Tres pymes de Burgos que darán que hablar
LFB Refac, Bjäland y Teseo se alzan con los Premios FAE Innovación mientras Esvisa y Ryme Automotive reciben sendas menciones especiales

Entrega de los Premios FAE Innovación 2025.
Ingenio y valentía empresarial. Dos cualidades necesarias para abrirse camino, en cualquier ámbito profesional, mirando hacia el futuro con garantías. Bajo ambas premisas se mueven las tres pymes que este jueves se alzaban con los Premios FAE Innovación 2025. Tres claros ejemplos de «esfuerzo, imaginación y capacidad de transformar ideas y realidades» con un denominador común: atreverse a «pensar distinto».
«Si queremos estar en un buen estándar de competitividad, debemos estar inmersos en procesos de mejora continua», señalaba Javier Abia, responsable de Recursos Humanos de LFB Refac (antaño Lenox), tras recoger el galardón en la categoría de Mediana empresa. La compañía, reconocida por la patronal y la Fundación Caja de Burgos por su proyecto MES (Manufacturating Execution System) orientado a la monitorización de procesos productivos y la integración de la gestión de pedidos, ha permitido «incrementar las destrezas» de los trabajadores. De ahí la apuesta, cada vez mayor, por el «talento» y la generación de «empleo de calidad».
En el apartado de Pequeña empresa, Bjäland Technologies convenció con creces al jurado gracias a su modelo de negocio Tech for Equity, que plantea acuerdos de colaboración con otras firmas aportando su tecnología a cambio de participaciones de capital, retorno de visibilidad o acceso a nuevos mercados. La clave del éxito, según expuso su director ejecutivo, Javier Sancho, reside en la «diversidad». Es decir, «pensar diferente» e intentar configurar un equipo «creativo» para «dejar de ser una tecnológica al uso».
Quién le iba a decir hace dos décadas a Javier Rodríguez, gerente de Teseo Producciones Audiovisuales y profesor de la Universidad de Burgos (UBU), que su empresa se convertiría en referente regional e incluso peninsular. Todo gracias a un flamante set de grabación virtual, dotado con tecnología punta, que permite generar contenidos de la máxima calidad y emisiones en directo. Ahora, con el FAE Innovación en la categoría de Microempresa, aviva aún más si cabe su «esperanza de innovar constantemente» con un «proyecto rentable».
Pero «no basta con innovar». También resulta necesario «fortalecer las comunicaciones territoriales». Así de claro lo dejó, al inicio de la gala, el director general de Hiperbaric, Andrés Hernando, en representación de FAE. En este sentido, no dudó en reclamar un «compromiso mucho más eficaz» a las administraciones de cara a impulsar «políticas que garanticen apoyo público al I+D». Del mismo modo, su homólogo en la Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero, realizaría posteriormente idéntico llamamiento sin pasar por alto la necesidad de que las patronales empujen en la misma dirección.
Por su parte, el apoderado general del Centro Tecnológico de Castilla y León (ITCL), José María Vela, subrayó la importancia de «visibilizar los proyectos de las empresas y su impacto frente a la innovación», máxime cuando Burgos apenas se sitúa «en la punta del iceberg». Por este motivo, quiso destacar el potencial de Esvisa Foods y Ryme Automotive, finalistas y dignos merecedores de sendas menciones especiales por sus aportaciones en sus respectivos campos.
La principal conclusión de los presentes en el acto, celebrado en el Edificio Nexo de la Fundación Caja de Burgos, es que la comunicación resulta indispensable para que el tejido empresarial local continúe creciendo. Sobre dicha cuestión, Barbero no desaprovechó la oportunidad de enumerar cinco pilares básicos: «invertir en talento y conocimiento», «adoptar tecnologías emergentes», «cooperación y compartir experiencias», «cultura del riesgo inteligente» y «orientarse al impacto y al cliente». Sin olvidar, según sus propias palabras, «el bienestar y la salud mental en las empresas».