El HUBU registra una mordedura de víbora bilateral en verano
Un hombre sufrió dos ataques, uno en cada mano, al intentar coger el animal dos veces. Rompió la primera regla de lo que debes hacer si te encuentras una víbora en tu camino. Estos son los consejos.

Una víbora encaramada en una torre de sillas en la terraza de un local de Burgos el año pasado.
Por primera vez, tras casi un centenar de casos registrados en el Servicio de Urgencias del HUBU desde 2018, ha llegado un caso en el que el individuo recibió dos mordeduras. El paciente se saltó la regla número uno si se encuentran una víbora a su paso: no cogerla y dejarla marchar.
Quienes acaban con una lesión suelen presentarse con el daño en una mano al intentar atrapar al animal. «Por primera vez este año hemos tenido un caso de mordedura bilateral, una en cada mano porque el paciente intento coger a la víbora, se le escapó y lo volvió a intentar», explican desde el servicio de Urgencias.
El equipo de Toxicología, uno de los siete que hay en España, ha registrado desde 2018, en el que se empezó a registrar, caso a caso, cerca de un centenar de mordeduras de víbora. En concreto 98 y se alcanza una media de 12 siniestros anuales desde entonces. Los años con más accidentes ofídicos fueron 2021, con 16 casos y 2025 con 15. En el año del confinamiento, 2020, a pesar de estar medio año en casa, se produjeron siete mordeduras de víbora, aunque fue la mitad de lo habitual.
El equipo de Toxicología de Urgencias del UBU se está convirtiendo en referencia en este tipo de siniestros a nivel nacional. Se han derivado pacientes con complicaciones desde otras provincias y son varios las consultas que llegan (País Vasco, Cantabria o Zamora) que tratan de solventar dudas con o sobre el protocolo a seguir, especialmente cuando es idóneo o no inyectar el antídoto.
Todas estas indicaciones formarán parte de un tríptico que define el protocolo de intervención sanitaria ante un accidente ofídico que se hará público junto con un manual resumen de los casos detectados en los últimos años y que está pendiente de publicación.
La razón por la que se atiende tanta mordedura de víbora en Burgos y por la que el doctor Francisco Callado optó por desarrollar un grupo y contabilizar casos, es que en la provincia conviven los tres tipos de víbora de la península: hocicuda, seonae y aspid.
¿Qué hacer si se encuentra una víbora?
Si paseando o trabajando en el jardín o la huerta se encuentra con una víbora sepa que lo primero que hay que hacer es dejarla marchar. No la cojan. No es necesario. Déjela marchar y que se esconda. No pueden cogerla ni siquiera para matarla porque, ojo, es un animal protegido y, por tanto, no se puede matar. En todo caso, lo que pueden hacer es llamar a los Bomberos de Burgos se encargan de retirarla del lugar y abandonar al ejemplar en una zona verde alejada del tránsito ciudadano.
Si ha intentado coger al animal y le ha mordido hay varios pasos a seguir. Primero retire anillos y pulseras, si la mordedura ha sido en la mano. Hay que evitar cualquier elemento que oprima la zona en la que se ha producido la mordedura. Segundo, y aunque parezca que no ha pasado nada, busque ayuda médica. Toda mordedura de víbora debe ser revisada en Urgencia donde se lleva a cabo un protocolo de observación para definir si es una mordedura grado 0, que no ha inoculado veneno, y si sí lo ha hecho hay que esperar para ver como evoluciona y si es necesario introducir el antídoto, que se da cuando la infección alcanza el grado dos.