El Correo de Burgos

Javier Urra y su esperada biografía: toda una vida de ‘Pasión por la Psicología’

Primer Defensor del Menor en España y 86 libros de su puño y letra. A la hora de repasar su trayectoria (personal y profesional), se puso en manos de la periodista burgalesa Jimena Bañuelos. Tuvo olfato y ahora lo corrobora: «He acertado plenamente»

Javier Urra y Jimena Bañuelos, con un ejemplar de 'Pasión por la Psicología'.

Javier Urra y Jimena Bañuelos, con un ejemplar de 'Pasión por la Psicología'.ECB

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Una hora de entrevista con Javier Urra sabe a poco. Más aún cuando la ‘excusa’ es hablar de su vida, que da para mucho. Desde el principio hasta el presente, negro sobre blanco. Quedarán, inevitablemente, demasiadas cuestiones en el tintero. Imposible abarcarlo todo aunque la conversación se alargue, con sumo gusto, más de lo previsto. La última pregunta (clave), mejor la dejamos para el final: ¿Por qué eligió a Jimena Bañuelos para escribir su biografía?

Se intuye una tímida sonrisa de la periodista burgalesa al otro lado de la línea. Hace apenas unas horas que ambos tienen entre sus manos los primeros ejemplares de Javier Urra, Pasión por la Psicología (Dyckinson, 2025). Y lo celebran desde la caseta 57 de la Feria del Libro de Madrid. La misma en la que debían haberlo presentado el pasado 30 de mayo, coincidiendo con la jornada inaugural. No pudo ser, dado que el Ayuntamiento cerró a cal y canto el parque de El Retiro por unas fuertes rachas de viento que después no fueron para tanto. Una lástima; pero al mal tiempo, buena cara. Al final, la ansiada cita tendrá lugar este viernes, a partir de las 19:30 horas, y el próximo sábado 14 de junio.

El calor aprieta. Urra y Bañuelos se refugian bajo una sombra mientras rememoran su primera toma de contacto. 2007, El Retiro, Feria del Libro. Benditas casualidades de una vida que los dos exprimen al máximo. Anda que no ha llovido desde que una jovencísima periodista se plantó en la caseta del reputado psicólogo. En calidad de admiradora, sí, pero también con ganas de hacerle partícipe de su historia. De su leucemia, de aquel donante alemán anónimo -su querido Hans- que le mostró la luz al final del túnel, de sus sueños futuros e inquietudes presentes. En definitiva, de todo lo que tenía previsto hacer de ahí en adelante.

La amistad, con el tiempo, se iría consolidando. Bañuelos asistió a una clase de Urra en el Cardenal Cisneros, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid. También a una conferencia en el Colegio de Psicología. Viajaron juntos hasta Alcolea del Pinar (Guadalajara), templo creativo de este mediático psicólogo con 86 libros de su puño y letra. Está claro -dice él- que «nos conocemos muy bien». Para lo bueno y para lo malo. En los éxitos y en los ‘sustos’ que a veces da esta aventura llamada vida. Bien lo sabe Urra, con 67 primaveras, «dos infartos y seis stents» que no le impiden levantarse -siempre- a las 4 y media de la madrugada, recorrer España de arriba a abajo, gestionar un equipo con más de 130 profesionales repartidos en tres centros y seguir aprendiendo.

Ejemplares de 'Pasión por la Psicología'.

Ejemplares de 'Pasión por la Psicología'.

Con el encargo sobre la mesa, el título estaba cantado. «La vida de Javier no se puede desligar de la Psicología en ningún momento», advierte su biógrafa mientras el aludido apostilla que «Jimena tiene el libro en su cabeza». Seguramente, podría citar de carrerilla cualquier pasaje vital del protagonista. Empezando por la «vocación» en ciernes de aquel chaval de Estella (Navarra) que a sus 18 años, siendo jefe de campamento, removió Roma con Santiago tras percatarse de que «nadie trabajaba con niños con discapacidad». O la «parte más íntima» del libro, con Urra abriéndose como nunca desde Alcolea. Cada página, cada capítulo... Nada se le escapa después de tantas horas de «conversación entre amigos» en la cafetería El Horno.

«Para muchas personas, Javier es el Defensor del Menor. No de Madrid, sino de España en general»,

Que Javier Urra no necesita carta de presentación está fuera de toda duda. «Para muchas personas, es el Defensor del Menor. No de Madrid, sino de España en general», enfatiza Bañuelos antes de advertir que Pasión por la Psicología va mucho más allá de la cara amable y mediática del entrevistado. «Poco a poco fue cediendo terreno y nos abrimos mutuamente». Hasta el punto de abordar «casos muy duros» como el de José Rabadán, popularmente conocido como el ‘asesino de la katana’. Cuesta digerir episodios tan trágicos sin perder el norte profesional y, encima, «sufrir la incomprensión de quienes creen que te pones de parte del agresor».

A la hora de transcribir las entrevistas, Bañuelos rehusó recurrir a la inteligencia artificial. Picó cada palabra para analizar el tono, las pausas y la respiración. Segundo a segundo. «Ahí está la esencia», confiesa convencida de que, ahorrando tiempo de esta forma, «el libro no hubiese tenido el mismo sentimiento». Urra, por su parte, quería «trasladar el amor por la profesión» abriéndose en canal. Sin maquillaje ni grandilocuencia. Con total honestidad y dejándose guiar por su interlocutora, tan «rigurosa» y «testaruda» -para bien- como él mismo.

Llegó un momento en el que esta joven burgalesa «soñaba con lo que iba a escribir». A esta «intensidad 24/7» que imprime en Pasión por la Psicología se suma además un regalo extra para los lectores. 14 anexos, nada más y nada menos, con códigos QR que aportan información adicional extraída de textos y conferencias «muy interesantes que no cabían en el libro». De paso, se puede acceder a imágenes previamente detalladas por escrito como el propio Urra de mozo -sin bigote- o aquel Seat 600 «color playa» que tan buenos recuerdos le trae.

«No solo es pasión, es tu vida». Meridianamente claro lo deja Pedro Piqueras, orgulloso lector anticipado de una obra que no le ha dejado indiferente. «Gracias por permitirme conocer de primera mano una larga entrevista donde periodista y psicólogo se van abriendo uno a otro para dar cabida a los debates más importantes y para que sepamos por qué las personas somos seres sociales, por qué nos adscribimos a grupos o por qué terminamos comportándonos como cinco hinchas alienados». Así es el ser humano y sobre ello reflexiona durante sin pasar por alto que nuestra especie puede caer «en la crueldad o la cobardía» y, al mismo tiempo, cosechar «aventuras y episodios de grandeza».

Pedro Piqueras, lector anticipado, ya se considera «una especie de amigo incipiente de Jimena»

Reconoce también Piqueras que, sin darse cuenta, acabó convirtiéndose en «una especie de amigo incipiente de Jimena». Todavía no se conocen en persona, pero tiempo al tiempo. Entretanto, el célebre periodista manchego se sincera con su viejo colega -y con todo el mundo- al señalar que «me habías hablado de ella y ahora constato que lo que decías era cierto».

Solo hay una cosa que enfrenta a Bañuelos y Urra: el fútbol. Él merengue y ella colchonera. Nunca se pondrán de acuerdo, aunque ni en el más encarnizado derbi partirían peras. «No tengo nada en contra de los del Atleti, más aún desde que la conozco», admite el psicólogo mientras la periodista reflexiona sobre aquellos aspectos más mundanos que engrandecen esta intensa biografía. Por ejemplo, al margen de su pasión por el Real Madrid, que «su película favorita es El golpe» o que «le encanta el chirimiri».

Ahora sí, toca responder a la gran pregunta. ¿Por qué Jimena Bañuelos? Sin titubeos, y con total naturalidad, Urra responde: «Es un ejemplo de vida. Y una chica muy inteligente, seria y exigente. Además, sonríe muchísimo». Breve, conciso y acertado resumen sobre la autora de Aún tengo la vida (Sar Alejandría, 2018). Una joven que «ha sufrido palos en las ruedas» y con la que ha «acertado plenamente». Lo intuyó hace ya tiempo y no se equivocaba. Ídem con Ainara Martínez, alumna suya del Máster en Psicología General Sanitaria a la que encargó encabezar cada capítulo.

«Siempre he confiado en los jóvenes», subraya el también patrono de la Fundación Pequeño Deseo. Es probable que Bañuelos se haya sonrojado, aunque resulta imposible apreciarlo al tratarse de una entrevista telefónica. Lo que sí se atisba, por parte de ambos, es el deseo de presentar Pasión por la Psicología en Burgos. Como tarde, «en la Feria del Libro del año que viene». A ser posible antes, ojalá, porque Urra sabe de sobra que «es una ciudad maravillosa».

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