro han hecho posible esta reconocimiento que quedará inalterable para todas las generaciones de burgaleses. Rafael Pedrosa se ha convertido en inmortal en su plaza. Y en el corazón de una ciudad que siempre presumió de lo que fue en el toreo y de sus éxitos en los ruedos.
Su viuda, Ana María Rodríguez, agradeció al autor de la escultura, el artista Cristino Díez, su «derroche de generosidad artística» en la elaboración de una obra que «perdurará para que las generaciones futuras sepan quien fue el primer torero de Burgos». Un hombre que, según explicó su mujer, recibió con profundo respeto el título de hijo predilecto de la ciudad, la misma para la que Ana María Rodríguez pidió un «olé» para todos los presentes al término de su intervención.
El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, confeso aficionado taurino, el responsable de Instalaciones Deportivas del Ayuntamiento, Levi Moreno, el empresario y arrendatario de la plaza de toros, Alberto García y el autor de la escultura el escultor y polifacético artista burgalés, Cristino Díaz, acompañaron a la familia en la puesta de largo de un Monumento que recuerda a un torero grande, a un hombre de bien y a una de esas personas que dejan huella por su honestidad y bonomia: el maestro Rafael Pedrosa.
Daniel de la Rosa pidió perdón a la familia del torero homenajeado «en nombre de la ciudad» de Burgos «por haber tardado tanto tiempo» en inaugurar la estatua con la que se rinde homenaje al «mejor torero de Burgos». El alcalde reconoció no haber conocido en persona al maestro pero guiado por las palabras de quien sí le trataron ponderó que Cristino ha sabido plasmar perfectamente su figura como torero y como una «bellísima persona y burgalés ejemplar». El alcalde agradeció a a la empresa cumplir la cláusula por la que se comprometía a colocar esta estatua y el empeño del coordinador municipal Antonio Fernández Santos de «estar vigilante» para que se cumpliera.
Daniel de la Rosa arrancó el aplauso de los presentes con una defensa de la tauromaquia y su peso en una ciudad como Burgos argumentando el derecho de que «los que amamos la fiesta podamos la reivindicar públicamente y que Burgos pueda decir alto que se siente taurina».
El representante de la empresa Tauroemoción, Alberto García, agradeció al Ayuntamiento «que valore este homenaje en tiempos convulsos para la tauromaquia» y aseguró que la escultura tiene un valor incalculable por recordar la figura de Pedrosa que da nombre al ateneo cultural de la empresa en Burgos.
Cristino, por su parte, recordaba la dimensión cultural de la tauromaquía y hacía referencia en su discurso a Luis Miguel Dominguín y Pablo Picasso, haciendo la analogía con el pìntor Luis Saez y Rafael Pedrosa, una versión «de provincias». El popular artista de Gamonal recordó que al inaugurar el instituto que lleva el nombre del pintor en las Torres de Gamonal realizó una escultura que se encuentra en el centro y el encargo de la estatua de Pedrosa le permite «completar ahora el homenaje».
Resaltó Cristino la vertiente intelectual y mitológica de la tauromaquia pero recomendó a la empresa que explota la plaza de Burgos que se ocupe de «traer buenos toros, que de la cultura ya nos ocupamos los demás».
Todos los presentes coincidieron en señalar ‘la Importancia’ del acto y en recordar que Pedrosa ‘merece este monumento por su trayectoria en los ruedos y por la huella que dejó entre aficionados y profesionales de esta tierra’. La familia de mostró emocionada por todas las muestras de cariño. Mientras que autoridades y empresa señalaron que está inauguración supone una puesta en valor de lo que significó para Burgos la figura de Rafael Pedrosa.
Burgos se suma con esta escultura a otras capitales y localidades de la geografia nacional que rinden recuerdo a sus toreros con monumentos en sus calles. Más allá de los clásicos de Madrid que bordean la Monumental de Las Ventas a José Cubero «El Yiyo» -que también tiene un Monumento en su barrio de Canillejas- o Antonio Bienvenida, ciudades como Palencia a Marcos de Celis, Soria a José Luis Palomar, Salamanca a Julio Robles o El Viti, Bilbao a Iván Fandiño, Zaragoza a Cinco Villas, Córdoba a Manolete o Sevilla a Pepe Luis o Curro Romero, son algunas de las que tienen monumentos para sus toreros. También Lorca a Pepín Jiménez, Valencia a Montoliu o Borox a Domingo Ortega.