Curiosidades botánicas en una parcela de Burgos: Tres tipos de orquídeas entre cien especies silvestres
Científicos de la Universidad de Granada han visitado el lugar para secuenciar el ADN de una planta porque podría ser una nueva especie en la península ibérica. Se trata del Tragopogon sp, pariente del diente de león, que prolifera en Burgos

Pablo Barbadillo junto a la tercera especie de orquídea florecida en esta parcela urbana, la Anacamptys pyramidalis.
No todo son malas hierbas en una parcela sin segar en mitad del casco urbano de Burgos. Pero solo los más curiosos o los ojos expertos de aficionados a la botánica caerán en la cuenta del valor de las plantas que allí habitan. Han florecido de manera espontánea, sin riego automático y sin los cuidados de las manos de un jardinero, pero la naturaleza es sabia y conoce bien como hacer la mezcla perfecta entre semillas, hongos, abundante agua de lluvia y la luz del sol.
Si abre bien los ojos puede descubrir orquídeas salvajes de varias especies, arvejas silvestres, barbas de chivo, Centaurea bofilliana o las más comunes dientes de león y amapolas. Todo un hábitat «de gran diversidad botánica» como explica el profesor de Ciencias Naturales ya jubilado, Pablo Barbadillo, gran aficionado a la flora.

Ophrys apifera, en la que se ve la capacidad de autopolinización.
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico

Lathyrus latifolius.
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico
Si nos fijamos en el hábitat de esta parcela frente al Hospital Universitario de Burgos (HUBU), el botánico explica que en estos meses ha encontrado la que hace la especie número 100 en su inventario de plantas silvestres en este espacio: es el Lathyrus tuberosus, con unas flores entre rosas y moradas que alegran la vista a cualquiera.

Tragopogon sp. (“sp. nova”).
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico
Muchas de estas plantas destacan por su alto valor botánico y, además, a falta de las conclusiones de una investigación con botánicos de la Universidad de Granada, podría catalogarse una nueva especie desconocida en la península ibérica hasta ahora, pero que en Burgos esta primavera ha crecido con cierta profusión. Se trata del Tragopogon sp., de la familia del diente de león, pero con unas flores algo distintas, que genera también un «abuelito» de esos que recogen los niños para soplar y dispersar al viento sus frutos y semillas. Los investigadores de la Universidad de Granada están secuenciando el ADN de esta planta, no sin gran entusiasmo, como indica Barbadillo, que alojó en su casa a estos científicos para recoger las muestras que necesitaban.

Anacamptys pyramidalis.
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico
«Se trata de tres especies catalogadas, no protegidas en el territorio de Castilla y León porque no existe una ley de protección de plantas, pero sí un catálogo de plantas según su vulnerabilidad», indica Pablo Barbadillo, que indica que «queda al albur de las autoridades competentes el que te echen la bronca por cortarlas». Así, añade el botánico que «no hay que cortarlas y muchos menos arrancarlas, porque ahí ya el bulbo del que nacen sería irrecuperable».

Anacamptys pyramidalis.
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico

Anacamptys pyramidalis.
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico

Ophrys apifera.
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico
Estas flores cuentan con cápsula fructífera donde guardan entre 7.000 u 8.000 semillas, pero sin la acción del hongo no crecerían y pueden tardar entre 4 o 5 años en germinar, de ahí, la relevancia de que crezcan estos ejemplares de manera silvestre en mitad de Burgos.
De las cinco o seis orquídeas catalogadas en Burgos capital, las más difíciles de observar son la Cephalanthera damasonium y la Ophrys scolopax.

OPHRYS SPHEGODES.
Orquídeas salvajes y especies silvestres de alto valor botánico

CENTAUREA BOFILLIANA.