Sorprende a un toxicómano dormido en su todoterreno que ya había robado en otros cinco vehículos
El presunto ladrón, en libertad tras pasar a disposición judicial, acumulaba 11 delitos previos contra la propiedad. Se coló en el parking de la plaza Vega y fue rompiendo ventanillas con un extintor

Los robos se produjeron en el aparcamiento subterráneo de la plaza Vega.
Asaltó seis coches de madrugada, pero apenas se llevó nada. Lo curioso del asunto es que fue sorprendido por la propietaria de un todoterreno, a las 8 de la mañana, porque se había quedado dormido en la parte trasera. Según fuentes policiales, el presunto ladrón es un joven con problemas de drogadicción y 11 antecedentes previos por delitos contra la propiedad. Pese a saberse 'cazado', conversó unos minutos con la mujer, sin mostrarse violento sino más bien todo lo contrario, antes de emprender la huida.
Los hechos ocurrieron durante la noche del 16 al 17 de marzo en el aparcamiento subterráneo de la plaza Vega de Burgos capital. El joven, detenido al día siguiente por la Policía Nacional gracias a la descripción aportada por la dueña del vehículo, pasó a disposición judicial y después fue puesto en libertad.
En el momento de su detención, el presunto ladrón no opuso resistencia. Ya en Comisaría, reconoció «vagamente» los hechos. Todo apunta, según las fuentes consultadas, que se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia cuando entró en el parking y, por lo tanto, no tenía recuerdos demasiado nítidos. Sea como fuere, se le atribuyen daños en cuatro turismos y dos todoterrenos repartidos en las plantas primera y segunda. A la hora de perpetrar los asaltos, utilizó extintores para romper las ventanillas posteriores.
Tras su detención, los propietarios de los vehículos dañados interpusieron las pertinentes denuncias por los daños causados.
Más allá de este suceso, lo cierto es que los vecinos y comerciantes de la plaza Vega llevan tiempo denunciando el clima de inseguridad que impera en la zona. Además, no es la primera vez que se producen robos o actos vandálicos dentro del parking. No es que sea la tónica habitual, aunque lo ocurrido a mediados de marzo tampoco se puede calificar de hecho aislado.
Uno de los episodios más llamativos en lo que a vandalismo se refiere se remonta a noviembre de 2022, cuando alguien vació los extintores de la primera planta rociando de espuma prácticamente todos los coches allí estacionados. Por aquel entonces, tal y como recogió este periódico, los usuarios del aparcamiento lamentaban que el portón de acceso permanecía «muchos días abierto», lo que propiciaba la entrada de jóvenes «liándola en la zona pública».