4 millones de inversión a corto plazo para la reconstrucción del transporte público en Burgos
El Ayuntamiento se fija como «prioridad» instalar una estación de gas natural, adecuar el aparcamiento de la flota y demoler las cocheras. La idea, de cara al futuro, es apostar por un «mix» de vehículos eléctricos y de hidrógeno verde

La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, tras reunirse con conductores de autobuses urbanos de Burgos.
Las primeras facturas que el Ayuntamiento de Burgos deberá abonar tras el incendio de las cocheras de los autobuses urbanos el pasado 21 de abril conllevarán un desembolso superior a los 4 millones de euros. Todo para sacar adelante una serie de contratos de emergencia que deben suscribirse «de forma inmediata» para iniciar la reconstrucción del servicio en distintas áreas.
Este escenario a corto plazo obligará, previsiblemente, a detraer dinero de otras partidas presupuestarias o tirar de remanentes. En cualquier caso, la alcaldesa, Cristina Ayala, ya ha trasladado a su equipo la necesidad de actuar a la mayor celeridad posible tras la licitación, aprobada el pasado jueves en Junta de Gobierno, de la compra de los sistemas de cobro para los 40 buses azules cedidos por el Ayuntamiento de Madrid, por un importe de 815.000 euros, y la contratación de un perito que evalúe las causas del siniestro.
Desde ya, el Ejecutivo municipal debe afrontar otros gastos como la instalación de una estación de carga rápida de gas natural. Básicamente, porque los vehículos cedidos de Madrid y los 15 que aportará la Unión Temporal de Empresas que gestiona el renting contratado en su día por Consistorio utilizan dicho combustible. También los dos minibuses, uno cedido por el Ayuntamiento de Segovia y otro por la propia UTE, que pronto se incorporarán a la flota. La inversión, según apunta el presidente del Servicio Municipalizado de Movilidad y Transportes (SMyT), César Barriada, rondará los 800.000 euros.
También se deberá acondicionar el solar ubicado junto a las cocheras que actualmente se reserva para Aguas de Burgos. Una intervención cuantiosa, de 1,5 millones de euros, para el estacionamiento de más de medio centenar de autobuses.
Otra «prioridad», sin duda, será la demolición de las cocheras. Una actuación que urge, máxime cuando los bomberos ya han advertido de los «riesgos» que conlleva mantener durante mucho tiempo las paredes que quedaron en pie tras el incendio. No en vano, habrá que esperar a que finalicen las investigaciones pertinentes para sacar a licitación un contrato -a partir del mes que viene seguramente- estimado en unos 900.000 euros.
Teniendo en cuenta éstas y otras inversiones que se han de acometer a medio y largo plazo, el equipo de Gobierno buscará «distintas fuentes de financiación». Por ahora, la idea es mantener la flota el mayor tiempo posible mientras se vislumbran las nuevas cocheras en el polígono industrial de Villalonquéjar. Sin plazos en el horizonte, eso sí, dadas las circunstancias. Por otro lado, Ayala se muestra partidaria del «mix» energético, de cara al futuro, apostando por autobuses eléctricos y de hidrógeno verde una vez superada, aunque sea en parte, esta crisis sobrevenida.
Este asunto será objeto de debate en futuros consejos del SMyT, apuntaba este miércoles Ayala haciendo hincapié en los requerimientos de la Agenda 2030 para reducir las emisiones a cero a partir de la próxima década. Sea como fuere, no es una cuestión urgente habida cuenta de los múltiples frentes abiertos que están sobre la mesa. Como tampoco lo es la fórmula a la que se recurrirá para renovar la flota pese a considerar que «el renting ha sido positivo para esta ciudad».
Precisamente, la regidora se reunió con un grupo de conductores de autobuses urbanos para saber cómo se han adaptado a la nueva situación. Lo más llamativo, según indicó, es que el número de viajeros se ha incrementado de «forma significativa» a raíz del incendio. Cierto es, tal y como agregaría a continuación, que la afluencia ha crecido todavía más desde que se aprobó la gratuidad en todo el servicio hasta la implantación de los sistemas de cobro en los autocares madrileños.
El incendio también afectó al departamento de Vías y Obras, que contaba con una nave en las cocheras para almacenar maquinaria que también disponía de oficinas y vestuarios. Por si fuera poco, el vicealcalde, Juan Manuel Manso, advierte que el aumento del tráfico de pasajeros conlleva mayor carga de trabajo en materia de reparaciones.
Para solventar el problema de manera temporal, la Diputación ha ofrecido parte de sus dependencias de Vías y Obras en el camino de Valdechoque. Con los trabajos de adecuación ya en marcha, en unas instalaciones «de mejor calidad que las nuestras» según Manso, la mudanza de empleados y maquinaria se llevará a cabo lo antes posible.