La Soledad se queda de nuevo sin indulto, esta vez por falta de candidatos
La cofradía solicitó esta gracia, pero ningún recluso del centro penitenciario burgalés cumplía los requisitos de Interior. La nueva hermana mayor de la agrupación, Marta Mata, asegura que volverán a intentarlo en 2026, con la esperanza de mantener esta tradición

Las hermanas salesas cantan a la Virgen de la Soledad, que tampoco este año 'bendecirá' el indulto a un preso en la procesión de Sábado Santo. TOMÁS ALONSO
No habrá indulto en 2025 y serán ya nueve los años sin perdón en la Semana Santa de Burgos. Aunque en esta ocasión, el motivo es diferente. Si bien en ediciones pasadas era el Gobierno el que, con la callada por respuesta, desatendía la propuesta de la Cofradía de Nuestra Señora de La Soledad y de Santiago, en el año en curso la petición ni siquiera llegaba a formularse, por primera vez, por no haber ningún recluso en el centro penitenciario burgalés que cumpliera los requisitos exigidos por el Ministerio del Interior para acogerse a esta suerte de amnistía.
No ha podido, pues, Marta Mata estrenarse con la buena noticia de recuperar una tradición inmemorial que "significa mucho" para los integrantes de la cofradía de la que es ahora hermana mayor. Su predecesor en el cargo, Carlos Gutiérrez, peleó muchos años por revertir una inercia que no comprendía y que achacaba en parte a la falta de apoyo institucional para rescatar un gesto que, de hecho, nació en Burgos. El primer indulto con motivo de la Semana Santa tuvo lugar en la ciudad, promovido por el monarca Juan II de Castilla en 1447.
Mata recogía el pasado mes de enero el testigo de la cofradía y de este empeño particular y avanza que volverá a solicitar el indulto al año que viene con la esperanza de que, esta vez sí, en las dependencias de la barriada San Juan Bautista den con el perfil que marca el Gobierno: el de un condenado por delito no grave -ni de sangre, ni de violencia de género, sexual, terrorismo o corrupción-, que haya cumplido tres cuartas partes de la pena y haya mostrado arrepentimiento, colaboración y buena conducta.
Aunque "apenada" por lo ocurrido, la hermana mayor asume que este afán es irrenunciable porque esa promoción del perdón es, de hecho, uno de los objetivos de la cofradía. "Forma parte de nuestra misión", aseguraba, consciente, además, de que la procesión de Sábado Santo protagonizada por la Virgen de la Soledad pierde una parte de su riqueza -que no belleza, pues es una de las citas más emotivas- sin la parada frente al Arco de Santa María para exonerar al reo de su pena tras el abrazo fraternal que sella la confianza que la sociedad deposita en él.
Pero antes de volver a comenzar los trámites, Mata tiene mucho trabajo por delante, que afronta con "mucha ilusión y muchas ganas". "Aunque son muchos años al otro lado de la barrera, acabo de aterrizar en el puesto y mi intención es, de momento, ayudar en todo lo que pueda", afirma, preguntada por si tiene algún plan de renovación de la agrupación.
Lo que sí es nuevo con su llegada es que haya una mujer al frente de esta cofradía. "Hay algunas prioras en otras, aunque en general la mayoría son hombres, pero en esta soy la primera y es un orgullo y un reto personal mayor, porque quiero mantener alto el listón", explica, agradecida al respaldo de la junta directiva que la acompaña en esta aventura: "Somos un equipo", celebra.
Tras la entrega de hábitos a los costaleros y niños cofrades y la preceptiva asamblea ordinaria de finales de marzo, la primera 'prueba de fuego' de la Semana Santa de Nuestra Señora de La Soledad y de Santiago tenía ayer, sábado de Lázaro, con la procesión del Cristo de la Buena Muerte.
Rescatada el año pasado, esta cita rememora "a la muy antigua y venerable Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y la Muerte" y sirve de pistoletazo de salida al programa tras el buen recibimiento en su estreno en 2024.
La procesión comenzaba con el tradicional cortejo de llamada con matracas y carracas por los callejones colindantes a la iglesia de Santa Águeda, para, a partir de las 23 horas, recorrer la zona con el Cristo acompañado -como novedad- por personas "ataviadas con trajes tradicionales de luto de la provincia, a la antigua usanza, que entonarán el arcaico acto de contrición glosado", explican desde la cofradía.