¿Cómo se lucha en la ciudad de Burgos contra la oruga procesionaria?
Durante 2024, las trampas de feromonas colocadas en el Cinturón Verde permitieron capturar a 1.500 ejemplares machos, aunque ha habido años con más de 16.000 individuos recogidos

Los bolsones de procesionaria son fácilmente visibles en los pinos afectados.
El contrato de mantenimiento del Cinturón Verde, en manos de la empresa Crece, incluye una novedad que tiene que ver con el refuerzo en la lucha contra la plaga endémica de la oruga procesionaria. Hasta ahora se trabajaba con una empresa que se encargaba exclusivamente de las capturas y con el nuevo servicio, que entró en funcionamiento a principios de abril, se incluyen este tipo de trabajos.
«No se puede erradicar al 100% porque está muy dispersa, pero en el Cinturón Verde se actúa con trampas de feromonas con las que se atrae a los machos», explicó de forma didáctica el concejal Carlos Niño, que ofreció algunos datos sobre las capturas realizadas en los años anteriores.
En 2021 fueron 3.355 individuos, en 2022 hasta 16.700, en el 2023 un total de 3.500 y en 2024 se llegó a 1.500. «Esto no significa que se haga más o menos esfuerzo porque las trampas son las mismas, incluso se aumentan cada año, y varía la situación de la procesionaria mucho con la climatología», concretó, aunque con el nuevo contrato se hará más incidencia en el control de esta plaga.
En las zonas verdes de los jardines urbanos también se realiza ese control con ‘cinturones’ que se colocan en los árboles para recoger orugas. Niño indicaba también que el efecto no es inmediato y que se trabaja un año, para que en el siguiente haya menos individuos activos.