EDUCACIÓN
El cómic más largo del barrio de Gamonal
La librería La Llave y el Colegio Fernando de Rojas se unieron durante el curso para fomentar la lectura y la creatividad de los alumnos con ilustraciones e ilustradores. Entre todos diseñaron un cómic de 160 metros de largo

Escaleras y pasillos han reunido las viñetas en carteles de cartón pluma hasta sumar 160 metros de longitud.
El Colegio Público Fernando de Rojas y la Librería La Llave siempre han sido vecinos bien avenidos. El trabajo conjunto entre el comercio del barrio de Gamonal y el centro de primaria más grande de Castilla y León se estrechó un poco más durante el pasado curso. «Hemos hecho colaboraciones antes pero nunca alto tan grande que es un trabajo inmenso pero ha sido una gran satisfacción», señala el responsable de la Librería La Llave, Víctor Adot.
Los números hablan de la ingente tarea que ha llevado a cabo el profesorado y la comunidad educativa del centro educativo de Gamonal y Adot: 871 alumnos implicados, 10 talleres elaborados en las diferentes aulas, una acción de scribing con dos mesas redonda y tres ponentes, la participación en las aulas de siete ilustradores del ámbito nacional y local... Entre todos han creado el cómic más largo que se haya visto en Burgos, 160 metros de ilustración colaborativa. «Ha sido espectacular la participación de los ilustradores, del profesorado pero, especialmente de los niños», señala el librero que reivindica que «es una actividad que nos permite hacer comunidad, hacer barrio y devolver un poco lo mucho que nos dan».
El reto arrancó en marzo con la I Semana de Animación Lectora Escolar La LLave que se hizo coincidir con las II Olimpiadas de la Mujer en colaboración con el departamento de igualdad del centro educativo. «El taller de scribing fue una gran experiencia en el que contamos con la participación de Jess Penas (escritora), Miriam Gáez (actriz), Marina Aguirre (escritora) y María de la Fuente (ilustradora) y las viñetas de los niños y niñas fueron tremendamente interesantes», explica.
De esta manera, con el proyecto se ha conseguido difundir el gusto por la lectura pero también «aportar enseñanzas sobre la igualdad o el trabajo colaborativo y común». El resultado se pudo ver durante la última semana del curso. Una hilera interminable de viñetas ideadas por algunos ilustradores que participaron en la actividad y ayudaron a los más pequeños ha seguir el hilo de un cómic singular y lleno de personajes que recorrían cada rincón del centro educativo. En las escaleras y pasillos del centro, el de mayor volumen de alumnos de Castilla y León, se repartían una a una las viñetas elaboradas por todos los cursos y aulas del colegio. La propuesta inicial partía de uno de los ilustradores que participaban en las charlas de clase. Después los alumnos seguían esa historia inicial a su manera. El primero en arrancar el Cómic más largo del barrio fue José Fragoso autor de los cómics de Olivia Woolf , historias que se han alzado entre los libros infantiles favoritos del año pasado. Todo empezó con una historia bajo el mar. También participaron otros autores como Iván Sarnago (El Cómic del Cid), María de la Fuente (Gamonal. En el eco de un mismo recuerdo) , Daniel Duque (Las aventuras de Brujilda) y Juanjo Cuerda y Julio Serrano (Cecilia Van Helsing) o Marina Aguirre (Cuando nuestra casa se partió) que aportó personajes con formas geométricas.
«El contacto con los ilustradores ha sido muy enriquecedor, permite a los niños conocer quien esta detrás de los libros que han leído pero también saber cómo es el trabajo del ilustrador de cómics», explica el responsable de la librería La Llave. Para los ilustradores también «ha sido un feedback muy enriquecedor de las reflexiones de los más pequeños», apunta.
Esta iniciativa se enmarca dentro del trabajo de animación a la lectura entre los más pequeños que se desarrolla en el colegio Fernando de Rojas. Una implicación que ha tenido premio. El centro ha recibido una mención dentro de los premios a Planes de Lectura 2024 que entrega el Ministerio de Educación a nivel nacional. Y también tiene que ver con las historias en viñetas. El programa ‘Con Ibáñez leo, me divierto y el sentido del humor alimento’ ha sido reconocido «por su utilización del cómic como vehículo conductor de su plan de lectura de centro y por la inclusión de la radio como medio para el desarrollo de la competencia lectora», señaló el jurado. Algo que incide Adot. «El cómic es la puerta de entrada a la lectura de los más pequeños, si con todo este esfuerzo conseguimos que un niño sea lector habitual, objetivo conseguido», sentencia.