El Correo de Burgos

«Hay que quitar el falso mito de esperar 24 horas para denunciar una desaparición»

La Policía insiste en la importancia de las primeras horas tras una desaparición

Imagen de archivo de un dispositivo de búsqueda en el que se encontró una persona desaparecida.

Imagen de archivo de un dispositivo de búsqueda en el que se encontró una persona desaparecida.ECB

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Hay falsos mitos que se mantienen con el paso del tiempo, a pesar de que hace mucho que están superados y que, como en este caso, no ayudan en absoluto en el trabajo policial cuando se denuncia una desaparición de una persona. En la comisaría de Burgos, y más concretamente en la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), todavía se encuentran con el «falso mito de que tiene que pasar 24 horas desde que la persona se va», apunta el inspector al frente de esta unidad.

Precisamente, esas primeras 24 horas, desde que personas del entorno más cercano detectan que alguien ha podido desaparecer, son claves para que haya un desenlace feliz. Sobre todo porque, como apunta este inspector, «cuando una persona desaparece, no sabemos cuándo ha desaparecido, normalmente», y «sigue pasando que la gente espera». Un tiempo que «puede ser decisivo» para que se pueda resolver con más rapidez.

Es cierto que la Policía Nacional trabaja a partir de una denuncia, pero desde la comisaría de Burgos recuerdan que una vez que una persona se pone en contacto con la sala del 091 ya se activan las comprobaciones. Mientras el agente que atiende el aviso en el que recoge la información básica, le indica también los trámites que tiene que realizar, como acudir a presentar una denuncia, y se empiezan a realizar las primeras comprobaciones por parte de patrullas de seguridad ciudadana en el domicilio o en hospitales.

En este punto es necesario recordar que la UDEV se encarga de la búsqueda de personas adultas, mientras que de la búsqueda de menores se encarga la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM)

Con la denuncia ya presentada se activa el protocolo, que dispone de una base de datos nacional, denominada Personas Desaparecidas y Restos Humanos (PDyRH). Los primeros pasos que se dan, junto con esas comprobaciones de hospitales y domicilio, es recabar la mayor información posible de la persona, en la que quien haya denunciado su desaparición tiene un papel importante para aportar datos sobre su aspecto -se pide aportar una fotografía reciente-, su teléfono móvil o si lleva tarjeta de crédito y se ha podido ir a pie o en coche.

«Se suele solicitar también movimientos bancarios por si esta persona ha estado usando la tarjeta en algún lugar», apunta el inspector de la UDEV. Esa persona también puede aportar información muy importante sobre rutinas de esta persona desaparecida que puede ayudar a su pronta localización.

De forma paralela, desde comisaría se debe comunicar la desaparición al juzgado, sobre todo se trata de una desaparición de alto riesgo. Son de alto riesgo, los menores, personas con discapacidad, personas mayores o que estén tomando algún tipo de medicación. Los detalles son muy importantes cuando se denuncia una desaparición, «por eso les pedimos que hagan memoria». No es lo mismo buscar a una persona que habitualmente sale a pasear por determinadas zonas, que tiene Alzheimer o que es un menor de edad. En el caso de los menores de edad, en muchas ocasiones se trata de chicos o chicas que están en centros de menores.

También se dan muchos casos de desapariciones voluntarias, en las que la mayoría son de menores de edad, personas que quieren perder el contacto con su entorno más cercano. En estos casos, los agentes realizan la labor de localización y una vez que han encontrado a esta persona, al haber una denuncia previa de familiares o allegados, si esta persona dice que no quiere que su familia sepa dónde está, se debe respetar esa decisión, y comunicárselo a la familia.

La semana pasada, el Ministerio del Interior daba los datos del último informe anual de personas desaparecidas, el de 2025. Según estos datos, se cerró el año 25 casos activos, en un año en el que se presentaron 179 denuncias por desapariciones.

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