El Correo de Burgos

El acusado del crimen de Esplugues ya se atrincheró en el Castillo de Burgos en 2022

El hombre fue arrestado hace cuatro años después de irrumpir en un local religioso, huir hacia el cerro de San Miguel y lanzar piedras contra los agentes desde una torre de la fortaleza. Ahora ha ingresado en prisión provisional acusado de asesinar a una mujer en el municipio barcelonés.

Centenares de personas se concentraron para expresar su condolencia y guardar un minuto de silencio por el asesinato.

Centenares de personas se concentraron para expresar su condolencia y guardar un minuto de silencio por el asesinato.Ayuntamiento de Esplugues

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El hombre detenido por el crimen de Esplugues de Llobregat, acusado de matar a una mujer con arma blanca en plena calle y de atacar a otras personas antes de ser arrestado por los Mossos d’Esquadra, ya había protagonizado en Burgos un grave incidente en agosto de 2022 que obligó a la Policía Local a intervenir hasta en cuatro ocasiones durante la misma tarde.

Aquel episodio, ocurrido el 10 de agosto de 2022, comenzó con un aviso en un local de actividad religiosa de la calle Eduardo Martínez del Campo y terminó varias horas después en el Castillo de Burgos, donde el hombre se atrincheró en una de las torres de la fortaleza, hizo acopio de piedras y las lanzó contra los agentes que trataban de reducirle.

La conexión entre ambos sucesos ha devuelto actualidad a esa intervención que tuvo lugar en la ciudad de Burgos y que en su momento ya llamó la atención por su duración, por la dificultad del operativo y por el estado de gran agitación del detenido. Fuentes próximas al caso han confirmado que el acusado por el crimen de Esplugues es el mismo hombre que fue arrestado en Burgos hace cuatro años, cuando tenía 33 años, tras una tarde de altercados que recorrió distintos puntos del centro y del entorno del cerro de San Miguel.

Un ataque mortal en plena calle en Esplugues

El ataque de Esplugues de Llobregat se produjo el sábado 2 de mayo, en torno a las once de la mañana, en la calle Joan Miró, en las inmediaciones del hospital Sant Joan de Déu, donde el detenido habría apuñalado varias veces a una mujer de 41 años con un cuchillo de grandes dimensiones antes de huir del lugar. Durante la fuga, según la causa abierta en el Juzgado de Instrucción número 3 de Esplugues, también atacó a otro hombre y agredió a otras personas antes de ser arrestado por los Mossos d’Esquadra, por lo que ha ingresado en prisión provisional, comunicada y sin fianza acusado de asesinato, homicidio en grado de tentativa, lesiones, amenazas graves y daños.

Cuatro avisos policiales antes de la detención

El primer aviso al 112 se produjo sobre las 15:50 horas, cuando se informó de que un varón se había introducido en un local religioso y se negaba a abandonarlo, por lo que los agentes acudieron al lugar y, después de mediar con él, decidieron acompañarle al comedor social San Vicente de Paúl para que recibiera ayuda, aunque una vez allí rehusó la asistencia y salió huyendo a la carrera.

La situación volvió a complicarse poco después, sobre las 17:35 horas, cuando la Policía Local recibió un segundo aviso por la presencia de un hombre desnudo que acometía contra los vehículos que circulaban por la carretera del cerro de San Miguel, en dirección al Castillo. Los agentes lo localizaron tendido en la calzada en ropa interior, pero al advertir la presencia policial volvió a escapar, tomó una piedra y un palo de grandes dimensiones y amenazó a los policías mientras huía ladera abajo.

La tercera llamada llegó cerca de tres horas más tarde desde la calle Cristóbal de Morales, donde un vecino alertó de que el mismo hombre se le había acercado con una botella rota para pedirle agua. Tras recibirla, emprendió de nuevo la huida hacia las laderas del cerro, en una sucesión de avisos que obligó a mantener activado el seguimiento policial durante toda la tarde.

El incidente alcanzó su punto más delicado a las 21:15 horas, cuando el vigilante de seguridad del Castillo informó a la sala de la Policía Local de que el hombre había escalado hasta una de las torres de la fortaleza y desde esa posición, de difícil acceso y con ventaja comenzó a lanzar piedras a cualquiera que intentara aproximarse, mientras profería arengas religiosas.

Varias dotaciones de la Policía Local acudieron entonces al recinto y comprobaron que el hombre se encontraba encaramado en una zona a la que solo se podía llegar escalando. La intervención obligó a utilizar material de protección, con escudos y cascos, antes de que uno de los agentes consiguiera aproximarse lo suficiente para iniciar una negociación y convencerle de que bajara de la torre.

El hombre terminó accediendo a abandonar la posición en la que se había atrincherado y fue detenido en el exterior de la fortaleza como presunto autor de delitos de alteración grave del orden público, amenazas, desobediencia y atentado contra agentes de la autoridad.

Prisión provisional por asesinato y tentativa de homicidio

Cuatro años después, el mismo individuo ha sido enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza por el Juzgado de Instrucción número 3 de Esplugues de Llobregat, que le atribuye los delitos de asesinato, homicidio en grado de tentativa, lesiones, amenazas graves y daños. La causa se abrió después del ataque registrado el pasado sábado en el municipio barcelonés, donde una mujer murió tras ser agredida con arma blanca en la vía pública.

La consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, ha señalado que el detenido se encontraba «alterado» y que la principal hipótesis apunta a una situación de desequilibrio emocional o a algún tipo de brote, al tiempo que desvinculó el ataque de una motivación yihadista. La investigación judicial deberá determinar ahora las circunstancias concretas del crimen y el alcance penal de los demás ataques atribuidos al detenido durante su huida en Esplugues.

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