Destino China: La aventura sobre ruedas de dos burgaleses y una coneja
Hasta el momento, Aaron y Susana han recorrido una decena de países con la furgoneta que ellos mismos han camperizado. Tras cruzar Europa, la pareja regresa a Burgos por Navidad antes de afrontar el gran salto a Asia en menos de un mes

Aaron y Susana con su coneja Kuki en las Bárdenas Reales antes de salir de España
China. Esa es la meta del viaje que los burgaleses Aaron y Susana arrancaron el pasado 10 de septiembre en una furgoneta camperizada por ellos mismos y la compañía de su coneja Kuki. Aaron lo tiene claro: «Una experiencia como esta es ahora o nunca» y «los dos creemos que este el momento para cumplir nuestro sueño».
su experiencia de viaje.
Su intención es ir hasta China bordeando el Mediterráneo. Una vez en Grecia, «estudiaremos las opciones para llegar al país asiático», apunta el joven. Antes de llegar al país asiático, los burgaleses regresarán a casa para pasar las Navidades con su familia y después retomarán la ruta.
Por el momento el recorrido les ha llevado a Francia, Italia, Suiza, Austria, Eslovenia, Croacia, Montenegro, y Albania y hace unos días llegaban a Grecia. De todos los países recorridos hasta el momento destacan Suiza, donde «hemos disfrutado de la naturaleza impresionante que tiene» y Croacia, que es «muy bonita en conjunto».
Como todo viaje, este también tiene un principio y para llegar a él hay que retrotraerse hasta el año 2022, cuando este joven de 27 años recién cumplidos compraba una furgoneta para camperizarla. En aquel momento Aaron trabajaba como técnico de mantenimiento en una gran empresa de Burgos.
«No había camperizado nunca una furgoneta y aunque tuvimos algunos retos, al final estamos muy contentos con el resultado», explica. El destino quiso que cuando iban a pasar la ITV de la furgoneta se enterasen de la venta de un piso en la capital.
Aaron no se lo pensó y se lanzó a la compra del pequeño inmueble invirtiendo todos los ahorros de seis años de trabajo. Durante año y medio lo reformaron ellos mismos con el objetivo de ponerlo en alquiler y financiar el viaje en furgoneta. Y tras mucho trabajo y con el vehículo listo «al 95%» la pareja salió de Burgos.
Cuando la pareja arrancó con la reforma del piso, también lo hizo el perfil de Instagram de Aaron @Aaronvanproject, en el que el joven burgalés contó todo el proceso. En aquel momento tenía 50.000 suscriptores en su cuenta, hoy roza los 100.000 y en ella están compartiendo su experiencia de viaje.

Instante del viaje de Aaron y Susana.
Primera parte
La clave de la inmensa libertad que disfrutan reside en la ingeniería de su hogar sobre ruedas. La pareja ha equipado su camper con un sistema eléctrico completamente autónomo, eliminando la necesidad de depender de campings o la red. «Esto nos ha dado muchísima libertad. Tenemos autonomía gracias a una placa solar y a otros sistemas», explica Aaron. Esta independencia no solo simplifica la logística, sino que «también permite explorar rincones inusuales y menos turísticos, lejos de las zonas más habituales».
Su día a día es «muy aleatorio» y es que el primer tramo de la aventura se ha caracterizado por una ausencia total de planificación. «Vamos al día», confiesa el burgalés. El plan es simple: «conducir un par de horas, parar para ver los puntos interesantes que se encuentren en la zona y, por la noche, investigar qué ver al día siguiente».

Instante del viaje de Aaron y Susana.
En redes sociales

Instante del viaje de Aaron y Susana.
La tarea más compleja
Al pasar de Montenegro a Albania, buscando un lugar para dormir en un terreno que parecía perfecto, Aaron se empeñó en dejar la furgoneta perfectamente nivelada. «Se nos atascó», recuerda entre risas. Tuvieron que usar sus planchas de rescate en medio de la noche para liberar la camper de la tierra blanda.

Instante del viaje de Aaron y Susana.
Pausa navideña
Tras unas 20 o 30 días en casa, la camper les esperará para el gran salto al continente asiático en enero, comenzando por Turquía. «Esta etapa sí requiere una planificación más rigurosa debido a la gestión de visados y la definición de la ruta», explica Aaron, quien señala que «la decisión pendiente es si, tras Turquía, pasaremos a Irán, Kazajistán y Turkmenistán, o si optaremos por la ruta a Georgia, para desde allí entrar a Rusia y Kazajistán». Sea cual sea el recorrido, el objetivo es «seguir disfrutando de esta experiencia única».
Para Aaron, cuyo trabajo no le permitía viajar fuera de Europa, esta travesía es «la realización de un sueño». «Lo bueno de ir en furgoneta es que puedes disfrutar de todo el recorrido, de zonas turísticas y menos turísticas, ves lo bueno y lo malo de cada país». Su gran expectativa es conocer el mundo de una manera auténtica, disfrutando de cada kilómetro y observando la realidad de cada lugar sin los filtros que imponen otros medios de transporte.