Burgos se suma al parón de técnicos auxiliares de enfermería el próximo viernes
La huelga de 24 horas reivindica la aplicación del acuerdo para coordinar su clasificación laboral con su formación. En Burgos se concentrarán a las puertas del HUBU para reivindicar su papel "fundamental" en el sistema sanitario

Dos sanitarias atienden a un paciente en el Hospital Universitario de Burgos. ISRAEL L. MURILLO
El próximo viernes 28 de noviembre no habrá quien apoye a enfermeras y médicos en su atención directa al paciente. No habrá quien escuche al enfermo tendido en la cama antes de que llegue el médico. Quien revise lo que ha comido y le anime a comer un poco más. Quien revise su estado emocional, de salud y de higiene. Los Técnicos en Cuidados Auxiliares (TCAE) paran por dignidad.
Este colectivo lleva 30 años enmarcados en el subgrupo C2 que es el equivalente a la titulación de la Educación Secundaria Obligatoria (SEO) cuando para ejercer esta profesión se exige una Formación Profesional de Grado Medio específica. De ahí que el Acuerdo Marco para una Administración del Siglo XXI (2022) estos profesionales se encuadraran en el subgrupo C1 después de 30 años. "Sin embargo, la Administración no lo ha aplicado y mantiene a miles de profesionales en una situación que consideran injusta", señalan en una nota la división burgalesa de la Plataforma Estatal TCAE Unidos por el C1.
Unos 200 profesionales burgaleses se concentrarán el próximo viernes a las puertas del HUBU para exigir una adecuación de su categoría profesional. Estos profesionales prestan servicio en el ámbito sanitario pero, también, en residencias de ancianos. En las cinco residencias de personas mayores de la Diputación Provincial de Burgos hay 300 TCAE afectadas por esta medida.
La mayor parte de los técnicos auxiliares en enfermería es mujer. Realizan cuidados directos al paciente, apoyo técnico, asistencia en UCI, urgencias, quirófano, diálisis, rehabilitación, geriatría y gestionar material y medicación. Su labor implica una alta responsabilidad, desgaste físico y carga emocional y, pese a eso, siguen en una calificación profesional obsoleta. "Si nuestro trabajo, el sistema no puede funcionar". Se comprobará el próximo 28 de noviembre.