El Correo de Burgos

Las cazuelas del Neolítico en Atapuerca. En Mirador los pastores comían gachas y usaban opio

En Mirador siguen apareciendo pinturas rupestres en trozos de piedra caída de la pared. La zona utilizada como redil y hogar inicia el análisis del uso de las vasijas de cerámica de los últimos del neolítico en Atapuerca

Resto de cerámica con restos de cereal cocinado, probablemente gachas, que se pegaron en el fondo de la vasija.

Resto de cerámica con restos de cereal cocinado, probablemente gachas, que se pegaron en el fondo de la vasija.SANTI OTERO

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En el yacimiento de Mirador exploran el mundo de los últimos grupos del neolíticos en la zona. Aquí cuentan con dos superficies de excavación. «Creemos que hemos llegado a la base del Holoceno, que está a seis metros, es un depósito de neolítico antiguo en el que nos está saliendo una cantidad ingente de materiales», remarca el coordinador de la excavación, Josep María Vergés.

Siguen apareciendo restos de pared con pigmentos y alguna pieza singular. «Hay un fragmento que estaba en la pared, cayó y se pinta a posteriori en la cara de la fractura con un motivo de tres grupos de línea paralelas y una línea por abajo que la corta hecho con un carboncito o algo muy fino».

Siguen apareciendo muchos restos de ovicápridos, tienen su rebaño en la zona de convivencia. Y como hogar aparecen cerámicas. Se trabaja de manera concienzuda en ellas para registrar el uso. «Queremos saber qué contenían las vasijas pero también, en algunas aparece como parte de lo que cocinaban pegado, el socarrat, que también buscamos identificar», explica Vergés.

Excavación en el yacimiento de Mirador.

Excavación en el yacimiento de Mirador.SANTI OTERO

En algunas cerámicas han aparecido restos de Papaverina adormidera, planta que tiene registro de opiáceos que «probablemente tendría uso medicinal». También han recuperado vasijas donde aparece trigo, incluso ollas de cerámica utilizadas para cocinar gachas que se pegaron hace 7.400 años. En el laboratorio Aitor Buguet (Iphes) y Marian Beriguete (Universidad Autónoma de Madrid) cruzarán estudios de microscopía, análisis químico y arqueología experimental creando vasijas y sus platos cocinados para «chequear en qué alimentos o productos se han almacenado en estas cerámicas a nivel cocinario, si se ha utilizado para líquidos, almacenar otros elementos que no cocinaban, rituales... Intentar construir información para ver funcionalidad», concluyen.

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