Miles de ciclistas se vuelcan en Burgos con el Día de la Bici 2025
Más de 8.000 ciclistas se sumaron a la XXIII edición del Día de la Bici que organiza Fundación Candeal -Proyecto Hombre y cuya recaudación se destina a los programas de prevención y de tratamiento de la entidad. El acceso de la mujer a los programas es una de las preocupaciones de la asociación

Miles de personas participan en la XXIII edición del Día de la Bici.
Los burgaleses lo han vuelto a hacer y han apoyado en masa otra causa solidaria. Miles de ciclistas salieron a la calle para volver a pedalear de la mano de Fundación Candeal- Proyecto Hombre en la vigésima tercera edición de su tradicional marcha del Día de la Bici. Más de 8.000 burgaleses participaron en una cita afianzada en el calendario y que cada año parte desde la Iglesia Real y Antigua de Gamonal.
El objetivo de esta cita deportiva no competitiva y solidaria es «seguir trabajando en la prevención de las adicciones y ayudando a las personas que atraviesan por este problema y a sus familias». Así lo explica su presidenta, Marta González, quien minutos antes de la salida apuntaba que «la entidad se centra en el tratamiento ambulatorio y residencial con adultos y adolescentes» y que «el dinero que hoy recaudamos nos permite cerrar el año con mayor solvencia y a mantener servicios, equipo e instalaciones».
La responsable señaló que «a lo largo del año 2024 se atendió a más de 3.000 personas en el área de prevención y a unas 800 en el área de tratamiento». La tendencia, como en años anteriores, «sigue siendo al alza». Especialmente preocupante es la denominada «patología dual», que combina «el consumo de sustancias con las enfermedades mentales».

La carrera a su paso por la plaza del Mío Cid.
También están en el punto de mira de la entidad un «aumento del consumo de cocaína y de alcohol y el juego patológico» y «muy especialmente la falta de accesos a la mujer a tratamiento». Y es que «llegan muy pocas mujeres a la asociación». Las causas son varias: «una mujer adicta tiene muchos más estigma que un hombre y además otras mochilas añadidas como hijos a su cargo, violencia de género, etc», apunta González. «Es un reto trabajar para que la mujer acceda igual que el hombre a los tratamientos».
También se ha incrementado el trabajo de intervención con jóvenes y sus familias. Un trabajo que se centra en «ayudar a adolescentes que tienen un consumo de sustancias, al que además se suman otras dificultades de comportamiento, emocionales o escolares así como problemas con el juego o a las nuevas tecnologías y ahora también con la pornografía, que consumen en muchos casos de una forma abusiva».
La recaudación de la venta de los dorsales cuyo precio era de cinco euros se destina, como cada año, a los diferentes programas de prevención, reinserción y rehabilitación que tiene la fundación, ya que «todos ellos necesitan completar sus presupuestos a través de este tipo de citas solidarias y de la ayuda desinteresada de personas, empresas e instituciones», así como a los propios gastos corrientes de la entidad.
Por su parte, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, señaló que «el Ayuntamiento de Burgos siempre respalda a la fundación en tanto en cuanto las adicciones siguen existiendo» y «por supuesto a esta carrera que cumple 23 años y que está más que consolidada en la ciudad».
Familias, grupos de amigos, parejas y ciclistas aficionados protagonizaron la espléndida mañana del domingo dando pedales por una buena causa. Una de esas personas es Carmen, quien acompañada de sus dos hijos de 8,10 y 12 años, participa por quinta vez en la cita. «Hoy es un día para pasarlo bien y dar visibilidad al deporte y a la salud y además apoyar una causa solidaridad», apuntaba.

Instante del Día de la Bici 2025.
En la misma línea se pronunció Jesús, que encabezaba a su grupo de amigos. «Somos ciclistas aficionados y no solemos fallar a la cita», aseveró, al tiempo que animó a los burgaleses a «participar en próximas ediciones para dar visibilidad a la problemática de las adicciones».
De nuevo y por segundo año consecutivo, la meta de la carrera se situó en el parque de la Quinta. Los participantes disfrutaron de un merecido almuerzo, la animación de Zumba Burgos y se celebró el tradicional sorteo de regalos.