Un detenido (y su compinche a la fuga) por asaltar más de 20 coches y robar un SUV en Burgos
Llegaron a utilizar fraudulentamente las tarjetas bancarias del propietario del turismo sustraído para abonar diferentes compras y gastos

Uno de los vehículos asaltados por los dos sospechosos.
Más de una veintena de robos en vehículos estacionados en la zona centro de Burgos durante la segunda quincena de octubre. Y la sustracción de un SUV, por si fuera poco. Intenso historial delictivo el de dos hombres, ya identificados por la Policía Nacional, a raíz de dos investigaciones (Pack y River) paralelas en el tiempo que arrancaron a principios de dicho mes.
Primero fue la denuncia de un ciudadano alertando del robo de su vehículo el pasado 6 de octubre. Poco después, los agentes a cargo de la operación Pack determinaron que los sospechosos habían circulado durante varios días tras sustituir sus placas de matrícula por otras diferentes, también robadas. Aparte, dieron por probados tres robos en el interior de otros turismos.
Tras llevarse el coche, ambos sujetos utilizaron fraudulentamente las tarjetas bancarias de su propietario para abonar diferentes compras y gastos, incurriendo en los delitos de robo con fuerza y estafa. Tras lograr la recuperación del coche, ya ha sido devuelto a su propietario.
Las responsabilidades penales de los dos sospechosos son distintas. Según fuentes policiales, fue uno de ellos fue quien circuló con el vehículo robado sin permiso de conducir e instalando placas de matrícula de otro coche. Por lo tanto, se le imputan delitos hurto, robo, estafa, falsificación de documento oficial y contra la seguridad vial.
En esos mismos días, con acentuada incidencia comisiva en la segunda mitad de octubre, los dos investigados siguieron -presuntamente- perpetrando un gran número de robos en el interior de coches. Así arrancaría la operación River, donde se detectó un patrón claro. Actuaban por la noche, en una zona de actuación próxima al río Arlanzón a su paso por el centro y con un modus operandi idéntico: fractura de ventanilla del vehículo y sustracción de objetos del interior.
Tal y como señalan desde la Policía, este tipo de delincuencia se caracteriza por una baja especialización pero alta y constante actividad que genera inseguridad. En general los ladrones no lograron apoderarse de efectos de alto valor, por lo que decidían cometer repetidamente más robos para conseguir un cierto lucro criminal.
En varios de los hechos, tras no hallar nada de su interés que robar, causaron de forma gratuita considerables daños. Por ejemplo, la fractura o inutilización de los navegadores o equipos de sonido.
Tras lograr su identificación como responsables de todas estas acciones, hace varios días se procedió a la detención de uno de ellos, que ya ha pasado a disposición judicial, mientras que el otro continúa en busca y captura.