El Correo de Burgos

MUNICIPAL

«La movilidad va evolucionando y hay que dar una solución integral»

El PSOE defiende los cambios de la ordenanza, el PP expresa su «malestar» por ponerla «patas arriba» y Podemos celebra que tan solo se desestimen el 12% de sus alegaciones

Un hombre circula en patinete y otro en bicicleta por el carril bici de la avenida de La Paz.-ISRAEL L. MURILLO

Un hombre circula en patinete y otro en bicicleta por el carril bici de la avenida de La Paz.-ISRAEL L. MURILLO

Publicado por
DIEGO SANTAMARÍA
Burgos

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Nunca llueve a gusto de todos desde la oposición, en mayor o menor medida dependiendo de las posturas de cada grupo. Claro ejemplo, aunque uno de tantos, el de la nueva Ordenanza de Circulación, Movilidad y Transporte. Por un lado, el equipo de Gobierno considera que el documento final, una vez aprobadas o desestimadas las alegaciones presentadas, se adapta a la realidad actual de una ciudad como Burgos. Por otro, desde el Partido Popular no ocultan su «malestar» porque entienden que los socialistas han puesto «patas arriba» la normativa que se impulsó durante su etapa al frente del Ayuntamiento. Entre medias, Podemos se muestra conforme con la mayoría de los puntos aunque no duda en matizar algunos apartados.«La movilidad va evolucionando y hay que dar una solución integral», señalaba ayer el concejal de Vías Públicas y presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y Movilidad Sostenible, Adolfo Díez, tras la sesión extraordinaria en la que se analizaron todas las alegaciones. En su opinión, gracias a la nueva ordenanza se «resuelven problemas» relacionados con la convivencia entre conductores y peatones. Además, el Ayuntamiento adaptará su normativa a la jurisprudencia del Tribunal Supremo que obliga a las bicis a circular por la calzada.Una de las novedades que Díez más pone en valor es la atención que se presta a las personas con movilidad reducida. Por ejemplo, habilitando plazas de aparcamiento en aquellos establecimientos a los que habitualmente acuden personas con silla de ruedas o con algún otro tipo de discapacidad física, pues hasta ahora tan solo los hoteles disponían de estos espacios reservados. De igual manera, celebra que estos ciudadanos puedan realizar paradas, con un tiempo máximo de dos minutos, en zonas de carga y descarga.Independientemente del borrador final, el concejal del PP, Jorge Berzosa, lamentaba ayer que el equipo de Gobierno haya resuelto «unilateralmente» todas las alegaciones sin brindar al menos capacidad de réplica a su grupo. A su juicio, el documento inicial que los ‘populares’ desarrollaron cuando estaban al frente del Ayuntamiento poco o nada tiene que ver con la propuesta actual sobre la que «no hemos podido intervenir» ante la imposibilidad de presentar alegaciones una vez expirado el plazo para hacerlo.El debate estuvo ayer servido durante la comisión al abordar el límite de 30 kilómetros por hora que se impondrá a los vehículos que circulen por calles de dos carriles con doble sentido. Según Berzosa, el establecimiento de esta medida generará complicaciones al tráfico en vías con mucho tránsito. Además, tan solo se podrá circular a 50 en «grandes avenidas» siempre y cuando «no sean ciclocalles». Desde su punto de vista, se tendría que haber respetado la propuesta de su grupo, consistente en reducir la velocidad máxima a 30 en las calles de un solo carril y sentido.La percepción de Podemos sobre la nueva ordenanza dista sobremanera de la de los ‘populares’, a los que acusan de querer una ciudad «llena de humos»como en Madrid y con sus ediles «obstruyendo y ridiculizando» los planteamientos «en verde»de la formación morada. Criticas aparte, el consejero vecino del partido, Héctor García, se mostraba ayer partidario de «buscar un equilibrio entre todos los vecinos y vecinas» sin obviar la necesidad de «priorizar los medios de transporte menos contaminantes».Lo ideal para Podemos sería que la ordenanza limitase la velocidad máxima de vehículos a 30 kilómetros por hora en toda la ciudad salvo «excepciones» reguladas a posteriori. Según García, la aprobación de esta medida supondría un «acto simbólico», en sintonía con el «ideal europeo», para «ir avanzando hacia una ciudad más amigable con peatones, ciclistas y transporte público».Una vez analizadas las alegaciones, el equipo de Gobierno espera que la nueva ordenanza entre en vigor lo antes posible. Para ello, deberá pasar previamente por el Consejo de Administración del Servicio de Movilidad y Transporte (Samyt) y aprobarse en pleno. ¿Lo conseguirá el PSOE en minoría? El ‘sí’ de Podemos se da por hecho y también es factible el voto favorable de Ciudadanos, que según Díez ayer expresó su «conformidad total» con el documento.

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