La lucha de un pequeño pueblo de Burgos por salvar su impresionante retablo del siglo XVI
Los 50 vecinos de Mazuela han creado el proyecto ‘Mazuela Ergo Sum’ para restaurar la pieza que se encuentra en la Iglesia de San Esteban Protomártir. La restauradora burgalesa Jennifer Romo se encargará de los trabajos. Para financiarlos, los vecinos preparan acividades y un crowfunding y buscarán apoyo en la Diputación

Vista exterior de la iglesia de San Esteban Protomártir.
En el horizonte, los cuarenta metros de la torre de la iglesia de San Esteban Protomártir de Mazuela se alza como un faro que vigila los campos de la comarca del Arlanza. Pero dentro de este templo, que combina la sobriedad del gótico tardío con la elegancia del renacimiento y algunas ampliaciones posteriores al siglo XVIII, su gran retablo de madera de once metros de altura pide auxilio.
Así lo explica Jennifer Romo García, restauradora y alma técnica de un proyecto impulsado por los vecinos de esta localidad burgalesa. El objetivo «es conservar el patrimonio de la villa para poder legarlo a generaciones futuras», explica la joven, natural de la localidad vecina de Villanueva de las Carretas, donde ha abierto su taller de conservación y restauración, Lilithxxa’s.

Vista general del retablo que el pueblo quiere restaurar.
El retablo
El templo es una joya que respira la influencia de los grandes. «No solo cuenta con el gran retablo sino que hay once más repartidos por la seo». Se suma «una balaustrada atribuida a Juan de Vallejo, un púlpito de piedra único con relieves geométricos y el trabajo de la saga de los Bueras, los hermanos Simón y Pedro y su sobrino Juan, artistas que en el siglo XVI tejieron una red de arte sacro por toda la zona y que son los autores del gran retablo».

Parte del retablo de la iglesia de Mazuela que se quiere restaurar.
El estado de la pieza
Además, «las grietas y los desprendimientos en el soporte y la cornisa son preocupantes», señala la restauradora, quien también destaca el mal estado de la figura del San Esteban Protomártir, que «se bajaba y se subía para algunas celebraciones y está rebarnizada». Por otra parte, «las predelas han sido limpiadas y como consecuencia se han desprendido las hojas de oro».

Jennifer Romo, vecina de la comarca, es la encargada del trabajo de restauración de la pieza.
El trabajo de restuaración

Parte del retablo que se quiere restaurar.
Un proyecto integral
El proyecto, que previsiblemente arrancará entre agosto y septiembre, y tendrá «una duración estimada de los trabajos de entre cuatro o cinco meses», se sostiene sobre tres pilares financieros. «Aplicaremos a una subvención de la Diputación de Burgos, lanzaremos una campaña de micromecenazgo en verano y el pueblo se está volcando en preparar y desarrollar diversas actividades culturales como talleres, conferencias, etc. Esperamos que todo ello sea suficiente para financiar el arreglo».

Imagen del retablo de la iglesia San esteban Protomártir de Mazuela.
Comunicación y visibilización

Cristo del retablo que Mazuela quiere restaurar.
Un pueblo volcado
Es precisamente esa implicación horizontal de los vecinos la que hace único este proyecto de restauración. «Da gusto trabajar con los vecinos de Mazuela, están implicados en todo el proceso», comenta Jennifer con orgullo. «Cecilio, el párroco, gestiona el apoyo del Arzobispado, mientras que los jóvenes del pueblo utilizan drones para generar material audiovisual de la iglesia y del retablo», ejemplifica.

Vista parcial del retablo.