Condenado en Burgos a 5 años de cárcel por violar a una joven mientras dormía
El acusado y la víctima habían salido con más personas a celebrar un cumpleaños y cuando llegaron a casa, el aprovechó que se quedó dormida para agredirla sexualmente

Imagen del Palacio de Justicia, sede de la Audiencia Provincial.
La Audiencia de Burgos ha condenado a un hombre a una pena de 5 años de prisión por violar a una joven, aprovechando que estaba dormida y que había consumido bebidas alcohólicas. Además, deberá indemnizar a la víctima con 9.000 euros y en 658 euros a Sacyl por los gastos derivados de la asistencia sanitaria a la víctima.
El acusado acudió a Burgos el 22 de abril de 2022 para acudir a la celebración de un cumpleaños, invitado por una amiga, prima de la víctima. Aquel día la víctima y otras personas, entre las que estaba el acusado salieron por diferentes locales de fiesta y consumieron bebidas alcohólicas. En torno a las 5.00 horas regresaron al domicilio donde iban a dormir y se sentaron en el sofá. La víctima, al poco de sentarse se quedó dormida, por lo que le dijeron que se fuera a la cama.
La joven entró en una habitación en la que estaba durmiendo otro invitado y se acostó en un colchón que había en el suelo, sin quitarse el vestido que llevaba puesto, por el cansancio y la ingesta de bebidas alcohólicas. Después, el acusado entró en la habitación y se tumbó en el colchón en el que dormía la víctima. Según el relato de los hechos probados, el acusado aprovechó que la joven estaba profundamente dormida, le bajó la braga y la penetró vaginalmente. La víctima se despertó y le dijo que parara, a lo que el acusado no hizo caso hasta que la joven le empujó y salió llorando de la habitación.
Una vez fuera les dijo a las personas que estaban en la vivienda que el acusado la había violado, cogió su abrigo y se marchó de la casa de su padre, donde le contó lo sucedido a él y a uno de sus hermanos. A continuación, acudió a la comisaría de Policía a denunciar los hechos y posteriormente al hospital para que la atendieran. Para llegar a una sentencia condenatoria, el tribunal encontró durante el juicio con dos versiones contradictorias, la de la víctima y la del acusado.
En el caso de la declaración de la víctima, la jueza considera que hay una persistencia en la incriminación, ya que la joven acudió al hospital horas después y allí contó que cuando se despertó un hombre la estaba penetrado vaginalmente. También contó que había salido de fiesta y había consumido algunas bebidas y que cuando llegó a casa se quedó dormida y le dijeron que se fuera a la cama y que cuando se despertó había un hombre que la estaba penetrando vaginalmente. Versión que se mantiene prácticamente igual, "en términos que pueden considerarse esencialmente iguales", en las cuatro declaraciones que la víctima prestó en el hospital, ante el médico forense, la Policía y el juzgado.
A esta declaración, que el tribunal considera que es espontánea, lógica y coherente, el fallo recoge las pruebas que corroboran esta versión, como la constatación de que hubo penetración, hecho que no ha negado en ningún momento el acusado, de quien se halaron restos biológicos en el examen que se le realizó a la víctima. También quedó demostrado que se había quedado dormida como corroboraron varios testigos en el juicio, así como que había bebido una gran cantidad de alcohol, a través de que los análisis que realizaron horas después.
El fallo destaca el testimonio de un hermano de la víctima, que le contó que el acusado la había violado. El hermano, que conocía al acusado por haber grabado música juntos, contó que le preguntó hasta en cuatro ocasiones. En un primer momento le dijo que hubo tocamientos pero no penetración. Y también son varios los testigos los que confirmaron cómo estaba la víctima nada más salir de la habitación
La defensa del acusado, por su parte, trató de minar la credibilidad del testimonio de la víctima aludiendo a que su comportamiento posterior a los hechos «no se corresponde con una persona de estas características» con una actividad en redes sociales que «no es lo normal». El tribunal señala que el hecho de salga de fiesta, baile, se compre unas zapatillas o realice un viaje en los meses posteriores a los hechos «no le resta credibilidad ni afecta de ninguna forma a la verosimilitud o coherencia de su relato».
Por el contrario, el tribunal sostiene que el acusado «no ha dicho la verdad» al incurrir en «importantes contradicciones» en sus distintas declaraciones. Del mismo modo, el tribunal no considera probadas las circunstancias que alude la defensa, como que ambos estuvieron hablando en una habitación, que la víctima se metió a dormir en una habitación que no la correspondía y que hubo un supuesto flirteo entre ambos, solo sostenido por un testigo al que el tribunal atribuye un posible falso testimonio.