Así crece la población de halcón peregrino en Burgos (y más allá)
Cástor, Óscar, Cid y Lucy se han quedado en Burgos con nidos en los tejados del Museo de la Evolución y el Divino Valles. Pilar se ha instalado en Palencia y Jimena busca su sitio por Villamuriel de Cerrato.

Gracias al proyecto Hacking Burgos la silueta del halcón peregrino vuelve a surcar el cielo de la ciudad.
En el segundo año del proyecto Hacking de reintroducción del halcón peregrino en Burgos ya hay cuatro ejemplares que mantienen vuelos regulares en el entorno de Burgos y otros dos han emigrado un poco más lejos. "Volando por la ciudad tenemos cuatro ejemplares de nuestro proyecto aunque hay dos más que se han bajado por el Arlanzón el Pisuerga", señala el responsable técnico de la concejalía de Medio Ambiente, Roberto Milara.
De esta manera con dos de las cinco introducciones de polluelos, siete en cada intento, se ha logrado una buena supervivencia de una especie que había desaparecido de los cielos de la ciudad de Burgos. "Lo ideal es una supervivencia del 30% pero ahora mismo tenemos una tasa del 50%, aunque lamentablemente tendremos más bajas hacemos seguimiento por GPS de sus rutas y en variaos ocasiones se ha tenido que intervenir para evitar percances", señala.
En los cielos de Burgos se han quedado todo el invierno Castor y Óscar. A ellos se han unido Cid, otro macho reintroducido, y Lucy, en honor a la abuela de la humanidad. Estos disponen de nidos en el tejado del Museo de la Evolución Humana, donde este martes se ha organizado una charla para abordar los pormenores del proyecto, y en el tejado del hospital Divino Valles. Desde ahí han recorrido kilómetros y kilómetros, que pueden seguirse aquí.
Algunos ejemplares se han ido un poco más lejos y se han asentado más allá del término municipal de Burgos. Es el caso de Pilar que ya está asentada en Palencia o de Jimena que se ha registrado sus movimientos por la zona de Villamuriel de Cerrato. "Son ejemplares jóvenes y en os primeros dos o tres años suelen divagar buscando un sitio que les guste en estos casos ha sido Palencia", explica Milara.
El problema son los ejemplares que se han perdido en este tiempo. "El objetivo de este programa que afronta su segundo año de cinco es lograr la reintroducción del halcón peregrino que antes habitaba aquí y se busca que vuelva pero no es fácil porque algunos polluelos se han perdido por accidentes con redes eléctricas o molinos de viento pero el objetivo a largo plazo es lograr asentar en la ciudad un colonia estable", explica el concejal de Medio Ambiente, Carlos Niño.
Nidos para ejemplares silvestres
A las instalaciones en los tejados del Museo de la Evolución Humana y del Divino Valles se unen otros nidos dispuestos para facilitar el asentamiento de especies silvestres. Este año se presentan algunos problemas. Las instalaciones fijas en la Catedral de Burgos o en el Monasterio de San Juan se prevé que estén vacías. "Se requieren ubicaciones en altura y seguiremos pero claro este año en la Catedral y en el Monasterio de San Juan, que han tenido éxito, con las obras hay ruido y es difícil que las utilicen", explican.
Por ello se buscan nuevas ubicaciones. "Agradecemos la colaboración de empresas privadas para la colocación de nuevas cajas en sitios donde sabemos que los halcones pasan, que son espacios que les gusta porque al realizar observaciones en directo vemos los lugares donde se mueven". El objetivo e colocar alguna caja más este invierno para estas especies silvestres porque se ha constatado que se usan