El PSOE plantea una «batalla electoral» contra Vox para captar el voto joven en Castilla y León
Los socialistas burgaleses se fijan como objetivo «mantener el quinto procurador» movilizando el «voto progresista» frente a la abstención. De la Rosa ve a Temiño como un «buen candidato» para arrebatar la Alcaldía al PP en las próximas municipales

Daniel de la Rosa, Álvaro Morales y Nuria Barrio, antes de reunirse con la agrupación provincial del PSOE.
«Estamos en campaña». Lo está el PSOE de Carlos Martínez Mínguez y, desde luego, el Partido Popular de Alfonso Fernández Mañueco. También los socialistas de Burgos, con el secretario autonómico de Organización, Daniel de la Rosa, marcando el camino a seguir para afrontar con garantías las elecciones en Castilla y León «se celebren cuando se celebren». Lo mismo da «pasado mañana» que en febrero o marzo de 2026.
Con el mismo objetivo de siempre, el de arrebatar el Gobierno al PP, el PSOE centrará gran parte de sus esfuerzos en dar la «batalla electoral» contra Vox para captar el voto joven. «No me resigno a pensar que la mayoría de jóvenes de entre 18 y 25 años son de extrema derecha», sentenciaba De la Rosa antes de reunirse con la agrupación provincial de Burgos para abordar las estrategias de campaña en esta carrera de fondo sin fecha concreta en las urnas.
Jóvenes, mujeres y mayores. Tres sectores clave para los socialistas castellanoleoneses, de ahí el empeño en «movilizar el voto progresista» bajo sus siglas intentando que «la gente interprete aquello que le es ajeno como propio». Solo así, estima De la Rosa, podrán evitarse los elevados -y más que predecibles- índices de abstención al tratarse de unas elecciones «aisladas» en el calendario. Para ello, la premisa es abordar problemáticas concretas de cada territorio y dejar el «debate autonómico» en un segundo plano.
Con los liderazgos locales «contrastados y consolidados», el secretario de Organización del PSOE de Castilla y León espera «ver a la militancia movilizada como nunca en clave autonómica». Como una suerte de todo o nada, con cada alcalde haciendo campaña como si se tratase de su propio municipio. De lo que se trata, con la calculadora en mano, es de «mantener el quinto procurador» por Burgos para contribuir a la victoria de Martínez Mínguez e impedir que el PP y Vox puedan revalidar su fallido pacto de Gobierno.
«Vamos a poner todo de nuestra parte, desde el primer afiliado hasta el último», enfatizaba el número 2 del PSOE burgalés, Álvaro Morales, dejando claro que «estamos organizados, preparados y a disposición del partido autonómico». En cuanto a la cita con las urnas, da por sentado que todo dependerá de Génova; máxime cuando «la ultraderecha le está comiendo el terreno» al PP.
Más allá de los cálculos electoralistas, Morales cree que ha llegado el momento de «revertir las políticas vacías y propagandísticas» del Ejecutivo de Mañueco, cuya última ocurrencia es la gratuidad del transporte público sin diseñar previamente un «mapa de necesidades». Por otro lado, considera indispensable poner en marcha medidas de choque en materia sanitaria, especialmente a la hora de paliar el problema de los «puestos de difícil cobertura».
Ya en el frente de batalla, el PSOE configurará sus listas a partir de septiembre. Siempre y cuando, eso sí, Mañueco no adelante las elecciones. Salvo sorpresa, De la Rosa irá como número 1. Del resto de nombres, por ahora, nada se sabe.
En paralelo, los socialistas burgaleses pretenden conformar «más listas si se puede», y sobre todo «mejores», mediante un plan de extensión concebido para las municipales de 2027. Y aunque todavía sea pronto para confirmar primeros espadas, De la Rosa no oculta que Josué Temiño, su sucesor al frente de la secretaría general de la agrupación local, sería un «buen candidato» para intentar recuperar la Alcadía de la capital burgalesa.