El Correo de Burgos

Las empleadas de hogar exigen condiciones decentes: "Cuidamos de lo más preciado y sostenemos el bienestar"

Cáritas Burgos recuerda el peso del sector, que supone la mitad de sus inserciones laborales, en su Día Internacional. Decenas de personas acudían a su llamada, en la Plaza Mayor, para manifestarse contra la precariedad y abusos en un trabajo "esencial" 

Decenas de personas conmemoraron el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar en la Plaza Mayor de Burgos.

Decenas de personas conmemoraron el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar en la Plaza Mayor de Burgos.ÓSCAR CORCUERA

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"Somos quienes cuidamos de sus seres queridos y hacemos lo mejor por sus hogares. Si aman a sus familiares, también deberían respetar a quienes velamos por su bienestar". Estefany Ortega resumía así, en la Plaza Mayor de Burgos, el clamor de las trabajadoras domésticas y su incesante lucha por un empleo "decente". Llegó a la ciudad hace seis meses y, como otras muchas mujeres migrantes (rostro predominante del colectivo), encontró en este sector una de las pocas puertas de entrada al mercado laboral, más aún al carecer de papeles.

Su experiencia, sin embargo, no siempre ha sido positiva. Durante tres meses trabajó sin contrato en una casa donde asegura haber sufrido humillaciones y abusos laborales. "Tuve que soportar tratos muy indignos y horas mal pagadas. Incluso escondían cosas en la casa para que yo tuviera que pagarlas con mi propio sueldo", relata, convencida de que la denuncia pública de estas situaciones es clave para acabar con ellas. Finalmente decidió abandonar ese empleo y quedarse con otro trabajo de menos horas, pero en el que, al menos, recibe un trato más respetuoso.

Como ella, cientos de trabajadoras de la provincia pelean por unas condiciones adecuadas, objetivo central -y perenne- del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. Ortega acudió a la llamada de Cáritas para conmemorar esta jornada reivindicativa destinada a visibilizar la situación de un colectivo que esta organización, que en gran medida ejerce de puente entre las mujeres que buscan una oportunidad laboral en este ámbito -a las que forman y asesoran- y los particulares que las emplean, considera "esencial para el funcionamiento de la vida cotidiana".

El manifiesto cuya lectura protagonizó este acto recordó que, pese a los avances logrados en los últimos años en materia de derechos laborales y protección social, "el empleo doméstico sigue sin alcanzar una equiparación real con otros sectores". "Muchas trabajadoras continúan expuestas a situaciones de precariedad, abuso o economía sumergida. A ello se suma el hecho de que el trabajo se desarrolla en el ámbito privado del hogar, lo que en ocasiones difumina los límites laborales y aumenta la vulnerabilidad de quienes lo desempeñan", aseguraba el texto, para subrayar que cerca de la mitad de las personas que trabajan en el empleo del hogar y de cuidados son mujeres migrantes en situación regular. Otra parte importante carece de 'papeles' y no figura en las estadísticas, lo que incrementa el riesgo de explotación laboral y dificulta el acceso a derechos básicos.

El colectivo reclama a la sociedad que reconozca el valor de su trabajo y denuncie prácticas abusivas.

El colectivo reclama a la sociedad que reconozca el valor de su trabajo y denuncie prácticas abusivas.ÓSCAR CORCUERA

Entre las principales reivindicaciones del colectivo destacan la necesidad de garantizar condiciones de empleo decentes, reforzar la regulación del trabajo doméstico, especialmente en el caso de las trabajadoras internas, y el fomento por parte de las administraciones de medidas que faciliten el acceso a los cuidados y la contratación regular de este servicio.

Yuri Arias Rodríguez, de origen colombiano, también quiso compartir su experiencia. Llegó a Burgos hace un año y medio tras verse obligada a abandonar su país por conflicto armado y solicitar asilo. Durante sus primeros meses en España trabajó sin contrato y en condiciones muy duras para poder mantener a su familia. "Hacía más de ocho horas por la noche limpiando y el pago era mínimo. Cuando terminaba tenía que buscar otro trabajo para poder sacar a mi familia adelante", recuerda. Su situación cambió cuando consiguió apoyo a través de Cáritas y logró acceder a un empleo con contrato. Actualmente trabaja con una familia con la que asegura sentirse respetada, aunque considera que las condiciones del sector todavía deben mejorar. "Solo pedimos que se respeten nuestros derechos y que se nos pague de forma justa", afirmaba, arropada por decenas de personas que respaldaron la iniciativa con la que la organización diocesana quiere animar a la sociedad a "reconocer el valor de este empleo, apoyar las buenas prácticas y denunciar los abusos".

En concreto, desde Cáritas Burgos aprovechaban la cita para recalcar que este sector tiene un peso importante en el mercado laboral de la provincia. Nacho García, responsable de la agencia de colocación de la entidad, detalló que durante el último año propiciaban la inserción de cerca de 600 personas en Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro, de las cuales aproximadamente la mitad encontraron trabajo en el ámbito del hogar y los cuidados.

En gran medida, ocupan estos empleos mujeres migrantes. Muchas de ellas están en situación irregular, lo que incrementa el riesgo de explotación laboral.

En gran medida, ocupan estos empleos mujeres migrantes. Muchas de ellas están en situación irregular, lo que incrementa el riesgo de explotación laboral.ÓSCAR CORCUERA

Pese a los avances de los últimos años en materia legislativa, el sector, según indicaba García, continúa marcado por problemas estructurales como la economía sumergida, que afecta al 25% de los empleos, las jornadas excesivas o la falta de cotización a la Seguridad Social. 

Por ello, la entidad social -que promueve la jornada de reivindicación en toda la comunidad- insistía, bajo el lema 'Tu hogar es su profesión', en que lo que ocurre en muchos hogares como parte de la rutina diaria es, en realidad, un trabajo que exige responsabilidad, habilidades y un profundo compromiso con el cuidado de las personas.

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