El Correo de Burgos

Efeméride del terror (y del valor) para avivar la memoria

La sala Círculo Solidario alberga 'Rolando 2:15-2:45. 50 años de la primera masacre de ETA', una muestra que acerca los detalles del atentado que segó la vida de 13 personas y sirve de homenaje debido a las víctimas y los héroes de aquel infausto 13 de septiembre de 1974

En la muestra se ha recreado el maletín-bomba que voló la cafetería Rolando. Junto a él, la factura de las mil tuercas que adquirió la banda terrorista para amplificar la barbarie:

En la muestra se ha recreado el maletín-bomba que voló la cafetería Rolando. Junto a él, la factura de las mil tuercas que adquirió la banda terrorista para amplificar la barbarie: "Querían causar el mayor daño posible".TOMÁS ALONSO

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Epicentro de una efeméride del terror, y del valor, diseñada para avivar la memoria que se diluye, la sala Círculo Solidario propicia hasta el 3 de febrero una cita con la intrahistoria de la barbarie, una de tantas, tristemente, nacidas de las manos criminales de la banda terrorista ETA. 

El acto en cuestión sobre el que la muestra 'Rolando 2:15-2:45'  inaugurada hoy pone el foco sacudió al país hace 50 años tras segar la vida de 13 personas -11 aquel día y dos más en años posteriores a causa de las secuelas- y superar los 70 heridos. Se trata del atentado perpetrado en la cafetería Rolando, en la calle del Correo, en pleno corazón de Madrid. 

Una maleta-bomba aderezada con mil tuercas a modo de metralla estallaba en el comedor del establecimiento a las 14.30 horas del 13 de septiembre de 1974 y desataba el horror. "Fue el primer atentado masivo indiscriminado de la larga historia de ETA, que no reivindicó el crimen hasta 2018", recordaba Florencio Domínguez, director del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, entidad impulsora de la exposición que tras recorrer otros enclaves del país recala en la ciudad con el respaldo de la Fundación Círculo y la Universidad de Burgos.

"Castilla y León ha sido la comunidad autónoma que ha tenido un mayor número de víctimas del terrorismo después del País Vasco. 138 personas naturales de esta región fueron asesinadas por ETA. Entre ellas está la burgalesa María Ángeles Rey, una joven burgalesa estudiante que murió en el atentado de la cafetería Rolando", explicaba Domínguez, convencido de la necesidad y la importancia de reparar el olvido que han sufrido los fallecidos y heridos en aquel atentado durante muchos años. Así lo trasladaban, de hecho, los propios afectados y sus allegados durante la grabación de los testimonios que forman parte de la muestra. "Es una satisfacción percibir la alegría que de alguna manera les produce este reconocimiento, aunque sea con 50 años de retraso", añadía.

La exposición está estructurada en 22 paneles que hacen referencia a los diferentes hitos del atentado y narra también las historias de las 13 víctimas mortales, humanizando su memoria a través de efectos personales. 

También hay elementos vinculados al comando que perpetró el crimen masivo, una maqueta de los locales afectados por la explosión o una reproducción "fiel" de la maleta-bomba utilizada, con un reloj de época posterior de un artefacto sin detonar, repleta de tuercas hexagonales. Hasta mil sirvieron de metralla, adquiridas en la ferretería Troube & Cíe, de Bayona.

Un simple papel, el de la factura de aquella compra efectuada el 4 de septiembre de 1974 por un tal 'monsieur Bernard', descansa en la vitrina de al lado del explosivo y subraya el alcance del terror de estos actos. 25 francos bastaron para generar "el mayor daño posible", que es lo que buscaban los terroristas, tal y como señalaba Gaizka Fernández Soldevilla, comisario de la muestra, que toma su nombre de una anotación hallada en la agenda del etarra José María Arruabarrena Esnaola (Tanque) sobre la hora de mayor afluencia en la cafetería. "Querían matar al mayor número de personas. Se asustaron después al saber que ninguno de los fallecidos en el acto eran policías y por eso culparon a la ultraderecha", añadía. ETA tardó 44 años en asumir la autoría, en reconocer que sus integrantes accedieron al mediodía a aquella cafetería, en pleno apogeo, "y, sabiendo que todos los que estaban sentados a su alrededor iban a morir, dejaron la maleta debajo de la mesa y se fueron".

Incidía Fernández en un relato que se revela hoy necesario para espolear el recuerdo de quienes sí asistieron a los efectos de una lacra sostenida durante décadas y para trasladar su dimensión a las generaciones nacidas en tiempos de paz. 

Al respecto, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, Sebastián Nogales, animaba a los centros educativos de la ciudad a visitar la muestra, a colaborar en la "preservación de la memoria" para "proteger nuestro presente y futuro de la violencia y el odio".

Señalaba que más allá de la "historia de terror que encierra" el contenido de esta propuesta, también ofrece una lección de valor, la de aquellos que ayudaron aquella infausta jornada -como el héroe burgalés Pedro Chicote, presente en la inauguración- y encarnaron "la luz de humanidad que brilla en los momentos más duros" y fueron ejemplo de "solidaridad y apoyo mutuo ante la barbarie".

 'Rolando 2:15-2:45' puede visitarse en las dependencias de la Plaza de España, 3, de lunes a jueves de 10 a 14 y de 17 a 21 horas y viernes de 10 a 14 y de 17 a 20 horas.

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