«Cuando se da positivo, es porque el consumo ha sido reciente y se está afectado por esa sustancia»
Raúl Galán, jefe de la DGT en Burgos, avala la eficacia de los test pese a las sentencias judiciales que dan la razón a conductores sancionados. De lo contrario, «los aparatos no se podrían homologar»

Raúl Galán, jefe provincial de Tráfico en Burgos.
No es lo habitual, pero cada vez más conductores acuden a los tribunales al considerar que el resultado positivo en un test de drogas no es sinónimo de hallarse bajo su influencia. Ha habido, de hecho, varias sentencias judiciales que dan la razón a los recurrentes. No opina lo mismo, sin embargo, el jefe provincial de la Dirección General de Tráfico (DGT) en Burgos, Raúl Galán. Hasta el punto de tachar de «bulo» la creencia de que estas pruebas detectan la presencia de sustancias estupefacientes en el organismo mucho tiempo después de su ingesta.
«Cuando se da positivo, es porque el consumo ha sido reciente se está afectado por esa sustancia», asevera. Bien distinto sería tomar muestras del cabello. En tal caso, la prueba no sería válida porque la prevalencia de la droga «se alarga mucho en el tiempo». Por ejemplo, «si una persona consume cocaína un día y dentro de seis meses se le hace un control, podría dar positivo».
«Si alguien se fuma un porro el domingo por la noche es posible que el lunes por la mañana dé positivo»
Las pruebas se realizan a través de la saliva precisamente por eso, porque «se puede determinar el positivo en un periodo mucho más atrás en el tiempo». Cierto es, tal y como apunta Galán, que los efectos de las drogas «se alargan más que los del alcohol». De ahí que «si alguien se fuma un porro el domingo por la noche es posible que el lunes por la mañana dé positivo».
Obviamente, los consumidores habituales tienen muchas más probabilidades de ser denunciados porque las sustancias están mucho más presentes en su organismo. No obstante, el jefe provincial de Tráfico deja claro que la metodología está perfectamente «calibrada» para asegurar la mayor fiabilidad posible. De lo contrario, «los aparatos no se podrían homologar».
«Hablamos de positivos a efectos de la Ley de Seguridad Vial, no de mera presencia», sentencia Galán mientras hace hincapié en la importancia de «sacar de la circulación a las personas que no están en condiciones para conducir». Y aunque sabe de sobra que a día de hoy «el control de drogas es más lento y con un procedimiento más complicado» que el de alcoholemia, no le cabe duda de que tarde o temprano ambas pruebas se realizarán con la misma rapidez y con resultados precisos para determinar si se circula o no bajo los efectos de cualquier sustancia capaz de alterar el estado de la persona y, por ende, aumentar el riesgo de accidente.