El Correo de Burgos

El 1-1-2 gestionó en 2025 casi 18.000 emergencias sanitarias en domicilios

La presión sanitaria y los conflictos vecinales coparon las emergencias en la provincia

Sala de emergencias del 1-1-2.

Sala de emergencias del 1-1-2.

Burgos

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El análisis de los avisos gestionados por el Servicio de Emergencias 1-1-2 en la provincia de Burgos en 2025 revela un escenario en el que las asistencias sanitarias y los incidentes vinculados a la convivencia ciudadana superan ampliamente a las operaciones de salvamento o a la resolución de problemas o fallos técnicos, como una persona atrapada en un ascensor u otro tipo de situaciones similares.

El grueso de las operaciones se localiza fundamentalmente en el ámbito de la salud, con una clara prevalencia de las emergencias en domicilios, que sumaron 17.972 avisos, frente a las 7.688 asistencias registradas en espacios públicos. Esta marcada desproporción subraya que la mayor carga de trabajo del 1-1-2 tiene que ver con la atención diaria a la cronicidad de las enfermedades de los residentes en la provincia o a las urgencias médicas sobrevenidas en el entorno doméstico.

En materia de seguridad vial, la estadística muestra que la mayoría de los sucesos gestionados por el 1-1-2 en las carreteras burgalesas fueron de carácter leve o preventivo y, de hecho, los accidentes sin heridos alcanzaron los 3.846 casos, una cifra que triplica con creces los 821 siniestros que requirieron asistencia por la presencia de víctimas. La labor de vigilancia se centró además en la gestión de 2.495 obstáculos en la calzada y 1.881 peligros para la circulación, mientras que la conducción negligente motivó 1.361 llamadas al 1-1-2. 

El tráfico es un factor de riesgo constante como prueban los 164 atropellos registrados en la provincia el año pasado y los 82 accidentes con personas atrapadas. A mayores, en materia de vialidad invernal, aunque la provincia registra nevadas recurrentes, las 57 solicitudes de quitanieves y los 19 vehículos retenidos por el temporal fueron una incidencia muy puntual en comparación con la constante presión asistencial sanitaria.

En el ámbito laboral se contabilizaron 179 accidentes con heridos y 5 casos con trabajadores atrapados.

La convivencia ciudadana y el orden público también ocupan una parte sustancial de la gestión diaria del servicio. Las quejas por ruidos y molestias aparecen como uno de los motivos de intervención más recurrentes con 2.350 registros, una problemática que afecta a la calidad de vida urbana y se extiende a 545 incidentes por conflictos entre vecinos y 321 en establecimientos públicos. En el plano de la seguridad, la actividad incluyó el aviso de algún alertante tras detectar personas u objetos sospechosos en 1.323 ocasoines y el reporte de 364 actos vandálicos.

 Asimismo, la interacción con la fauna generó un volumen de avisos inesperadamente alto, del que cabe destacar las 920 incidencias por colmenas o abejas y las 780 intervenciones relacionadas con animales protegidos o silvestres, cifras que superan a muchos de los delitos comunes reportados.

El balance de intervenciones incluye la búsqueda de personas extraviadas, en las que los operativos destinados a menores o personas con discapacidad y a personas mayores presentaron cifras casi idénticas, con 209 y 207 casos respectivamente. Por su parte, los rescates se concentraron mayoritariamente en el entorno urbano, destacando las 134 salidas para auxiliar a personas atrapadas en ascensores. 

En el medio natural, las operaciones en montaña fueron las más frecuentes con 19 rescates, seguidas de intervenciones en entornos acuáticos y cuevas, además de 44 misiones de búsqueda general.

Por otro lado, los fuegos en cultivos y viviendas sumaron más de 300 casos, a los que se añadieron 151 incendios de mobiliario urbano y 72 de vehículos. En cuanto a los suministros y servicios esenciales, el centro gestionó 166 fugas de agua potable o fecales, 80 cortes de suministro eléctrico y 64 escapes de gas. 

La violencia de género provoca 662 incidentes y más de 600 en el hogar

La comparativa entre las distintas manifestaciones de la violencia en el entorno próximo revela que la violencia de género, con 662 incidentes registrados, presenta una incidencia superior a los episodios de agresión, amenaza o molestia detectados en el ámbito doméstico general, que sumaron 600 intervenciones. Esta prevalencia de las llamadas por violencia contra la mujer se integra en un escenario de conflictividad interpersonal que obligó al servicio de emergencias a intervenir también en 544 peleas o altercados entre grupos y en 1.263 situaciones de amenazas de diversa índole. La gravedad de estas cifras se entrelaza con la preocupante estadística de salud mental y crisis personales en la provincia, donde los intentos de suicidio y suicidios consumados motivaron 625 avisos, lo que sitúa a la respuesta asistencial ante crisis humanas y violencia convivencial como una de las prioridades de los servicios públicos en Burgos, por delante de otras emergencias técnicas o de carácter medioambiental.
Este panorama de inseguridad interpersonal se completa con otras formas de violencia y conductas delictivas que, aunque menos frecuentes, requieren una movilización constante de los recursos policiales y de protección. Durante el periodo analizado, el centro de emergencias gestionó 49 casos de agresión animal y 75 incidentes tipificados como agresiones contra el medio ambiente, reflejando una extensión de las conductas violentas más allá de la esfera humana.
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