El abogado de las monjas de Belorado defiende que el arzobispo de Burgos carece de poder de representación
Sor Paloma considera a Mario Iceta un "cobarde" que solo persigue quedarse con el monasterio
Las exclarisas de Belorado llegan al juzgado de Briviesca.
El abogado de las monjas clarisas de Belorado, Florentino Alaez, defendió hoy que el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, que promueve el desahucio de las hermanas, carece de poder de representación, y se comprometió a defender los derechos de las hermanas y demostrar que no se les puede echar del monasterio.
Lo hizo antes de la celebración de la vista oral en el Juzgado de Instancia de Briviesca mediante el que se dirime si las hermanas, que rompieron con la Iglesia Católica, deben ser desahuciadas por alejarse de la doctrina convencional.
El letrado subrayó que Mario Iceta, que declaró la excomunión y la dimisión de la vida consagrada de diez hermanas, carece de poder de representación porque el único titulo representativo que que invoca es el nombramiento de comisario pontificio y es ineficaz en España, después de la transformación de la entidad religiosa en asociación civil. "Además es ineficaz de acuerdo a lo que ha dictado la Audiencia Provincial de Burgos en dos autos dictados este mes”, reseñó.
Las monjas pertenecen a la Orden de Santa Clara y son conocidas también como Clarisas, tiene su origen en el siglo XIII. Esta comunidad tiene dos sedes: en Belorado (Burgos) y Orduña (Vizcaya). Fue el pasado 13 de mayo de 2024 cuando estas monjas emitieron un comunicado en el que anunciaban su ruptura con la Iglesia Católica para ser tuteladas por la Pía Unión Sancti Pauli Apostoli. En este comunicado de 70 páginas firmadas por la abadesa (superiora del monasterio) sor Isabel de la Trinidad, expresaban que optaban por situarse "bajo la tutela y jurisdicción de Pablo de Rojas Sánchez-Franco", un católico excomulgado en julio de 2019. Asimismo, estas religiosas mostraban su rechazo al Papa Francisco y tampoco reconocían a todos sus predecesores hasta Pío XII.
El Vaticano las excomulgó y nombró al arzobispo, Mario Iceta, comisario pontificio para gestionar el convento. Las monjas respondieron con curas alternativos, denuncias y están inmersas en un proceso judicial por desahucio.
Sor Paloma, que se personó en la vista acompañada de otras dos hermanas más, se refirió a la situación en la que se encuentra las monjas de más edad, y aclaró que tienen capacidad para decidir dónde quieren estar y con quién.
Asimismo, calificó al arzobispo de Burgos de “cobarde” y le acusó de pertenecer a la iglesia conciliar y de moverse por ambición para intentar quedarse con su convento. “ Esto es indignante y alucinante porque un arzobispo de la iglesia conciliar llegue a este punto. Nos sometemos al juicio de la tierra pero vivimos del juicio de Dios, Somos católicas. Él no es católico es de la iglesia conciliar una cosa que se ha inventado es una farsa. Tenemos la conciencia tranquila”, expresó.
Asimismo, señaló que la congregación de hermanas son autónomas, tienen entidad jurídica no monjas aisladas, y comprometió defender sus posesiones.
Por su parte, Sor Sion señaló que todas las hermanas con “vulnerables” a excepción de ellas, y agregó que, en el caso de ser desahuciadas, pensarán dónde ir.
Tras la celebración de la vista, está previsto que las hermanas afectadas, acompañadas por su letrado, den una rueda de prensa.