Una década desentrañando los secretos de los neandertales de Ojo Guareña
En septiembre el equipo de Prado Vargas analizará diez años de investigación con científicos nacionales e internacionales en Merindad de Sotoscueva

Imagen de miembros del equipo de investigación en Prado Vargas.
Diez años de trabajo para desentrañar el pasado neandertal de Prado Vargas. El equipo dirigido por Marta Navazo (Universidad de Burgos), Alfonso Benito (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana) y Rodrigo Alonso (Museo de la Evolución Humana) cumple una década en plena forma. El trabajo este año en el cuarto nivel de la cueva no podía ser más frutífero. «Este año está siendo una campaña muy interesante porque nos sale mucho material, tanto de hogares como de restos de oso, es un nivel que ha ganado mucha potencia», señala Marta Navazo.
Un equipo de unas 12 personas ultima los trabajos de excavación en el nivel cuatro y un subnivel. «En la parte superior encontramos muchísimo material de industria, tipo cuchillos de sílex, raederas, retocados para curtir la piel», enumera Navazo. En otro área aparecen muchos fósiles de ciervo y caballo aunque lo que más les ha sorprendido es seguir completando el cráneo de oso descubierto el año pasado. «Este año nos ha aparecido un vasicráneo entero, el cuello y vértebras que creemos que encajan con el cráneo que ya tenemos», añade. En total 20 metros cuadrados de un hogar neandertal en una cueva, Prado Vargas, que presenta una ocupación musteriense continua.
«Estamos recuperando muchísimo material este año, vemos que nos adentramos en un nivel muy rico porque está cogiendo espesor, pasamos de niveles de unos 15 centímetros a más de un metro y esto nos dice que el yacimiento está cogiendo mucho potencial», destaca Alfonso Benito. De esta manera, los niveles se han ido subdividiendo.
Se rescata el pasado de poblaciones que rastrearon el complejo de cuevas de Ojo Guareña, manteniendo su campamento base en Prado Vargas, de los últimos neandertales burgaleses. La cavidad en su nivel cuatro está datado en el entorno de 40.000 y 50.000 años. Están seguros que es una cavidad con uso constante y que «neandertal más antiguo abajo».
Este año, el equipo, como suele ser habitual, desarrolla un trabajo de implicación con los vecinos. «Siempre intentamos implicar a la población, buscamos que los vecines participen en el lavado del registro y organizamos puertas abiertas». El lavado se ha realizado del 18 al 22 de agosto y la jornada de puertas abiertas se realiza este sábado 23 de agosto. La excavación acaba este domingo con la mirada puesta en el mes de septiembre.

Piezas de oso que probablemente conecten con el cráneo recuperado el año pasado.
Encuentro internacional
«Los trabajos de investigación ya cumplen una década, creemos que el proyecto ya está tomando una entidad y queremos darlo a conocer entre compañeros investigadores», explica Marta Navazo. De esta manera se organizará en la Merindad de Sotoscueva un Congreso en el que se ha invitado a científicos nacionales y extranjeros para «conocer el yacimiento y el potencial del entorno», detalla.
De esta manera, podrán analizar algunos de los grandes hallazgos de este espacio con una gran colección de herramientas de piedra de ámbito musteriense, gran variedad de animales procesados por estas poblaciones, pero también algunos elementos singulares que se han rescatado de algunas de las últimas poblaciones de esta especie de homínido que convivió con los humanos modernos. Por ejemplo, aquí se rescató un pequeño diente de leche.
Es el registro de Vera, la niña neandertal sobre la que «habrá alguna que otra sorpresa próximamente». Un artículo científico sobre este fósil humano que aportará sin duda información relevante sobre la especie tan presente en la provincia de Burgos, pero con escaso registro fósil humano.
Otro hallazgo singular fue el conocer que estas poblaciones eran coleccionistas y, en concreto, buscaban restos fósiles marinos del Cretácico. En concreto se encontraron 15 piezas que se correspondían con erizos de mar, moluscos, la mayoría bivalvos y gasterópodos con caracoles que estuvieron presentes cuando esta zona de la provincia de Burgos era un mar hace 100 millones de años. Habla de ese carácter simbólico de los neandertales.
El encuentro cuenta con la financiación de la Diputación Provincial de Burgos y el Ayuntamiento de la Merindad. Son los pilares del apoyo a este proyecto de investigación que está incluido dentro de las ayudas a excavaciones arqueológicas de la diputación provincial. «Nosotros llevamos varias campañas gracias al apoyo del Ayuntamiento de la Merindad y de la Diputación, hace ya varios ejercicios que no hemos podido contar con el apoyo de la Junta que hace varios años que no ha presentado convocatoria de ayudas», explica Marta Navazo.
El proyecto sigue escalando en cuanto a esfuerzo de divulgación. Cuentan con una web propia cuevapradovargas.es donde se recoge información sobre los primeros hallazgos de Trinidad de Torres, el mismo investigador que dio la pista a Emiliano Aguirre sobre el potencial de Atapuerca, yacimientos en los que se han curtido los tres codirectores de Prado Vargas. También cuentan con una guía de lectura fácil, recursos didácticos e información sobre las publicaciones científicas en torno a un yacimiento que cuenta con 9 metros de potencia donde conserva el pasado de los últimos neandertales burgaleses.