Semana Santa Burgos 2025
La Borriquilla y el Cristo de Burgos, en el aire por la lluvia y el viento
A partir del viernes al mediodía se anuncian lluvias durante todo el fin de semana y un aumento del viento que mantiene en alerta a las cofradías. La decisión de mantener los recorridos dependerá del estado del cielo en cada momento, como ya ocurrió el año pasado

Para que este año el Santísimo Cristo de Burgos pueda procesionar el Domingo de Ramos habrá que rogar al cielo por una tregua de las lluvias.
El tiempo estable de los últimos días tiene las horas contadas. A partir del viernes al mediodía, las previsiones anuncian un cambio radical en el panorama meteorológico en Burgos con lluvias casi constantes durante todo el fin de semana y rachas de viento que podrían alcanzar los 25 kilómetros por hora el sábado. Un año después, la climatología empeora en vísperas del primer escalón de la Semana Santa y podría condicionar de forma significativa cómo se desarrollen los actos procesionales.
Las cofradías volverán a mirar al cielo con preocupación como ocurrió el año pasado cuando la lluvia cercenó la buena parte de las citas procesionales, incluida la gran procesión del Viernes Santo. No es solo el riesgo de que las procesiones no puedan salir a la calle, sino que la lluvia, el viento y la humedad también suponen un peligro para los pasos, muchos de ellos tallas con un valor artístico e histórico incalculable.
Como ya ocurrió el año pasado, el mal tiempo podría volver a obligar a celebrar los actos dentro de los templos, desvirtuando por completo las procesiones cuando los recorridos no se realizan en las calles, donde los fieles de la ciudad acompañan en silencio y con devoción a los pasos. Si la lluvia manda suspender, los cofrades lo viven como una pérdida y los espectadores como una decepción.
A mayores, el calendario procesional del fin de semana congrega algunos de los momentos más simbólicos de la Semana Santa burgalesa, tanto por su significado litúrgico como por el arraigo popular de cada cita.
Viernes de Dolores
La primera cita tiene lugar este viernes 11 de abril, con el Viernes de Dolores, en el barrio de San Pedro de la Fuente. A las 20:45 está prevista la salida de la Procesión y Rosario Penitencial, que recorrerá calles del entorno como Francisco Salinas, San Zadornil o Serramagna, en una manifestación de recogimiento que finaliza con el canto de la salve en la parroquia. Según la Aemet, hay un 80% de posibilidades de que llueva y un viento de 20km/h.
Más avanzada la noche, a las 22:30, las temperaturas irán bajando hasta los 9ºC para cuando el centro de la ciudad albergue la Procesión del Silencio. El itinerario, que parte de la parroquia de San Cosme, atraviesa el Puente de Santa María y el Arco de Santa María antes de llegar a los pies de la Catedral, para regresar por el mismo camino hasta su punto de origen. El año pasado la lluvia impidió que la sobriedad que caracteriza esta cita se viera en las calles y se celebró en el interior de la parroquia. Este viernes los cofrades tendrán que estar atentos a posibles parones en la lluvia para poder procesionar.
El sábado, mirando al cielo
El sábado 12 de abril, la jornada comenzará con una cita muy especial en la Semana Santa burgalesa. A las 12:00 del mediodía se celebrará la Procesión Infantil del Amor y la Esperanza, en la que niños y niñas participan activamente como portadores, acólitos o acompañantes. El recorrido parte de la parroquia de San Gil y pasa por Avellanos, San Lorenzo y otras calles del centro antes de regresar al punto de partida. Todo indica que esta cita familiar con la que los más pequeños se inician en la tradición cofrade se verá también condicionada por la lluvia. La Aemet prevé un cien por cien de posibilidades de que llueva durante toda la jornada del sábado y, además, se espera que el viento arrecie hasta los 25km/h. Será del suroeste por lo que la mínima se elevará a los 10ºC, pero la máxima de la jornada caerá a los 17ºC por el aire.
Ese mismo sábado, a las 19:00h, será el turno de la Procesión Penitencial en el barrio de Gamonal. El cortejo partirá de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima y discurrirá por calles como Lavaderos, Doña Constanza o la barriada Juan XXIII, con la participación activa del vecindario. Por la noche, a las 22:00h, está prevista una de las procesiones más solemnes del fin de semana: la de Nuestra Señora de Las Angustias, cuyo paso por lugares como el Paseo del Espolón o el Arco de Santa María se crea una atmósfera de respeto y silencio. En ambos casos, el clima tendrá la última palabra porque, además, se esperan rachas de viento de hasta 50km/h.
Domingo de Ramos, la Borriquilla y el Santo Cristo
El Domingo de Ramos, 13 de abril, que está marcado en rojo en el calendario de los burgaleses amantes de la Semana Santa y sus tradiciones, debería comenzar con una de las procesiones más queridas por los fieles de la capital: la de Jesús en la Borriquilla. No solo es una de las más coloridas, sino también una de las más esperadas, sobre todo por los niños, que acuden con palmas y ramas de olivo para acompañar la representación de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. La procesión se inicia a las 09:45h en la calle San Lorenzo y continúa a las 11:45 desde la plaza Santa María, siguiendo por el Paseo del Espolón, la Plaza Mayor y calles del centro histórico hasta llegar a la iglesia de San Lorenzo.
De nuevo se repite el mismo panorama climatológico que el sábado con las únicas diferencias de que las temperaturas, tanto la máxima como la mínima serán más bajas, y el viento amainará ligeramente. Aún así, se espera que sople en torno a los 20km/h, con rachas máximas de 45km/h. Por supuesto la lluvia está garantizada. La Aemet pronostica un 100% de posibilidades de precipitaciones a lo largo de todo el día.
La jornada, si el tiempo lo permite, debería concluir con la Procesión del Santísimo Cristo de Burgos, a las 20:00 horas, una de las más singulares y reconocidas de la ciudad. Su carácter único no se debe únicamente al fervor con que se vive por parte de los devotos burgaleses al Santo Cristo, sino también a la espectacularidad de su salida, el levantamiento y la entrada final por la escalinata de la iglesia de San Gil Abad. El recorrido atraviesa calles como Arco del Pilar, San Lorenzo, Almirante Bonifaz o San Juan. La imagen del Cristo, profundamente venerada, avanza entre la penumbra y el sonido sordo de los tambores, en un ambiente de recogimiento que cierra el primer fin de semana de la Pascua burgalesa.
La lluvia seguirá la semana próxima
Los partes meteorológicos apuntan a lluvias continuas desde el viernes y sin apenas tregua durante el resto del fin de semana. Las cofradías tendrán que permanecer atentas a la evolución del tiempo para decidir si modifican recorridos o trasladan los actos al interior de los templos, porque a pesar de las previsiones, hay esperanza en que se abran ventanas de mejora que permitan, aunque sea parcialmente, cumplir con lo programado.
Y como en abril, aguas mil; todo apunta a que el inicio de la semana prolongue el episodio de lluvias y las cofradías sigan mirando al cielo para encontrar una tregua y poder llevar a cabo las procesiones. Las previsiones anticipan lluvias al menos hasta el martes, aunque con intensidad variable.