De la mano sobre baldosas amarillas
El camino de Dorothy a Oz resuena en la decimoctava edición de la lectura pública con la que Down Burgos conmemora el Día del Medio Ambiente y llama a la inclusión

Un momento de la lectura pública de 'El maravilloso mago de Oz' promovida por Down Burgos.
Sin chapines de rubí que marquen el paso, pero con la sonrisa de Laura -la encargada de dar la salida- como brújula, un puñado de caminantes respondían a la llamada de Down Burgos a recorrer, de la mano, las baldosas amarillas que trazaban en esta ocasión la senda compartida. La meta del paseo colectivo distaba de ser mágica, aunque en ocasiones suene también a fantasía. Y es que al igual que Dorothy sueña con llegar a Oz, el colectivo burgalés que cada año (desde hace 18) promueve una lectura pública integrada en la programación de la Feria del Libro aspira, sobre todo, a alcanzar la plena inclusión de las personas con discapacidad.
Se funde este empeño con la conmemoración del Día del Medio Ambiente para dar forma a un evento en el que, sin excepción, enrola -como lo hizo la joven dueña de Totó- a unos compañeros de viaje. Nada de leones cobardes, hombres de hojalata o espantapájaros, que conste, aunque las procesiones puedan ir por dentro.
En el caso de Down Burgos la comitiva la conforman (con o sin Dorothy sobre la escena) representantes de distintas instituciones políticas y sociales de la ciudad de Burgos -con la alcaldesa, Cristina Ayala, al frente, para abrir la ronda- bien respaldadas por una legión de escolares que, en este caso, llegaban de los colegios Miguel Delibes, Blanca de Castilla, Aurelio Gómez Escolar, el centro de Educación Especial Estela y el Centro de Promoción de la Autonomía Personal del mismo nombre.
Entre todos hicieron resonar en el paseo Marceliano Santa María las andanzas de la protagonista del clásico literario ‘El maravilloso mago de Oz’ de L. Frank Baum.
Solo «un trocito», en realidad, como bien señalaban, por si acaso, las presentadoras del evento: Marta Francés y Casandra Martínez. Arrancaban con un entusiasta «¡qué alegría veros aquí!» la bienvenida que servía, además, para recordar que la agrupación de la que forman parte cumple 40 en perfecto estado de forma.
Explicaban también que, además de la lectura en cuestión, la iniciativa más que consolidada en el calendario cultural burgalés incluye un concurso de dibujo y dos talleres vinculados siempre con la vertiente medioambiental de la cita. Francés detalló que el tema elegido en esta ocasión era ‘El plástico contamina el agua’ con el fin de invitar a la reflexión sobre la utilización adecuada de los recursos: «Las obras ganadoras se compartirán en redes sociales para concienciar sobre la importancia de reducir el uso de plásticos, de reciclar y de reutilizar. Y además recibirán un obsequio».
Conscientes todos del calado de la actividad y con las autoridades dispuestas en sus respectivos asientos, comenzaba la aventura. «¿Estáis preparados?», preguntaban las maestras de ceremonia. La sonrisa de Laura relucía para mostrar el camino.