Se disparan un 70% las donaciones de plasma en Burgos, que vuelve a superar las 22.000 en total
Las más de 60 aportaciones al día registradas mantienen a la provincia como una de las más solidarias del país. El notable incremento de la extracción de plasma es "una noticia excelente", pues España aún debe importarlo para responder a la demanda

Francisco del Amo, presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre, en el centro de extracciones de Burgos, durante su donación número 500.
La provincia volvió a situarse en 2025 entre las más solidarias de Castilla y León en materia de hemodonación, con 22.218 donaciones de sangre y derivados -más de 60 cada día-, una cifra ligeramente superior a la del año anterior. Solo Valladolid, con 29.210, registró un mayor volumen, lo que consolida a Burgos como segunda provincia de la Comunidad en número total, muy por delante de territorios como Salamanca, León o Segovia. Se reafirma además su liderazgo en relación con la población, indicador crucial, pues con una tasa superior a 61 donaciones por cada millar de habitantes, casi duplica la media nacional y supera en 15 puntas la regional.
Con todo, el dato más significativo del balance anual del Centro de Hemoterapia y Hemodonación facilitado por la Junta de Castilla y León es el espectacular aumento de la donación de plasma, que en Burgos creció casi un 70%. Se trata del incremento más elevado. Solo Segovia, con un 46 %, y Salamanca, con un 38 %, se acercan a una evolución similar, aunque con cifras absolutas muy inferiores.
En concreto, Burgos alcanzó las 2.091 donaciones de plasma por aféresis, una modalidad clave para la obtención de medicamentos esenciales. El aumento de estas aportaciones tiene gran importancia, según el presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Burgos, Francisco del Amo, pues aunque "España es autosuficiente en sangre, no ocurre lo mismo en plasma y aún debe adquirir hasta un 70% de lo que necesita en otros países". "Por eso, que Burgos suba tanto en plasma es una noticia realmente excelente", celebraba, muy satisfecho con la estadística provincial en términos generales.
Ni el ligero descenso de las donaciones de sangre -sin contar el plasma ya citado ni las plaquetas- empaña la alegría. En concreto, estas caían hasta las 18.968, un 3,1 % menos que en 2024, tendencia que, por cierto, se repite en prácticamente todas las provincias de Castilla y León. Del Amo insiste en que este descenso debe analizarse con perspectiva: "Si un donante dona plasma cada quince o veinte días, no puede donar sangre. Es lógico que si hay más del primer tipo, las otras desciendan un poco. Eso no es perder donantes, es cambiar el tipo de donación y, en este caso, el trasvase compensa con creces".
Burgos es, además, una de las dos únicas provincias de la Comunidad, junto a Valladolid, donde se realizan donaciones de plaquetas, imprescindibles para tratamientos oncológicos y pacientes con enfermedades hematológicas. En 2025 se contabilizaron 1.159 donaciones, una cifra inferior a la del año anterior, aunque sigue situando a la provincia como referente regional en este tipo de extracción especializada.
Los datos confirman también la fortaleza del tejido de donantes en la provincia. Burgos mantiene un índice de donación cercano al doble de la media nacional, situada entre 33 y 35 donaciones por mil habitantes. "Rondar las 62 donaciones por mil habitantes es, sencillamente, el reflejo de una conciencia solidaria muy arraigada”, subraya Del Amo, "orgulloso" de liderar un colectivo tan comprometido.
De cara al futuro, la Hermandad de Donantes de Sangre de Burgos centra sus esfuerzos en ampliar la base social y garantizar el relevo generacional. Entre las iniciativas más eficaces destacan las campañas en centros educativos, que, pese a lo complejo de su organización, arrojan resultados muy positivos, pues logran atraer a nuevos perfiles. "Los nuevos donantes suelen ser jóvenes que alcanzan la edad para hacerlo y se lanzan. Pero en los maratones que se han llevado a cabo en algunos colegios, más del 80% de los donantes eran nuevos y no se trataba de gente joven, sino de padres y madres, de más de 40 años, que nunca habían donado y venían porque sus hijos les habían convencido", relata.
Con campañas ya previstas en distintos puntos de la provincia y el reto de reforzar la presencia en Miranda de Ebro, la Hermandad de Donantes de Sangre de Burgos afronta 2026 con el reto de mantener unas cifras que no solo destacan en el contexto regional, sino que resultan clave para la autosuficiencia sanitaria.
Según relata la Junta de Castilla y León, "gracias a la solidaridad de los ciudadanos, el Centro de Hemodonación y Hemoterapia puede realizar cada año, con todas las garantías de seguridad y calidad, su labor de coordinación y distribución de derivados de la sangre para atender las necesidades diarias de los hospitales de la Comunidad".
La sangre donada se somete a un complejo proceso de separación en tres componentes principales (el denominado fraccionamiento), que son los glóbulos rojos, las plaquetas y el plasma, pues cada uno tiene unas características concretas y sirve para tratar distintos tipos de enfermedades.
En Castilla y León se precisan en torno a unas 450 donaciones diarias para asegurar las necesidades asistenciales habituales, una actividad que se mantiene todos y cada uno de los días del año y que, por tanto, requiere de un altruismo continuo.