Las obras del Diego de Siloé se ejecutarán en tres fases
Los trabajos comenzarán en agosto tras la formalización del contrato hace diez días con Proviser Ibérica. Primero levantarán el nuevo edificio, sin afectar a la actividad lectiva, y esperarán al verano de 2026 para los derribos contemplados

Recreación de cómo lucirá el inmueble que permitirá crecer al IES Diego de Siloé, conectado a las actuales instalaciones.
Las esperadas obras de ampliación del Instituto de Educación Secundaria (IES) Diego de Siloé arrancarán, por fin, este verano y se ejecutarán en tres fases. La empresa Proviser Ibérica, adjudicataria del proyecto, firmaba a mediados de julio el contrato y dispone de un mes desde esta rúbrica para iniciar los trabajos. Así, pues, el movimiento en la parcela anexa a las actuales -y saturadas- dependencias es inminente.
La oferta seleccionada, de entre 5 presentadas, rebaja ligeramente el presupuesto base de licitación, que pasa de los 11.184.010 euros marcados por la Consejería de Educación a los 11.071.429 euros propuestos por la citada pyme, que obtuvo la mayor puntuación a partir de varios criterios, tanto evaluables mediante fórmulas (atención al usuario, mantenimiento posterior del edificio y precio), con un 'peso' del 75%, como mediante juicio de valor, en relación con las mejoras técnicas sugeridas, que valían un 25% del total.
Así, pues, un lustro después de que el Ayuntamiento cediera la parcela a ocupar, anexa a las instalaciones en uso, comenzará a cobrar forma un proyecto cuya envergadura -y coste- crecía durante el proceso, acumulando retraso sobre los plazos inicialmente previstos.
Tras atender las demandas de la dirección del centro, dada la acuciante necesidad de espacio -agravada en tiempos de pandemia- que en los últimos tiempos han tratado de afrontar con 'parches' temporales como la conversión de un pabellón en aulas, la Junta optó por ir a máximos y plantear el proyecto adjudicado.
En concreto, se contempla, tal y como detalla el documento redactado por el arquitecto Ricardo González Martínez, construir un nuevo edificio que conecte con el existente, para albergar 26 aulas, tanto polivalentes, como específicas y tipo taller para ESO y Bachillerato; levantar un anexo al polideportivo en uso para habilitar vestuarios, despachos para docentes de Educación Física y almacenes de material deportivo; reformar el inmueble existente fundamentalmente en su planta baja, con la consiguiente redistribución de espacios y la ampliación para dotar al centro de una sala de usos múltiples. También se urbanizará la parcela, se construirán dos pistas polideportivas y se modificará la existente. Habrá zona ajardinada y se ganarán dos nuevos accesos hacia la calle Eduardo Ontañón, aunque se mantendrá como entrada principal la ubicada en San Pedro y San Felices, que la actuación dotará de "un porche de acceso representativo", según indica el proyecto.
Materializar estos cambios exigirá derribar el edificio denominado B sobre plano, ya citado, históricamente destinado a gimnasio y reconvertido por necesidad en aulas.
Hasta 25 meses desde ya tiene de plazo Proviser para ejecutar estos trabajos. Lo hará, según marca el pliego, por partes, para impactar lo mínimo necesario en el desarrollo de la actividad lectiva. En concreto, en la primera fase que arrancará de forma inminente "se llevará a cabo la construcción del edificio de la ampliación y la urbanización de la nueva parcela, así como el derribo del cercado existente y la escalera actual".
Seguirá una segunda etapa, concentrada en el derribo del porche que 'mira' a la calle José María González Marrón y el mencionado edificio B. Esta se llevará a cabo durante el periodo no lectivo de verano, para no interferir en la labor docente. Culminará el proceso la construcción de la Sala de Usos Múltiples, el vestuario, la pista deportiva y la urbanización de la zona de estacionamiento, de nuevo en paralelo a la actividad lectiva y sin que afecte a esta.
En total, la superficie de la ampliación ronda los 4.000 metros cuadrados y la construida final supera los 9.000. Se derribarán hasta 1.280 metros cuadrados para ejecutar los cambios oportunos.