El Correo de Burgos

El 11% de la población burgalesa es extranjera y 20.000 tienen trabajo

Carlos Gutiérrez (i), Ibrahima Diouf y Hilda Vizarro presentaron el Jubileo de Migrantes y Misioneros en Burgos.

Carlos Gutiérrez (i), Ibrahima Diouf y Hilda Vizarro presentaron el Jubileo de Migrantes y Misioneros en Burgos.TOMAS ALONSO

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Burgos

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En el año 2000 Burgos contaba con 2.257 vecinos de origen extranjero empadronados en los municipios de la provincia. Entonces se puso en marcha la Pastoral para las Migraciones y la movilidad humana y arrancó en la sede actual la Casa de Acogida de San Vicente de Paúl. «La Diócesis vio la necesidad de acoger y apoyar en ese proceso y a día de hoy, después de la caída por la crisis y la pandemia, la migración es alta porque hay guerras, unas visibles y otras no tanto, violencia que no se ve, cambio climático... que expulsa a la gente en busca de un futuro», señala la delegada diocesana de Pastoral de migraciones, Hilda Vizarro.

25 años después Burgos cuenta con 39.030 extranjeros empadronados, el 11 % de la población y la razón por la que «la provincia no pierde población». Tienen 36 años de media y 20.000 de ellos un contrato de trabajo.

Este colectivo, al que hay que sumar las personas que no están en situación legal, proceden principalmente de países de Europa y de América Latina. 75 de cada cien extranjeros llegan de países de estos dos continentes. Por países, rumanos, colombianos y búlgaros están en los tres primeros lugares. Y, desde la pastoral, aseguran que «aunque la percepción es que desde África nos invaden, la realidad es que la llegada desde este continente en Burgos se mantiene estable en torno al 10 u 11% pero aumenta más la llegada desde América del Sur con Colombia, Perú y Venezuela a la cabeza», remarca.

El primer objetivo con el que llegan es el de trabajar. «Todo inmigrante busca trabajo, eso seguro, en cuanto llegan es lo que quieren pero es un proceso que lleva tiempo aunque en estos 25 años se ha reducido pasando de tres años desde la llegada hasta los dos años ahora», señala Vizarro. Pero el problema llega con los cambios de la nueva ley que ha modificado la renovación de solicitud de tarjeta de residencia. «Ahora mismo con dos años de residencia en España y un contrato de trabajo de 20 horas se puede lograr el permiso de trabajo, el problema es que si se deniega, vuelven a empezar de cero y tienen que volver a esperar dos años», explica Carlos Gutiérrez, agente de pastoral de la Unidad Parroquial San Antonio Abad-El Pilar. 

De esta manera se produce lo que considera «una incongruencia» que significa que tiene trabajo estable pero tienen que dejarlo. «Cuando llegan con el estatuto de refugiado pueden tener contrato de trabajo y hay casos que tienen independencia, viven con su sueldo pero se les deniega el permiso y el empresario, aunque esté contento con el, tiene que echarlo y se ve obligado a venir a un programa de asistencia social y no tiene sentido», lamenta. Los principales sectores en los que encuentran empleo son hostelería, industria y construcción. También encuentran trabajo en actividades administrativas, comercio y reparación de vehículos, agricultura (con una temporalidad muy alta), transportes, actividades sanitarias y servicios sociales. Sorprenden a los que trabajan en la atención a población migrante la baja cifra de altas en servicios del hogar (862) lo que indica que «hay mucha economía sumergida, porque la experiencia nos dice que hay muchas más».

La mayor parte de la población emigrante se ubican en Burgos Capital, Medina de Pomar, Villarcayo, Lerma, Miranda de Ebro y Aranda de Duero. Y se ha incrementado un 13,7% en Roa y un 16,7% en Briviesca. En la España Vaciada, los extranjeros asentados en Burgos «tienden a concentrarse en los principales núcleos de población y, especialmente, en el sur hay pequeños municipios con un alto porcentaje de población extranjera», explican desde la Pastoral de Migraciones.

Las entidades de la Iglesia (Cáritas, Casa de Acogida de San Vicente de Paul, Atalaya Intercultural y Betania) atendieron a 9.600 inmigrantes el año pasado. Todo el colectivo iniciará el 28 de septiembre el Jubileo de los Migrantes y Misioneros con una concentración a las 17.30 en la Plaza Santamaría, una misa en la Catedral.

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