Un médico burgalés, detenido por segunda vez por agredir sexualmente a 10 pacientes
Una mujer denuncia que los hechos ocurrieron en 2014, por lo que la Policía Nacional no descarta que el número de víctimas se amplíe conforme avance la investigación

POLICÍA NACIONAL - Archivo
La Policía Nacional aún no da por cerrada su investigación tras detener por segunda vez, el pasado 21 de marzo, un médico burgalés como presunto autor de un delito de agresión sexual y delito contra la intimidad cuando pasaba consulta en un hospital de Valladolid. De momento, se ha identificado a una decena de víctimas tanto en Burgos como en Valladolid aunque los agentes no descartan que el número se amplíe.
El primer arresto tuvo lugar el 3 de marzo tras ser denunciado por una paciente a la que realizó tocamientos y grabaciones con su teléfono móvil en la consulta donde prestaba servicio. Tras su detención, y con la autorización judicial correspondiente, se procedió al registro de su domicilio en la capital burgalesa. Allí se intervinieron seis teléfonos móviles, dos discos duros, tres tablets, seis tarjetas de memoria, cinco ordenadores portátiles, dos cámaras de fotos, dos minicámaras y tres pendrives.
Con el detenido en prisión, la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valladolid analizó el contenido de los teléfonos y los equipos informáticos intervenidos en su domicilio, donde fueron localizados diez vídeos de seis víctimas. Con la investigación todavía en curso, se han podido identificar completamente a las víctimas que aparecían en los videos, quienes han realizado la correspondiente denuncia en Valladolid y en Burgos.
Según fuentes policiales, ocho de las mujeres agredidas residen en Valladolid y las otras dos en Burgos. Tal y como se ha podido constatar, el médico poseía grabaciones de todas ellas en su móvil particular, dado que el profesional no aporta nada en la investigación. Algunas de las víctimas se han personado en dependencias de la Comisaría Provincial de Valladolid, al haberse visto reflejadas en los mismos actos y en las mismas circunstancias en centros sanitarios de ambas ciudades donde este individuo había desarrollado su labor profesional. De hecho, una de las mujeres puso de manifiesto que los hechos ocurrieron en el año 2014 en un complejo asistencial de la capital vallisoletana.