El burgalés barrio de Capiscol cumple con la tradición y celebra la 'Pingada del Mayo'
A las doce de la noche los vecinos levantaron el tronco ante la mirada de curiosos y parte de la Corporación municipal. La celebración se amenizó con danzas y música y se cerró con la degustación de chocolate, bizcochos y orujo

Parte de la corporación municipal acudió a la pingada del mayo de Capiscol.
La 'Pingada del Mayo' celebró esta madrugada cuarenta y cinco años de recorrido ante la atenta mirada de los vecinos de Capiscol, miembros de asociaciones de danzas de la ciudad, curiosos y de buena parte de la Corporación municipal.
El momento clave de la celebración es la pingada, que se producía a las 00.20 horas de la noche del 1 de mayo. El levantamiento se hace de forma manual y para ello los participantes usan maromas y horquillas. Antiguamente, eran los jóvenes solteros del barrio los que se encargaban de esta misión, pero ahora el acto se abre a todo el que quiera participar.
">Capiscol vuelve a rendir homenaje a una de sus tradiciones más singulares: la Pingada del Mayo, una festividad de origen celta que simboliza la fertilidad de la tierra y la llegada de la primavera
— Ayuntamiento de Burgos (@Aytoburgos) April 30, 2025
Parte de la Corporación, encabezada por la alcaldesa, ha participado en la fiesta. pic.twitter.com/g8zj5cJVoQ
La noche se cerró con la tradicional celebración popular en la que no faltaron las danzas tradicionales y la música. Para entrar en calor y poner el broche a una tradición más que arraigada en el barrio, los presentes pudieron disfrutar chocolate caliente, bizcochos y orujo.
Para llegar a ese momento, primero hubo que seleccionar el árbol. Por norma general se trata de un pino esbelto y recto que será llamado posteriormente ‘mayo’. La segunda fase, una vez seleccionado, es la tala y transporte o el acarreo del árbol. Una misión que arrancó a media tarde del 30 de abril y en la que participaron cerca de medio centenar de personas.
El origen
La Pingada del Mayo, una festividad de origen celta que simboliza la fertilidad de la tierra, la llegada de la primavera y la abundancia recuperaba en este 2025 y tras veinticinco años la tradición de portar el tronco desde el vivero municipal hasta la plaza de Capiscol.
José Manuel López y José Antonio García, presidente y vicepresidente del Consejo de Barrio de Capiscol, organizadores de este evento que cada año congrega a vecinos y curiosos en torno al levantamiento del tradicional ‘mayo’, recordaron en rueda de prensa que «aunque tiene un origen ancestral, fue en 1970 cuando Capiscol celebró por primera vez esta tradición». Desde entonces, y con algunas interrupciones, ha llegado hasta nuestros días como uno de los símbolos festivos del barrio.
El pino quedará en la plaza un tiempo hasta que se retire y es que una vez finalizada la celebración y pasados unos días, el ‘mayo’se devuelve al vivero municipal, ya que el próximo 24 de junio servirá como leña principal en la hoguera de San Juan cerrando un acto cargado de simbología de nuevos comienzos.