Los contenedores soterrados de la plaza de Alonso Martínez y la avenida del Cid se reubicarán
La aparición de restos arqueológicos de valor en los lugares previstos obliga al Ayuntamiento a buscar alternativas, modificar el contrato y el plazo. Los fondos europeos destinados a la renovación de estos puntos en la ciudad no peligran, pues cubren la parte ya ejecutada

Contenedores soterrados en la calle Nuño Rasura de la capital burgalesa.
Los contenedores soterrados contemplados en la plaza Alonso Martínez y, como novedad, en la avenida del Cid deberán reubicarse tras estimar la Comisión de Patrimonio de la Junta que han de preservarse los restos arqueológicos aparecidos durante las obras de instalación.
Sin noticias de ellos en las catas previas, su hallazgo obligó a realizar las consultas oportunas y la respuesta truncaba los planes iniciales del Ayuntamiento, que ahora deberá buscar un nuevo emplazamiento, modificar el proyecto y, en consecuencia, ampliar el plazo de ejecución más allá incluso de lo estirado ya, hasta la primera semana de enero de 2025.
El concejal de Medio Ambiente, Carlos Niño, ha explicado que pese a este nuevo contratiempo los fondos europeos adjudicados a la renovación de estos puntos en la ciudad no peligran, pues cubren la parte ya ejecutada antes de la fecha límite del 31 de diciembre de 2024. Desconoce Niño si, en todo caso, el importe total de la intervención se elevará tras los cambios necesarios.
Aunque eludía confirmar dónde se trasladarán, ya que la decisión aún no se ha tomado, sí reconocía que se baraja abandonar la idea de soterrar la isla de contenedores de la avenida del Cid y mover la de la plaza Alonso Martínez a la zona de Santocildes o, en caso de no lograr alternativa, al extremo opuesto del mismo espacio, lo que conllevaría un cambio del tráfico del entorno.
Sobre los restos descubiertos, el edil precisaba que han aparecido elementos del convento de San Ildefonso, a comienzos de la vía que enlaza el centro de la ciudad con la glorieta Jorge Luis Borges, mientras que el origen de los hallados frente al Palacio de Capitanía "no está tan claro". "Parecen ruinas de una edificación del siglo XVI, pero para confirmarlo habría que levantar toda la plaza y eso es inviable", añadía. Por ese motivo, ante la posibilidad de que tengan valor se ha optado por desechar la idea de ubicar en tal punto los contenedores.
Se repite así la historia, pues lo mismo ocurrió con los contemplados en San Esteban, donde como era de esperar, dada la abundancia de restos arqueológicos de la zona, aparecían construcciones medievales "de mayor entidad de lo esperado".
Cabe recordar que la adjudicación de las actuaciones a la firma Herrero Temiño se produjo por un precio de 1.203.747,06 euros, con el IVA incluido, que supone un porcentaje de baja del 10,7%. Un total de 400.000 euros vienen de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Next Generation y el resto se financia con partida municipal.
El proyecto inicial contemplaba eliminar un total de ocho islas y se van a desplazar otras tres para adaptarlas a la normativa actual para ganar en seguridad tanto para los usuarios como para los operarios que tienen que recoger los residuos. Otras cinco se renuevan y amplían para acoger las cinco fracciones de desechos y se crea una nueva en la avenida del Cid.