Así se entrega al algoritmo Viogen y obtiene resultados
Se dobla el número de víctimas atendidas en la última década en Burgos, hoy superan el millar y crece un 23% en un año. «Se denuncia más pero, también, el sistema ha mejorado su valoración del riesgo»

Manifestación del 25N en Burgos del año pasado. Hoy saldrá a las a las 20 horas de la Plaza del Cid.
El número de víctimas de violencia de género se ha duplicado en la última década en la provincia de Burgos. Así se desprende de los datos del Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema VioGén) donde se mantienen en Burgos más de un millar de casos activos y que ha registrado la situación crítica de cerca de 5.400 víctimas en la provincia.
Los datos crecen. En un año hay casi un 23% más de casos registrados de 892 a 31 de octubre de 2023 se ha subido a 1.095 denuncias este año. Si se compara a la situación de hace diez años se observa que los datos se han disparado en número de casos como víctimas atendidas. En total son 5.399 mujeres y niños a los que se ha realizado seguimiento de su situación ante un contexto de violencia desde la red Viogen. Hace un año eran 5.054 pero hace diez en el registro había 2.606 víctimas. Se han sumado 2.793 personas más que han elevado situaciones de violencia machista en su entorno a las autoridades.
«El dato es bueno y malo, lo peor que es terrible que esto no termina, no acaba», explica la presidenta de la Asociación en defensa de la Mujer La Rueda, Laura Pérez. Para quienes trabajan en la atención a la mujeres víctimas de violencia de género también hay un factor importante. «Este incremento es positivo porque demuestra que la mujer no se calla, que se denuncia más y eso es bueno». Pero también tiene que ver con el sistema de evaluación del riesgo y el factor humano que permite la mejora del algoritmo por el que se rigen los niveles de riesgo en casos de violencia contra la mujer. «La herramienta de valoración del riesgo es más sensible, con el tiempo han visto los fallos por los que el sistema no ha determinado el riesgo en una mujer que ha acabado asesinada y esa constante renovación y mejora permite cambiar los criterios o indicadores que ayudan a preguntar mejor a la víctima y valorar mejor esas respuestas que da», señala Pérez.
Este año en la provincia de Burgos se han registrado hasta 400 casos de violencia de género sin riesgo apreciado, 487 tienen una situación de riesgo bajo, 192 alcanzan un nivel de peligrosidad medio y en 15 casos la situación es más grave y se ha alcanzado un riesgo alto. Y un caso se ha atravesado una situación extrema.
En la provincia de Burgos este año se ha dado un caso de violencia de género grave en el que asesinaron al padre de la mujer que había presentado una denuncia contra su pareja por violencia machista en Aranda de Duero. El logró escapar pero, finalmente, fue detenido en Segovia.
La manosfera que influye en los jóvenes
La radiografía de los casos de violencia contra la mujer en seguimiento policial demuestra que 264 casos se dan en personas jóvenes. Menores de 30 años. También hay casos en el registro Viogen de menores de edad que sufren situaciones de violencia de género. En total en el sistema están registradas nueve situaciones de violencia de género que afectan a ocho adolescentes. De estos, cinco están inactivos y cuatro tienen seguimiento de los que en dos hay un riesgo bajo y en otros dos no se aprecia riesgo alguno.
El problema es como la población joven acepta las situaciones de control, hostigamiento, chantaje y amor romántico multiplicado por el impacto de las redes sociales al mismo tiempo que hay ciertos momentos de negación de la existencia de la violencia machista. Algo que aflora en las charlas que las asociaciones, como La Rueda, realizan en los institutos. «Nos encontramos con la negación en personas muy jóvenes alentadas no solo por la puesta en cuestión de representantes políticos sino, especialmente, por lo que se ha llamado la Manosfera», señala Laura Pérez. Este nuevo vocablo sirve para definir a influencers y youtubers que promueven la masculinidad enfatizada y la hostilidad hacia las mujeres o misoginia. «Ofrecen consigas machistas se jactan de renegar de la violencia de género y eso está calando en los jóvenes que lo que ven en las redes los aplican a la vida real» , señala Pérez.
Al mismo tiempo que se rebate ese argumentario vertido a través de las redes sociales, también hay espacio para la comprensión de situaciones entre los que asisten a estos cursos en clase. «Hay una toma de conciencia que igual en el taller no te trasladan pero llega ya fuera de clase o vienen a la asociación porque entienden que están inmersas en una relación tóxica y no saben como pueden salir». También el entorno de los jóvenes llegan a la asociación en busca de ayuda. «Nos llegan padres o madres alarmados de la situación que están viviendo sus hijas», explica.
Burgos
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El Correo de Burgos | El Mundo
Pérez quiere poner el foco en las mujeres mayores. Aquellas que «han aguantado toda la vida y han normalizado conductas y un maltrato del que es difícil salir y complicado que se den cuenta de lo que les está pasando», señala. Quienes han querido salir de esa espiral de indiferencia o señalamiento constante que es la violencia psicológica que no deja marca, inician un proceso complicado. En la red Viogen hay registradas 23 casos activos de mujeres mayores de 65 años donde nueve no tienen riesgo, en nueve es bajo, en cuatro medio y uno alto. En total se ha realizado seguimiento a 339 víctimas mayores de 65 años con 324 casos inactivos.