El Correo de Burgos

Ibercaja bate récord de negocio en 2025 y alcanza 111.000 millones tras crecer un 5,8%

Ibercaja cerró 2025 con un negocio en máximos y una posición financiera reforzada, en un año en el que la bajada de los tipos exigió sostener la rentabilidad con más actividad comercial y más diversificación de ingresos. La entidad obtuvo un beneficio neto de 346 millones de euros mientras aceleraba el ritmo de hipotecas, el crédito al consumo y el negocio de seguros y conservaba una holgada posición de liquidez.

Sede central de Ibercaja en Zaragoza.

Sede central de Ibercaja en Zaragoza.Gracia Sanchez, Marta

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El ejercicio de 2025 ha dado un significativo impulso al negocio de Ibercaja, que cerró el año superando su máximo histórico después de anotarse un incremento del 5,8 por ciento respecto a 2024. En concreto, el volumen de negocio de la entidad financiera marca el récord alcanzando los 111.000 millones de euros. Este indicador suma la “actividad total” del banco con sus clientes teniendo en cuenta por un lado el ahorro y la inversión que los clientes mantienen en la entidad en depósitos, fondos, seguros de vida y otros productos de gestión de activos y, por otro, el crédito concedido, como son hipotecas y financiación a empresas y particulares. 

Que ese volumen haya superado todos los registros anteriores del banco significa que Ibercaja ha ganado tamaño en relación con su clientela y ha movido más ahorro e inversión, a la vez que ha sostenido el pulso del crédito, en un entorno que la propia entidad financiera describe como favorable y apoyado en las iniciativas de su ciclo estratégico.

En cuanto a su planificación estratégica, la buena marcha del negocio en 2025 ha derivado en una fuerte resiliencia de la cuenta de resultados, que sitúa la rentabilidad anualizada (ROTE) en el 12,3%, un porcentaje que está a más de 200 puntos básicos por encima del objetivo a medio plazo fijado en el actual Plan Estratégico de Ibercaja y, además, en un entorno de tipos de interés más bajos.

En paralelo a ese crecimiento de la actividad, Ibercaja reforzó de forma visible su solvencia, es decir, el nivel de capital con el que afronta riesgos y protege su balance. La entidad cerró el ejercicio con un CET1 Fully Loaded del 14,2% y un Capital Total Fully Loaded del 18,7%, dos referencias que miden el capital regulatorio con criterios más exigentes al incorporar los ajustes que aplica la normativa. El CET1 fully loaded se apoya en el capital de mayor calidad, el que primero absorbe posibles pérdidas, mientras que el capital total amplía ese perímetro al incluir otros instrumentos computables.

Sede de Ibercaja en Burgos

Sede de Ibercaja en BurgosSANTI OTERO

Según explica el banco, el avance de ambos ratios se sustenta en la fuerte generación de beneficios del periodo, en un pay-out contenido, entendido como la parte del beneficio destinada a remunerar al accionista, y en el primer impacto de Basilea IV, el marco regulatorio que ajusta el cálculo de determinados riesgos y, por tanto, el nivel de capital exigido.

En conjunto, 2025 deja un crecimiento del negocio acompañado de un refuerzo de la solvencia, mientras la cuenta de resultados sostiene la rentabilidad pese al descenso de los tipos. En esa fotografía también pesa la evolución del crédito, especialmente cuando se mira el llamado crédito sano, el que permanece al corriente de pago y no muestra señales de deterioro. La entidad sitúa la financiación para adquisición de vivienda como el principal vector de expansión del crédito, intensificando el ritmo de formalizaciones de hipotecas un 30,1% respecto al año anterior. Con ello, la cartera de vivienda aumenta su saldo un 3,9% sobre la de cierre de 2024, hasta los 18.080 millones de euros.

Junto a la vivienda, el banco destaca el avance en crédito al consumo y renting, donde las formalizaciones aumentan un 27,9% interanual en el marco de la apuesta estratégica por este segmento. Ese mayor dinamismo comercial se traslada al saldo de crédito al consumo y otros, que avanza un 4,1% en el periodo, reforzando una línea de negocio que suele tener un comportamiento distinto al hipotecario y que aporta diversificación a la actividad crediticia.

La vinculación del cliente también se refleja en el negocio asegurador. La actividad de seguros de riesgo cerró el ejercicio con un crecimiento de la nueva producción del 12,4% interanual, hasta 65 millones de euros. Dentro de ese dato, la nueva producción de vida riesgo crece un 24,1% gracias al dinamismo de las hipotecas, mientras que la nueva producción de no vida avanza un 9,0%. En la evolución de carteras, el banco subraya el aumento en hogar, con un 14% interanual, en comercios, con un 29%, y en salud, con un 70%, en un año en el que señala un alto dinamismo comercial del producto “Caser Salud +60”.

Una de las oficinas de Ibercaja en la capital burgalesa.

Una de las oficinas de Ibercaja en la capital burgalesa.L. G. L.

Ese desempeño convive con una posición de liquidez holgada. Ibercaja mantiene un ratio LCR del 226,4%, una métrica que mide la capacidad de la entidad para afrontar salidas de liquidez en escenarios de tensión a corto plazo. El banco añade que su perfil de financiación descansa en una estructura de depósitos altamente granular, con los depósitos de clientes representando el 84,9% de la financiación ajena. En esa misma línea, el ratio de crédito sobre depósitos se sitúa en el 84,1% y el NSFR, indicador de estabilidad de la financiación a más largo plazo, en el 146,6%.

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