Barriada se compromete a pagar «en breve» los bonos al consumo que se adeudan
La Asociación de Comerciantes Centro Burgos, inmersa en la campaña de Navidad, espera que se abonen las cantidades pendientes de la última semana. El cierre de tiendas y la falta de relevo genera «incertidumbre» en el sector

Adriana Álvarez (EASD), Patricia Gil (Centro Burgos) y el edil César Barriada.
La última semana de la campaña de bonos al consumo, a principios de diciembre, funcionó de maravilla. «Se notó mucho», admite la presidenta de la Asociación de Comerciantes Centro Burgos, Patricia Gil, satisfecha ante la respuesta por parte de la ciudadanía. Sin embargo, los establecimientos adheridos a la iniciativa siguen sin percibir el dinero adeudado por parte del Ayuntamiento respecto a dicho periodo. No obstante, el concejal responsable de este área, César Barriada, se ha comprometido a abonar las cantidades pendientes «en breve».
Así se lo hizo saber este lunes a la propia Gil tras esgrimir que el retraso obedece a un problema «administrativo». Así las cosas, la presidenta de Centro Burgos confía en que la deuda se salde «a la mayor brevedad posible», ya que hasta ahora los pagos se abonaban cada lunes a semana vencida.
Mientras el comercio permanece a la espera de cobrar el dinero que tuvo que adelantar en su día, Centro Burgos afronta la campaña de Navidad con muy buenas expectativas. Y con tres acciones promocionales que buscan atraer al cliente de toda la vida, a vecinos de distintos puntos de la provincia e incluso al turismo.
La primera iniciativa, en colaboración con Asociación de Floristas y Jardineros de Burgos (Flojabur), tiene cierto aire de «protesta» frente al polémico cobro, de golpe, de las tasas por ocupación de espacio en la vía pública. De lo que se trata, básicamente, es de reforzar la decoración de fachadas y escaparates con ornamentos naturales. En paralelo, el concurso EscapARTE Navidad se concibe como un revulsivo para reivindicar el comercio local desde la belleza.
Con dos categorías y la inestimable colaboración de la Escuela Superior de Arte y Superior de Diseño de Burgos (EASD), este concurso de decoración está demostrando, tal y como apunta Gil, un «nivel muy alto» entre las tiendas participantes. Hasta el punto de que, vistos los resultados, debiera potenciarse con el fin de promocionar una suerte de «ruta por los escaparates».
La tercera gran acción de Centro Burgos de cara a esta Navidad se enmarca, como no podía ser de otra manera, en los Reyes Magos. Gracias a la ayuda de los pajes reales, los más pequeños de la casa podrán recoger sus cartas en blanco durante los pasacalles, del 26 al 30 de diciembre de 12 a 14 horas, o en los propios establecimientos. El 3 de enero, en la plaza de Santo Domingo de Guzmán, cada niño depositará su lista de regalos, entre las 12 y las 14:30 horas, en una gran bolsa mágica. Después, Sus Majestades de Oriente elegirán varias de esas cartas y dejarán un obsequio en las tiendas para que los ganadores vayan a recogerlos.
«Tenemos que hacernos valer»
Puede que la Navidad sea una época fuerte para el comercio burgalés, pero Gil sabe de sobra lo complicado que resulta competir con las grandes plataformas digitales. Por eso anima a «lanzarse a las redes sociales» e implementar la «presencia online» porque «no nos podemos quedar atrás». En este sentido, no duda en remarcar que internet constituye una «ventana muy importante» y «fundamental», sobre todo, para atraer a las nuevas generaciones.
Eso no quita para dejar de lado la experiencia física de compra, «vital» para el pequeño comercio e inexistente en el plano digital. «Tenemos que hacernos valer», enfatiza, mientras aboga por una «reflexión conjunta» para seguir promoviendo acciones encaminadas a fidelizar, seducir y defender la idiosincrasia de las tiendas de toda la vida.
Entretanto, la presidenta de Centro Burgos no oculta la «incertidumbre» latente en el sector por el cierre de comercios, inclusive de grandes cadenas que han bajado la persiana de un tiempo a esta parte. Parte del problema reside en la falta de relevo generacional tras las jubilaciones. Y aunque sea consciente de que el comercio puede a llegar a ser en cierto modo «esclavo», no pierde la esperanza de que la situación se revierta. Entre otras cosas, porque asumir las riendas de un establecimiento que «ha funcionado siempre» suele ser una «baza segura».