Nueva fecha para el desahucio de las monjas okupas de Belorado
El Juzgado de Briviesca fija el 12 de septiembre para el lanzamiento de las exclarisas en el monasterio de Belorado. La vista previa tendrá lugar el 29 de julio

Dos de las monjas rebeldes de Belorado, de camino al juzgado de Briviesca.
Después de su infructuoso intento de recusar a la jueza que instruye su procedimiento de desahucio y otras dos causas más, las monjas okupas del monasterio de Belorado deberán abandonar el inmueble el 12 de septiembre. Así lo ha determinado el Juzgado de Briviesca, tal y como confirma la Oficina del Comisario Pontificio.
Aparte de fijar fecha para el lanzamiento, el Juzgado también señala la vista previa para el próximo 29 de julio. Se vuelve a activar, por lo tanto, la cuenta atrás para las exreligiosas que, en mayo de 2024, iniciaron una sonada ruptura con la Iglesia católica que derivó en su excomunión.
Fuentes eclesiásticas subrayan, no obstante, que el procedimiento de desahucio «no afecta a las cinco monjas que no han participado en el cisma y que conforman actualmente la comunidad monástica de Belorado». Las religiosas en cuestión, de «edad avanzada y delicado estado de salud», fueron objeto de «especial preocupación» por parte del comisario pontificio, Mario Iceta, y de la Comisión Gestora encargada de auditar las cuentas del convento.
También se vio afectada Sor Amparo, que el pasado mes de mayo arropó públicamente a Iceta durante el juicio, en Briviesca, después de que las monjas cismáticas le denunciasen por revelación de secretos, coacciones y administración desleal. Según detalló por aquel entonces, experimentó un «gran dolor» tras verse expulsada del monasterio cuando el falso obispo Pablo de Rojas y José Ceacero, en connivencia con Sor Isabel de la Trinidad, se hicieron con el control. De hecho, se escandalizó sobremanera cuando el fundador de la Pía Unión proclamó que «(el papa) Francisco es un payaso».
A expensas de que el desahucio prospere en septiembre, la Oficina del Comisario Pontificio asevera que la atención y cuidados de las clarisas que se mantuvieron fieles a la Iglesia serán «inmediatamente asumidos» por la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu «tan pronto como sea posible acceder al monasterio».
No es la recusación fallida de la jueza el único varapalo para Sor Isabel de la Trinidad y sus acólitas, ya que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha inadmitido la demanda interpuesta por las monjas rebeldes contra la Administración del Estado. Según se recoge en su sentencia, «la administración y representación legal de los monasterios de Belorado y Derio corresponden al Comisario Pontificio».