El Correo de Burgos

Jugar a 'Fast & Furious' en Burgos sale caro: así fue el «cerrojazo» a una macrocarrera ilegal

El pasado 23 de mayo, la Policía Local identificó a 51 conductores e interpuso 75 denuncias cuya cuantía oscila entre 35.000 y 95.000 euros. «Intuimos que hay apuestas de por medio, pero nadie lo certificó»

Imágenes tomadas por la Policía Local de Burgos en dos macrocarreras ilegales.

Imágenes tomadas por la Policía Local de Burgos en dos macrocarreras ilegales.POLICÍA LOCAL

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Viernes por la noche, uno de tantos, en el polígono industrial de Villalonquéjar. Decenas de jóvenes se concentran en la calle López Bravo, en un tramo muy concreto de 800 metros entre dos rotondas. Los 'observadores' no aprecian presencia policial y los 'aguadores' se sitúan en sus puestos por si hay que dar la voz de alarma. Todo en orden, así que puede empezar la carrera (ilegal). Al más puro estilo Fast & Furious, sin pensar en los riesgos que conlleva esta práctica y con la más absoluta sensación de impunidad. Nadie, ni los corredores ni el público, se imagina que la Policía Local de Burgos les vigila de cerca. Tomando nota de las matrículas e infracciones cometidas desde el aire, gracias a un dron, y en ubicaciones secretas. 

Viernes, 23 de mayo. Después de cuatro fines de semana «perfectamente camuflados», se pone en marcha el operativo más ambicioso hasta la fecha para intentar poner fin a estas competiciones en la ciudad. El concejal de Seguridad Ciudadana, Ángel Manzanedo, observa lo que ocurre en tiempo real desde dependencias policiales. La intervención arranca a las 22:30 horas y culmina a las 3 de la madrugada. El balance: 51 conductores cazados in fraganti que acumulan 75 denuncias cuya cuantía global oscila entre 35.000 y 95.000 euros. Entre todos suman la friolera de 375 puntos perdidos y más de uno se quedará una buena temporada sin carné. 

«Reaccionaron muy sorpresivamente. No ofrecieron ningún tipo de resistencia, ni violencia verbal siquiera».

«Se quedaron totalmente bloqueados, el cerrojazo fue perfecto», relata el mayor subjefe de la Policía Local, Juan Romo. Con 22 agentes desplegados y convirtiendo la calle en una ratonera, los corredores no tienen posibilidad alguna de huir. «Reaccionaron muy sorpresivamente porque no se lo esperaban», añade antes de precisar que «no ofrecieron ningún tipo de resistencia, ni violencia verbal siquiera». 

Al cabo de unas horas, el grupo de WhatsApp en el que se organizan estas quedadas echa humo. «Más de 200 mensajes hablando de cómo les habían podido pillar». Todos se llevan las manos a la cabeza. Inclusive unos cuantos menores, algunos de 15 años, que acuden habitualmente a ver estas carreras en patinetes «con muy poca luminosidad». Poco parece importarles, tal y como atestiguan las imágenes tomadas por la Policía Local, circular de noche por la carretera siendo prácticamente invisibles para cualquier vehículo a motor. Tras la intervención, se les condujo a sede policial para que fuesen recogidos por sus padres. 

Probablemente ninguno de los participantes de ese grupo hable del accidente que los corredores pudieron haber provocado cuando se cruzaron con un camión que iba a descargar su mercancía en una fábrica del polígono. Tampoco, por precaución, del dinero que se mueve en esta clase de eventos. Sobre dicha cuestión, nada se ha podido demostrar hasta ahora. «Intuimos que hay apuestas de por medio, pero nadie lo certificó», apunta Romo. 

La mayoría proceden de Burgos, aunque también se identificó a unos cuantos  de Valladolid, Salamanca y Zamora.

Lo que sí se ha podido demostrar es que existe un perfil bastante homogéneo entre los conductores. «Chico joven, de entre 18 y 30 años». Ninguna mujer al volante, a lo sumo de copiloto. La mayoría proceden de Burgos capital, aunque también se identificó a unos cuantos que venían de distintos puntos de la provincia e incluso vecinos de Valladolid, Salamanca y Zamora. Los más pudientes, competían con vehículos de alta gama. Eso sí, lo normal es que todos los turismos alcancen los 220 caballos. 

Pillar a los ‘pilotos’ con las manos en la masa evita situaciones surrealistas como las que se venían produciendo cuando no era posible darles el alto. En más de una ocasión, se libraban al descargar la responsabilidad sobre terceros. Por ejemplo sus abuelos, dispuestos a «identificarse como conductores de esos vehículos».  

Ayuntamiento ha decidido reforzar la flota de la Policía Local con seis nuevos vehículos que incorporan de kits de detenidos.

«Hemos conseguido que vean que la Policía puede actuar de otra manera», sentencia el intendente jefe del Cuerpo, Félix Ángel García, satisfecho porque desde el pasado 23 de mayo no se han vuelto a detectar macrocarreras en la ciudad. Eso no quita para bajar la guardia. De hecho, advierte que «vamos a utilizar a partir de ahora otros medios para controlar la velocidad». Empezando por un radar específicamente diseñado para cazar a quienes gustan de pisar el acelerador. 

«El problema de las carreras ilegales es grave, genera un enorme riesgo en la seguridad vial, altera la convivencia vecinal con ruidos insoportables y supone un peligro real para los participantes, transeúntes y trabajadores de las empresas», subraya Manzanedo a sabiendas de que «no es fácil desarrollar un operativo de esta envergadura». No obstante, el Ayuntamiento ha decidido reforzar la flota de la Policía Local con seis nuevos vehículos que incorporan de kits de detenidos y mejores sistemas de protección para los agentes. De esta forma, asevera el edil, se aumentará la «capacidad operativa» y de «respuesta rápida» en todos los distritos. 

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