El Correo de Burgos

Los bonos de lectura llegarán el próximo curso a escolares nacidos en 2015 y 2016

La demora en la tramitación impedía realizar antes de junio al menos una de las dos campañas previstas. Los libreros lamentan el retraso y ya solo ven factible habilitar los canjes durante octubre y noviembre

Una niña canjea un bono de lectura en una librería. TOMÁS ALONSO

Una niña canjea un bono de lectura en una librería. TOMÁS ALONSO

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Los escolares nacidos en 2015 y 2016 tendrán que esperar al próximo curso para recibir el prometido bono de lectura. Pese a que Cultura anunciaba ya en enero la existencia de presupuesto para llevar a cabo no una, sino dos campañas a lo largo de este ejercicio, por aquello de compensar la que no pudo ser por problemas administrativos en años previos, junio culminaba sin noticias de la iniciativa.

El borrador del convenio que la amparará, suscrito entre la Gerencia Municipal de Cultura y la Asociación de Libreros, recalaba esta semana en Intervención, responsable de supervisar los aspectos económicos de un expediente que contempla un desembolso de 90.000 euros, 45.000 para cada una de las dos campañas a efectuar.

Una vez que supere esta fase de tramitación, restará rubricar el acuerdo y contactar con los centros educativos, responsables de la distribución de los bonos. Se habilitará después un periodo de canje, en el que los establecimientos adheridos tendrán que recabar los vales y emitir a la Asociación de Libreros una factura por la venta correspondiente. Tras abonarlas, la agrupación recopilará todas y las presentará como justificación de la subvención recibida a tal fin.

El proceso es exactamente el mismo desde que la iniciativa se pusiera en marcha en 2020, por lo que los libreros no entienden la demora en su gestión. Lamentan que este retraso ha impedido llevar a cabo al menos una de las dos campañas antes del mes de junio y ven con preocupación cómo se reducen las posibilidades de desarrollarlas en condiciones óptimas.

Y es que la finalidad de estos bonos va más allá del mero ‘regalo’ de 24 euros. «Se trata de que tengan su primera experiencia positiva en una librería, que sepan que pueden preguntar y que les vamos a asesorar», explica el presidente de la asociación, Álvaro Manso. Para cumplir esta misión, añade, «necesitamos tiempo» y si se acumula la clientela al concentrarse dos campañas en el mismo periodo o se entregan los vales en épocas de alta actividad comercial -como septiembre o diciembre- será imposible brindar esa «atención individualizada».

Así pues, parece clara la propuesta del sector, que será determinante, según indican desde Cultura, ya que fían el calendario para desarrollar la iniciativa a un acuerdo entre los libreros y los técnicos municipales. Tendrá que ser en octubre y noviembre y, por pedir, cada mes dedicado en exclusiva a uno de los dos grupos beneficiarios. Lo que finalmente ocurra dependerá del ritmo de la tramitación previa

Lo cierto es que todas las partes implicadas están deseosas de que esta llegue a buen puerto cuanto antes. «Cada poco nos pregunta alguien y no sabemos qué decir. Estábamos muy contentos por haber recuperado la convocatoria perdida y duplicar los bonos este año, pero pasa el tiempo y nos preocupa», incide Manso, para reconocer que poco le sorprende a estas alturas la dilación burocrática. «La campaña anterior se realizó en marzo de 2023 y no la cobramos hasta enero de 2024», expone a modo de muestra.

Por su parte, desde la Gerencia Municipal de Cultura, encabezada por la concejal Marta Alegría, recuerdan al respecto que la Asociación de Libreros de Burgos obtiene desde hace años una subvención por ejercicio encaminada a la ayuda para la celebración de diversas actividades.

En 2019 se modificaba sustancialmente el contenido de tal ayuda, al incorporar, además de la cantidad prevista inicialmente, otros 45.000 euros destinados a una campaña de fomento de la lectura consistente en entrega a determinados niños de la ciudad de un cheque regalo para adquirir libros de lectura.

Posteriormente, tras realizar con éxito las dos primeras ediciones, en 2021 se planteó gestionar este mandato del Pleno -pues la iniciativa partía de una proposición que elevó Ciudadanos y obtuvo respaldo mayoritario- mediante la firma de un contrato de compra. «Por ese motivo se situó la cantidad presupuestada para en el capítulo 2 del presupuesto. Sin embargo, serias dificultades legales hicieron inviable la tramitación del expediente de compra. El asunto se resolvió tramitándolo de nuevo como una subvención regulada mediante convenio con entidad colaboradora, en 2022», aclaran las mismas fuentes municipales.

Aquellos bonos se repartían finalmente en febrero de 2023, «año en el que no se tramitó el oportuno expediente, por lo que llegamos a mediados de 2024 con la necesidad, fruto del compromiso establecido, de tramitar la actividad de dos ejercicios en uno, al disponer del crédito suficiente para ambas campañas, esto es, para dos cohortes de alumnos: aquellos que hayan cumplido 8 años en 2023 y los que lo hacen en 2024, por lo tanto, escolarizados en dos cursos diferentes».

Solo falta, a día de hoy, materializar esa intención. De hacerlo en tiempo y forma, los estudiantes burgaleses que ronden la edad citada se toparán con una grata sorpresa al volver al cole. Sus centros recibirán una misiva del Ayuntamiento que les indicará cómo proceder y les hará llegar los bonos, que podrán canjear en cualquiera de las librerías asociadas. No podrán adquirir con estos vales libros de texto, de referencia (diccionarios, atlas...) o literatura no infantil.

En las tres ediciones anteriores el número total de beneficiarios ronda los 5.700 menores. En concreto, en 2020 se repartían 1.968 bonos de 22 euros (cuantía que se mantuvo en las dos primeras campañas y se subió en la tercera a 24 euros), de los que finalmente se canjearon 1.768. En 2021 se imprimían 1.963 y un 7% se quedaba sin utilizar. Descendía la cifra total a 1.841 en 2023, entregados a los nacidos en 2014. La estadística de nacimientos de los años siguientes a este permite augurar que la cantidad potencial de perceptores del vale de fomento de la lectura será muy similar, por lo que, en suma, antes de que acabe el año -si se cumplen los deseos de los libreros- unos 3.600 niños y niñas estrenarán o ampliarán su biblioteca, según casos, gracias a esta iniciativa.

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