Nueva protesta vecinal en el Casco Histórico Alto por el abandono del barrio
Medio centenar de vecinos se concentraron en la calle Subida de San Miguel para exigir al Ayuntamiento de Burgos medidas contra el botellón, el vandalismo y la falta de mantenimiento urbano

Un momento de la protesta en la Subida de San Miguel.
Medio centenar de vecinos del Casco Histórico Alto de Burgos se concentraron en la calle Subida de San Miguel para volver exigir una vez más al Ayuntamiento de Burgos soluciones urgentes ante el deterioro de la calidad de vida que sufre el barrio debido a la proliferación de los actos vandálicos, el botellón y las dificultades de accesibilidad y aparcamiento.
Los manifestantes portaban pancartas reclamando el fin del botellón, más presencia policial, mejoras en la accesibilidad y medidas contra el vandalismo que, denuncian, está destrozando la zona.
Entre sus reivindicaciones, precisamente en la calle más empinada de la capital burgalesa, exigieron la reparación de las escaleras mecánicas ya existentes, inoperativas desde hace meses, junto a la necesidad de habilitar más plazas de aparcamiento para residentes y el control de los incendios provocados durante el verano, que atribuyen al comportamiento incívico de algunos grupos.
Las pintadas en las fachadas, los restos de botellón junto a zonas infantiles y la falta de mantenimiento urbano generan una sensación de abandono y frustración de este colectivo vecinal que a lo largo del verano ha organizado varias movilizaciones sin que, hasta el momento, sus demandas hayan tenido respuesta efectiva por parte del Ayuntamiento.
Su intención es mantener la presión en la calle hasta conseguir un compromiso firme para revertir el abandono que aseguran sufrir desde hace años.