El Correo de Burgos

Adiós a las colas gracias a la pasarela provisional del Curpillos en La Quinta

La instalación encargada por el Ayuntamiento para evitar los problemas de acceso del año pasado permite cruzar rápidamente de un lado a otro incluso en horas punta

La pasarela provisional de La Quinta, pasado el mediodía, con cientos de personas dispuestas a celebrar la Jira del Curpillos.

La pasarela provisional de La Quinta, pasado el mediodía, con cientos de personas dispuestas a celebrar la Jira del Curpillos.ÓSCAR CORCUERA

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«¿Vamos por la provisional?», preguntaba un hombre a su familia, de camino al paseo de la Quinta, mientras enfilaba por la calle de La Chopera junto a cientos de personas con ganas de celebrar la tradicional Jira del Curpillos. Había dudas, por las colas registradas el año pasado en los puentes de la zona, pero al final resultó ser buena idea. La pasarela temporal, habilitada la víspera por el Ayuntamiento de Burgos, cumplió con creces su función. 

Ni siquiera había mayor problema en cruzar al otro lado del río Arlanzón en hora punta. En menos de un minuto, salvo aquellos que portaban vidrio y eran interceptados por el personal de seguridad, ya se podía estar dentro. Atrás parece quedar ya el encontronazo con la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) a costa de los permiso y la posterior reconciliación que, finalmente, permitió al Ayuntamiento instalar esta infraestructura. 

Una vez dentro, lo esperado. Miles de personas, de aquí para allá y de peña en peña. Jóvenes sentados con bolsas de plástico bien surtidas de alcohol y bocadillos, familias al completo y cuadrillas de amigos disfrutando de un día clave en el calendario burgalés. «Todo tranquilo» a la hora del vermú, confirmaba el presidente de la Federación de Fajas, Blusas y Corpiños de Burgos, Miguel Santamaría, tras hablar con Policía Local y Bomberos. Más gente, eso sí, sin descartar que la cita pudiese alcanzar una cifra récord de 50.000 asistentes

Sobre la pasarela provisional, Santamaría coincide en que fue un acierto apostar por su instalación. No en vano, recuerda que el año pasado «todo era novedad» y la impaciencia cundió por momentos. De hecho, conoce a gente que llegó a esperar 40 minutos para poder acceder a La Quinta.  

Nadie se queja de la pasarela, aunque nunca está de más lanzar sugerencias a la Corporación municipal. «Este año mejor», comentaba Ainhoa sin ocultar su deseo de que la Jira regrese a El Parral. En cualquier caso, le gustaría que «hagan puentes en condiciones porque los que están llevan desde que reinó Carolo». Y ya, de paso, «actualizar la ciudad» allá donde sea necesario. 

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