Los usuarios del AVE en Burgos se asocian para reivindicar mejoras en el servicio
Los viajeros frecuentes demandan un abono laboral y mejores frecuencias en la Alta Velocidad que une Burgos con Valladolid, Madrid y la Comunidad Valenciana. Nace la Asociación de Usuarios del AVE

Imagen de un AVE en la estación Rosa Manzano.
La llegada de la Alta Velocidad a Burgos (julio de 2022) comenzó tímida en cuanto a los datos de usuarios, pero se ha desvelado como un servicio imprescindible para decenas de personas que aprovechan a diario la conexión con Valladolid y Madrid, en la mayoría de las ocasiones por motivos laborales.
30 meses después de comenzar a operar, los usuarios habituales han decidido unirse para fundar una asociación que sirva para canalizar las reivindicaciones de los burgaleses. Como ya sucede en otras provincias de Castilla y León donde llega el AVE, Burgos tendrá su propia agrupación, que nace precisamente cuando acaban de decaer las ayudas para los pasajeros frecuentes que sostenía el Gobierno de España (un 50%) con las Comunidades Autónomas (un 30%). Ya desde noviembre, ante la falta de noticias sobre si se prorrogarían las ayudas al transporte público, comenzó a surgir una preocupación que ha derivado en la puesta en marcha de esta plataforma, comenta uno de los socios fundadores a este periódico.
El colectivo quiere hacer ver la importancia que tiene contar con este medio de transporte de alta velocidad y a precios reducidos como una «herramienta para fijar población» en las capitales de provincia. Alrededor de un centenar de personas, se ve las caras a diario en el AVE de las 6.40 horas para llegar a su puesto de trabajo en Madrid, ponen como ejemplo. A la vez que recuerdan que hay otro servicio a las 8.00 horas, en el que sucede lo mismo, así como por la tarde en los trenes de vuelta.
El objetivo de la asociación es hacer ver a las instituciones la necesidad de mantener las ayudas a los usuarios frecuentes para fijar población y evitar traslados de familias a Madrid por motivos de trabajo. Desde su punto de vista, en las ciudades con AVE se ha notado que no disminuye la población como sucede en otras y, por ello, es necesaria la existencia de un abono laboral. Además, reivindican mejores frecuencias, especialmente ajustadas a las necesidades de los trabajadores.
Los socios explican que el bono que existía hasta ahora, el decreto para mantener las ayudas decayó el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados (con los votos en contra de PP y Junts), permitían viajar a Madrid 10 veces en 20 días por 48,50 euros. «Sin la aportación del Gobierno se triplicará el precio y sin la de la Junta se multiplicaría por cuatro, es decir, llegaría el coste de 10 trayectos hasta los 194 euros y a 388 si tienes comprar dos bonos y así sucesivamente», explica uno de los fundadores de la asociación, que indica que muchos profesionales han mantienen puestos de trabajo en Madrid que en Burgos no encuentran. Mientras, el trayecto de 10 viajes a Valladolid sería sin descuentos de 91,50 euros, 183 euros si se viaja 20 días al mes por motivos laborales.
Por ahora, la administración regional ha anunciado que va a mantener su aportación a los bonos del transporte por ese 20%, pero la preocupación entre los viajeros frecuentes es mayúscula.
«Para la sociedad de Castilla y León se ha demostrado que el AVE ha permitido mantener y recuperar talento», indican los usuarios, entre quienes hay personas que ha regresado a su ciudad natal con su familia, con su puesto de trabajo en la capital de España o en Valladolid.
La asociación, abierta a todas aquellas personas que se encuentren en esta situación, se oficializará en las próximas semanas con el registro de los estatutos para canalizar todas estas demandas. Los interesados en contactar con la asociación pueden escribir a este mail: usuariosave.burgos@gmail.com.