Narbona lamenta que el PP se desmarque de la convención por la emergencia climática
El PSOE anuncia que el cónclave por un Pacto de Estado ante la Emergencia Climática se celebrará el 13 y 14 de octubre en Ponferrada (León)

Un momento de la intervención de Cristina Narbona en el Salón Rojo del Teatro Principal.
El Partido Socialista ha lanzado duras críticas al Partido Popular por su negativa a participar en la convención nacional que abordará la emergencia climática. La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, advirtió este lunes en Burgos de que el PP “se ha negado a dialogar” sobre una cuestión que “ya no es un futuro incierto, sino una emergencia presente que afecta a vidas humanas, al medio rural y al modelo económico del país”.
La dirigente socialista puso el acento en que el Gobierno de España ha abierto este proceso “a la participación de todos”: fuerzas políticas, organizaciones sociales, entidades científicas y ciudadanía, a través de un buzón de sugerencias habilitado en la web de Moncloa. La Convención por un Pacto de Estado ante la Emergencia Climática, que tendrá lugar el 13 y 14 de octubre en Ponferrada (León), se concibe así como un espacio para construir consensos frente a fenómenos extremos como incendios forestales, olas de calor o inundaciones, cada vez más frecuentes y graves en España.
“Sería muy deseable que el Partido Popular reconociera las enormes deficiencias que son evidentes en comunidades como Castilla y León y dejara a un lado esa actitud negativa”, reclamó Narbona, apelando a la responsabilidad de la principal fuerza de la oposición.
Castilla y León, en el centro del debate
El acto celebrado en Burgos sirvió también para poner el foco en la situación de Castilla y León, una comunidad que, según los socialistas, está “a la cola en prevención y extinción de incendios”. La secretaria provincial del PSOE, Esther Peña, denunció que este verano ha vuelto a situar a la región en el epicentro de la preocupación climática: “Toda España ha puesto el fuego en Castilla y León para nuestra vergüenza”, dijo.

Peña acusó al presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, de “inacción” y “precariedad” en la gestión medioambiental, y reprochó a la Diputación de Burgos que sea “la única de la comunidad que no ha convocado ni una sola plaza de bomberos profesionales”. Además, recordó el cierre de 14 antenas de protección y prevención en la provincia, lo que ha supuesto la desaparición de 30 puestos de agentes medioambientales.
“El Partido Popular pone en riesgo nuestro medio rural y es responsable de la inseguridad medioambiental que vivimos”, sentenció Peña, quien anunció que el PSOE llevará en los próximos días a la Diputación Provincial varias iniciativas: la creación de franjas de protección en los municipios, la puesta en marcha del plan de protección que exige la Ley de Montes y el cumplimiento de la ley estatal de bomberos forestales, que la Junta de Castilla y León sigue sin aplicar.
Llamamiento al consenso
Por su parte, Cristina Narbona insistió en que la emergencia climática exige una visión de Estado y no enfrentamientos partidistas. Recordó que el Gobierno de Pedro Sánchez ha presentado diez líneas de actuación abiertas al diálogo con todos los sectores, desde organizaciones agrarias hasta la comunidad científica, pero lamentó que el PP solo haya respondido con “críticas e ironías”.

La presidenta del PSOE subrayó que en Castilla y León la precariedad de los trabajadores forestales “no tiene parangón con ninguna otra comunidad” y calificó de “irresponsable” que se contrate personal sin preparación suficiente para exponerse a los incendios.
“El cambio climático ya forma parte de nuestra realidad. No es una amenaza futura, es el presente. Y frente a ello no caben ni negacionismos ni excusas competenciales: las comunidades autónomas, y en particular Castilla y León, deben asumir su responsabilidad”, concluyó Narbona.
Con la vista puesta en octubre, los socialistas confían en que la convención de Ponferrada sea un punto de inflexión para sumar propuestas y compromisos a un pacto de Estado que permita afrontar con garantías los retos que plantea la crisis climática. Aunque el PP ha decidido quedarse fuera, el PSOE recalca que seguirá trabajando para que la protección del medio ambiente y de la vida en el medio rural sea “una prioridad compartida y no una disputa política”.