«La ecología del miedo». Historias de depredadores y presas en Burgos
La Fundación Caja de Burgos y el Ayuntamiento ponen en marcha ‘Sobrevivir en los jardines. Depredadores y presas en la ciudad’ donde se expone la variedad de depredadores del Medio Ambiente de la ciudad
Una propuesta del Aula de Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos.
Muchas veces en nuestro paso por las ciudades de humanos despistados, en el que cada uno vamos a lo nuestro, no nos damos cuenta de que en el parterre de nuestro lado, en el jardín donde nos sentamos o en el sendero por el que caminamos nos rodea un maravilloso mundo lleno de vida y de emoción. Un entorno donde las reglas de la existencia son otras. Una vida que se mueve, cambia, vive y se desarrolla entre farolas, calles y coches.
Esta es la esencia de la última propuesta que pone en marcha la Fundación Caja de Burgos, en colaboración con el Ayuntamiento de Burgos, bajo el título ‘Sobrevivir en los jardines. Depredadores y presas en la ciudad’. Una propuesta que ya se puede visitar en el Centro Cívico de San Agustín, donde permanecerá hasta el próximo día 22 de diciembre. Una iniciativa realizada desde el Aula de Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos, enmarcada en el convenio de colaboración que se desarrolla bajo el título ‘Jardines con ambiente’.
Una propuesta para conocer la variedad de depredadores del Burgos.
El objetivo de esta nueva propuesta busca ayudarnos a conocer la riqueza de los habitantes con los que compartimos la ciudad. Sus dinámicas, sus relaciones ecológicas.
«Queremos explicar lo que sucede en la ciudad, desde la óptica de un ecólogo. Porque los humanos pensamos que la ciudad es solamente nuestra, pero hay muchas más cosas añadidas. Donde la supervivencia es la historia del día a día», explicó Miguel Ángel Pinto, director de las Aulas de Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos.
De esta manera, la propuesta nos ayuda a entender la relación de depredador - presa, a través de la información que nos ayuda a aprender las dinámicas de la ecología en la ciudad. Por ejemplo, conocer las cadenas de energía, la alimentación. Con animales grandes y pequeños, aquellos que buscan comida, y los que se convierten en el alimento de otros mayores. Cada uno en su jardín, en su zona, en su mundo. «Es la ecología del miedo. La relación de depredador- presa es un concepto muy antiguo», apunta Miguel Ángel Pinto, que añade que es aunque nos parece que la vida silvestre es algo «circunstancial», lo que ocurre es que prevalece la visión del humano, «porque las ciudades están construidas desde nuestra óptica. No tenemos esa visión integral de lo que sucede».
En este sentido, pueden ocurrir algunos ‘choques entre seres vivos y humanos’. Situaciones que tienen su explicación, por ejemplo, según apuntó Miguel Ángel Pinto, las palomas en las ciudades, que para muchos ciudadanos un problema. «Las torcaces se acercan a la ciudad porque tienen comida y porque se sienten protegidas, porque no hay depredadores», apuntó Pinto, que también recordó el proyecto municipal para la reintroducción de los halcones. Una situación muy sencilla de entender si lo enfocamos desde la óptica humana. «Por un barrio donde te pueden asaltar, tú no pasas. ¿A qué no? Bueno, pues una paloma ve una zona donde cría un halcón peregrino, y dice: Por aquí yo no voy, porque me van a comer».
Es uno de los ejemplos que podemos aprender en esta propuesta que analiza aspectos tan diferentes como son los pequeños cazadores, como por ejemplo los pulgones, los mosquitos que molestan a muchos, pero «para algunos son comida», las ratas, topillos y su vida nocturna, o los gorrines y sus depredadores, entre los que se encuentran los gatos. A ellos se añaden los murciélagos, las luciérnagas o los caracoles, entre otros tantos.
Sobrevivir en los jardines irá rotando por seis centros cívicos de la ciudad y el Aula de Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos. En esta edición, como en la anterior, se incluye la realización de visitas guiadas a la muestra, en las que un educador ambiental expondrá y ampliará el contenido de la exposición.
«Esta es la cuarta edición de este convenio con el ayuntamiento de la capital», señaló Carmen Hernando, responsable de Cohesión Social y Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos que señaló que se trata de un «pilar que cuenta con otras dos actividades que son los paseos interpretativos y los talleres de voluntad ambiental, que se han estado realizando desde el mes de septiembre y que acaban este mes de diciembre». Una iniciativa que la Fundación pone en marcha con el ayuntamiento de la capital. «Es convenio de actuación que creemos que es un acierto», señaló Carlos Niño, concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos. «Actuaciones encaminadas a que todos conozcamos el medioambiente de Burgos, y sobre todo sirven para la concienciación ciudadana de la necesidad de cuidarlo y de conocer esta biodiversidad tan rica que hay en la ciudad».