El Correo de Burgos
última hora

DEPORTES :El Burgos tumba al Zaragoza en la prórroga con un gol de Mario. En fotos: así fue la victoria en La Romareda 

Halloween se impone al Día de Todos los Santos: «Se está perdiendo la tradición»

La venta de flores en los puestos habilitados junto a los mercados Sur y Norte de Burgos sobrevive, pese al bajón de los últimos años, gracias a la clientela de cierta edad y de toda la vida

Puestos de venta de flores, junto al Mercado Norte provisional de Burgos, para el Día de Todos los Santos.

Puestos de venta de flores, junto al Mercado Norte provisional de Burgos, para el Día de Todos los Santos.SANTI OTERO

Publicado por
Burgos

Creado:

Actualizado:

A muchos les cuesta asimilarlo, pero hay que rendirse a la evidencia. Depositar flores en las tumbas de nuestros seres queridos con motivo del Día de Todos los Santos es cada vez menos habitual en los tiempos que corren. Guste o no, la colonización cultural estadounidense gana la partida, por estas fechas, a través de Halloween. Lo que antaño apenas era una referencia cinematográfica y poco más, ahora se impone incluso en los colegios. Raro es no ver a un crío disfrazado estos días. Raro es, también, que los jóvenes compren un ramo o centro para llevarlo al cementerio.

De esta realidad dan buena cuenta los vendedores ubicados, desde el 29 hasta el 31 de octubre, junto a los mercados Norte y Sur de Burgos. «Se está perdiendo la tradición», enfatiza Alfredo, desde su puesto en la calle Oviedo, plenamente convencido de que Halloween se está imponiendo a pasos agigantados. Pese a todo, le compensa seguir porque la mayoría de clientes acuden la víspera; «algo muy español», por otra parte. No en vano, asegura que «realmente lo hacemos por tradición, porque mi madre lleva haciéndolo desde que era jovencita y no hay que perder las buenas costumbres».

A escasos metros de Alfredo, en el puesto de Janeth Pisa, también se constata que «la gente lo deja para el último día». Las ventas, aseguran, van «despacio» y el margen de beneficios es inferior al de antaño. «No es como hace 40 años. Nuestros padres han vivido de esto, todos lo hemos hecho», subrayan antes de extraer la misma conclusión: «las tradiciones se pierden».

«Al ser floristería tiramos el resto del año. No nos preocupa tanto el hecho de que sobre flor», señala Silvia, de La Villa Verde, desde el puesto que el establecimiento ha instalado junto al Mercado Sur. Al igual que el resto de vendedores, es consciente de que «la gente de joven va menos». Si en algo coinciden, tanto ella como Alfredo y los Pisa, es que el negocio sobrevive gracias a la «gente mayor». Principalmente mujeres, por cierto.

La tónica es prácticamente idéntica en la plaza de España, rodeando el Mercado Norte provisional. «El primer día empieza flojito y hoy (jueves 30) parece que hay un poco más de ambiente», comenta Mercedes. En su caso, las ventas funcionan «más o menos como todos los años». Cierto es, tal y como deja entrever, que «cada vez hay más competencia». Sobre todo de «supermercados, centros comerciales y (bazares) chinos».

De puesto en puesto, observando el género y consultando precios, Marisa comparte el malestar de aquellos vendedores que, más allá del negocio, honran a sus familiares y amigos el Día de Todos los Santos. «Nunca se ha celebrado esto del Halloween y ahora lo tenemos hasta en la sopa. Mis nietos son los primeros en hacerlo. No lo entiendo», lamenta.

Respecto a los precios, Marisa se sincera: «Cada vez están más caras las flores, pero como todo». Pese a ello, se niega a «comprar cualquier birria» y prefiere «dar el dinero a los que saben». Aparte, tiene claro que su centro -o ramo- debe llevar crisantemos.

«Es la clásica flor de estas fechas», remarca Mercedes. De ahí que nunca falte en su puesto, por mucho que «luego se empezase a vender el clavel o la rosa, que están todo el año». Sea como fuere, la variedad predomina en ambos mercados. Con flores de aquí e incluso de Colombia, como las de los Pisa, porque según dicen «duran 15 días en casa».

Al margen de los gustos de cada cual, el sector agrario no oculta su preocupación ante el descenso paulatino de las ventas. No es para menos, ya que afecta de lleno a los floricultores en particular y al medio rural en general. Así lo denuncia la organización UPA, poniendo de relieve que la producción española de flor cortada y planta ornamental no solo «representa un volumen importante de hectáreas y empleo», sino que además abarca «cerca del 20 % anual» en esta época del año.

Aparte de reivindicar el consumo de flor autóctona, el exsecretario general del sindicato -a la par que floricultor-, Lorenzo Ramos, teme que «parte del consumo cambie hacia otros productos o festividades de menor valor añadido, lo que puede debilitar la producción nacional». No hace falta ser un lince para saber que, obviamente, hace referencia a Halloween.

tracking