Burgos 2031 sale al recreo
ProBurgos, Fundación Círculo y la Facultad de Educación promueven una iniciativa para convertir los patios escolares en "espacios de aprendizaje y cultura compartida". 90.000 euros permitirán implementarla en Maristas, Concepcionistas y Santa María la Nueva y San José Artesano

Impulsores y participantes en el proyecto 'Re-Creo mi ciudad' posaron tras su presentación en el patio del Santa María la Nueva y San José Artesano.
Decía el pedagogo nacido hace más de cien años, Andrés Manjón, que el patio es el mejor libro para los niños. Y Burgos 2031 quiere saltar a sus páginas, para enriquecerlas y, de paso, nutrir de otra poderosa razón a la candidatura de la ciudad a Capital Europea de la Cultura. El Ayuntamiento, a través de ProBurgos, aúna esfuerzos en este caso con dos "socios fundamentales" en este empeño: la Fundación Círculo y la Universidad de Burgos. Representantes de ambas entidades flanqueaban de hecho a la alcaldesa, Cristina Ayala, en la presentación de la iniciativa que canalizará la participación infantil y juvenil en el proyecto. El patio de los centros educativos donde este colectivo reposa de sus obligaciones lectivas será el escenario de ese 'encuentro'.
Porque en eso aspira a transformar estos espacios la iniciativa 'Re-creo mi ciudad', en lugares "de aprendizaje y cultura compartida" a la medida de cada comunidad educativa, que será la responsable de su diseño final. La consulta a familias, docentes, estudiantes y otros agentes culturales y sociales vinculados con cada centro participante -tres para empezar- será precisamente el punto de partida. Tal "diagnóstico participativo" supone la primera de las cuatro fases que requiere la implementación de tan singular programa, según detalló la directora general de la Fundación Círculo, Laura Sebastián.
Detectadas los cambios necesarios, "se elaborará un plan conjunto en el que participarán, además de los anteriores, arquitectos y especialistas en neuroeducación", con el propósito de alumbrar una idea que refleje la identidad del centro y potencie la inclusión, la creatividad y la convivencia.
En tercer lugar, tendrá lugar la transformación física y funcional del espacio "incorporando zonas para el juego libre, el arte, el diálogo, la naturaleza y la salud" y, finalmente, llegará la evaluación de resultados. La Universidad de Burgos liderará un estudio riguroso para medir los resultados educativos, sociales y emocionales del proyecto. Se analizará el impacto en la convivencia escolar, la inclusión y la calidad de vida de las comunidades educativas participantes.
Santa María la Nueva y San José Artesano, Concepcionistas y Maristas-Liceo Castilla -que suman 3.500 alumnos- serán los primeros en emprender durante el curso ya en marcha este camino de cuatro etapas que se anunciaba, precisamente, en el patio del primero. Llegarán más, confiaba la alcaldesa, Cristina Ayala, en la presentación, deseosa de que todos los centros de la capital se sumen a la propuesta.
Sebastián reconocía al respecto que inicialmente se contactó con la Junta de Castilla y León para poner en marcha el proyecto en espacios públicos, pero al estar ya en desarrollo una iniciativa de renaturalización de patios en sus centros, se optó por redirigir la idea a los concertados.
Los tres citados no dudaron en sumarse y serán los que evidenciarán unos resultados que, a tenor de los postulados de las corrientes pedagógicas en las que se inspira, que apuestan por "entornos vivos, inclusivos y multifuncionales en los que favorecer la creatividad, el juego libre y la convivencia".
Según la docente Sonia Rodríguez, este enfoque permitirá convertir los patios en "lugares seguros, de diálogo, de inclusión y abiertos al barrio y a la ciudad". Además, destacó que la intención es crear "buenos recuerdos que nunca se olvidan", reforzando el papel de la escuela como espacio de bienestar. "En ellos transcurre un alto porcentaje de la vida social" de los escolares, aseveró, por lo que son clave para detectar dinámicas de convivencia y fortalecer relaciones, así como para hacer partícipes a los alumnos de la actividad de la ciudad. "Pretendemos trasladar a estos entornos una porción de ella", indicó, para poner como ejemplo la reciente Semana Cidiana, que bien podría adentrarse en los recreos de los participantes gracias a esta iniciativa.
Con todo, para Rodríguez, responsable del equipo multidisciplinar -integrado por expertos en docencia, pedagogía, neurociencia y urbanismo- que asumirá la coordinación científica del proyecto, uno de los mayores logros será comprobar, a medio plazo, cómo estas transformaciones repercuten en la calidad de vida escolar y comunitaria. "Si conseguimos mejorar, aunque sea un poco, el bienestar de los niños y niñas, habremos logrado algo extraordinario", concluyó.
Por su parte, la regidora municipal defendió la sintonía entre esta apuesta y Burgos 2031, pues, subrayó, que el Ayuntamiento concibe esta candidatura cultural como algo más, "como un proyecto de ciudad". "Queremos que sea una oportunidad para repensarla, para construir comunidad y para reforzar los lazos entre las instituciones y los ciudadanos. Los proyectos que nacen de la colaboración son los que perduran", afirmó, para destacar la importancia de una educación creativa y participativa "como respuesta a los grandes retos de las ciudades medias europeas, como son el envejecimiento o la despoblación", señaló.
'Re-Creo mi ciudad' requerirá una inversión de 90.000 euros que sufragan al 50% ProBurgos y Fundación Círculo. "Este trabajo permitirá posicionar a la ciudad como referente europeo en educación y urbanismo inclusivo", apostilló Sebastián, convencida de la rentabilidad social de la aportación.