Veto del PSOE al proyecto faraónico de Ayala en la calle Santander
De la Rosa lamenta que la alcaldesa monte «circos a costa del bolsillo de todos los burgaleses» y tacha de «despropósito» la construcción de un túnel. Recuerda además que la peatonalización puntual de la vía en el anterior mandato fue un «desastre»

Julio César Arnáiz y Daniel de la Rosa, en rueda de prensa.
«Ni un solo vecino, si le preguntas por sus 10 prioridades en materia de inversión, diría que es hacer un túnel bajo la calle Santander». Bajo ésta y otra serie de premisas, el grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Burgos mostró este viernes su más profundo rechazo al faraónico proyecto de la alcaldesa, Cristina Ayala, con el objetivo de peatonalizar 23.000 metros cuadrados en el centro de la ciudad.
Veto total, al menos de entrada, al plan bautizado como Xpande Burgos que la regidora presentó el jueves, a bombo y platillo, frente a «600 personas embaucadas, engañadas y manipuladas» en el Fórum Evolución. Desde un punto de vista estrictamente político, el portavoz municipal del grupo socialista, Daniel de la Rosa, lamenta que Ayala prefiera «dedicarse al mundo del espectáculo montando circos a costa del bolsillo de los burgaleses». En clave técnica, lo del túnel le parece un auténtico «despropósito» por varios motivos.
Tal y como recordó de la Rosa, ya en el anterior mandato se hizo la prueba de peatonalizar puntualmente la calle Santander restringiendo totalmente el tráfico. El resultado fue un auténtico «desastre» que no convenció a casi nadie. Además, se constató que la ejecución de dicho proyecto generaría un «problema tremendo» para la movilidad de los autobuses.
«El PP suele acertar cuando rectifica», enfatizó el exalcalde aludiendo a episodios recientes como la recuperación de las ayudas a las ONG que trabajan con población migrante o la necesidad de recular tras el rechazo vecinal al aparcamiento en altura en la calle María Amigo. Por eso no descarta un posible fracaso pese al «show» de Ayala con Xpande, aunque al mismo tiempo cree que el Partido Popular hará todo lo posible para sacar el proyecto adelante.
Lo que en realidad perciben los socialistas es una «campaña de marketing» en toda regla pese a que la calle Santander «no tiene ningún problema de movilidad». En este sentido, el edil Julio César Arnaiz subrayó que «no solo funciona bien como calle de tránsito, sino también como calle de encuentro» gracias a la anchura de sus aceras. Por otro lado, remarcó que se trata de una vía donde la siniestralidad es nula mientras hacía hincapié en que un túnel sería un «inductor de la circulación» en una Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
Más allá de las cuestiones anteriormente expuestas y el hecho de que ni siquiera se plantee una consulta ciudadana como la del PSOE en su día con el plan de regeneración de Gamonal, De la Rosa insistió en que los 60 millones contemplados para Xpande -entre ellos, 24 para el Mercado Norte- deberían destinarse a ofrecer «mejores servicios, dotaciones e infraestructuras» en toda la ciudad. Por ejemplo, rematando fases pendientes en los barrios periféricos, recuperando inversiones en los polígonos industriales o apostando por la ampliación del parque de vivienda pública protegida.
De la Rosa da por hecho que Ayala volverá a sacar la carta de la cuestión de confianza para seguir adelante con sus planes. Salvo que obtenga el respaldo de Vox, algo que está por ver, eso conllevaría «quemar una bala» y poner en riesgo el presupuesto de 2027. De lo que no le cabe duda es de que el proyecto se aprobará en el «búnker» de la Junta de Gobierno. Otra cosa serán los apoyos a posteriori para su financiación.
A estas alturas, la «mano tendida» del PSOE sigue siendo recurrente pero inútil. «No hay posibilidad real de acuerdo con el PP», sentenció De la Rosa pese a mantener su oferta de pactar el próximo presupuesto «al 50%». La pelota, por lo tanto, seguirá en el tejado de Vox, que tendrá que debatirse entre ser oposición -con rencillas que saltan a la vista- o ejercer de «muleta» para sacar las castañas del fuego a sus antiguos socios de Gobierno.
Descartada queda, eso sí, una moción de censura con el aval del PSOE. «Ninguna opción», recalcó el portavoz socialista dejando claro que jamás llegará a un acuerdo de Gobierno con la «extrema derecha». Lo cual no quita para que «en las votaciones podamos coincidir», pero eso es harina de otro costal.